Uno de los dos tenistas que ha vencido a Nadal en Roland Garros define como nadie la hazaña del español

Rafa conquistó Roland Garros por decimotercera vez

Robin Soderling no era el tenista más simpático en su época en activo. Alguno de los que compartió pista con él decía que iba “a su bola”, y con Rafa Nadal se las tuvo alguna vez, como en un partido en Wimbledon en 2007, que venció el balear en el quinto set y en el que el sueco se burlaba de él en la pista tocándose el pantalón, imitando el gesto que hace el español antes de sacar. “Es un chico extraño. Le he saludado siete veces y no me contesta”, llegó a reconocer el zurdo. Dos años después en 2009, en Roland Garros, en octavos de final, Soderling logró lo que parecía imposible: ganar a Nadal. Era el primero que lo conseguía después de que el manacorense hubiera levantado el título en 2005, 2006, 2007 y 2008. En su momento ya era un triunfo importante para él, pero con el paso del tiempo lo ha sido todavía más. Han pasado 11 años desde aquello y el único tenista que ha logrado lo que él es Djokovic, en 2015. Nadie más ha podido con Rafa en la Philippe Chatrier y Soderling se ha unido a los halagos al español, poniendo en perspectiva lo que ha logrado. “Para poner las cosas en perspectiva: sólo clasificarse para el cuadro principal del Abierto de Francia 13 veces es un logro increíble como atleta. Las palabras no pueden describir lo que ha hecho Rafa. Grande, ‘chico joven’”, escribe en Twitter.

Soderling llegó ese año 2009 a la final, que perdió contra Federer, en la única vez que el suizo ha podido vencer en Roland Garros, y después Rafa se tomó la venganza derrotándolo en otra final. Soderling, que llegó a ser cuatro del mundo, desapareció del circuito y después se supo que una mononucleosis lo había machacado. Recientemente explicó con crudeza lo mal que lo pasó, en un relato bastante desgarrador, por culpa de la enfermedad. También ha bromeado alguna vez diciendo que todavía está esperando a que Federer le dé las gracias, porque el español era una tortura para el suizo en París, al que había superado en semifinales en 2005 y en las finales de 2006, 2007 y 2008. Sin él en el camino, Roger pudo conquistar París.