Joana Pastrana vuelve a ser campeona de Europa

Recupera el título al derrotar a los puntos, por decisión unánime, a otra española, la jerezana Katy Díaz

Joana Pastrana vuelve a ser campeona de Europa del peso mínimo. Muy segura, muy concentrada, dominó la pelea ante Katy Díaz desde el comienzo. Sacaba partido de su ventaja de altura y de envergadura para dominar la distancia y poco a poco, de menos a más, fue marcando el ritmo de la pelea con sus golpes.

Era una pelea entre dos campeonas de Europa, las dos españolas, que trataban de recuperar el título hasta ahora vacante. Pero Pastrana era superior y, además, jugaba en casa, en Moralzarzal, donde ya ha ganado un campeonato del mundo.

La frecuencia de llegada de las manos de Joana se fue incrementando durante el combate. Katy se conformaba con aguantar y sacar alguna contra. Demostró su capacidad de encajar, pero no encontró la manera de tocar a Pastrana.

“Hacen falta cuatro manos”, le decían a Díaz desde su esquina. Le pedían que aumentara la intensidad de sus contras. No bastaba con llegar una vez, había que darle continuidad a los ataques. “Tenemos que entrar por dentro. Tienes que estar encima de ella, no le tienes que dar tiempo”, le decían.

Pero volvía al ring y las manos de Joana eran más rápidas. A Díaz sólo le quedaba elegir si protegerse abajo o protegerse arriba. Pastrana combinaba los golpes y le hacía descubrirse la cara con demasiada facilidad. “Intenta tirar dos manos más, no una", le insistían a Díaz.

Pero no podía. Joana golpeaba una y otra vez y hacía dudar de si su rival sería capaz de aguantar en pie hasta el décimo asalto. Sufrió en el octavo y en noveno, pero aguantaba. “Cambia el ritmo con las manos”, le pedía su entrenador, Nico González, en el rincón. “No vayas tan sincera porque ella está esperando”, le pedía. Joana se mostraba demasiado en ocasiones, esperando un golpe claro. Pero tuvo paciencia para castigar a su rival.

Después de sus dos últimas derrotas con el Mundial en juego, Joana ha recuperado la ilusión en estos meses de parón. Y ha encontrado la paciencia que le faltaba en ocasiones. Si no tenía más continuidad en sus ataques era porque su rival encajaba bien y ella desgastaba mucho en cada golpe para cargarlo de potencia. Así lo explicaba después del combate, el único de la velada por las limitaciones de la pandemia.

Katy Díaz resistió hasta el final porque es dura y confiando quizá en una mano que cada vez resultaba más improbable. Las cartulinas estaban marcadas desde muy pronto a favor de Joana. Las puntuaciones de los jueces fueron contundentes. Sólo uno de los tres dio un asalto ganado a Katy Díaz y Joana Pastrana vuelve a ser campeona de Europa por decisión unánime. 99-91, 100-90 y 100-90 fueron las puntuaciones.

“El combate ha sido perfecto", decía Joana después de recibir el cinturón de campeona de Europa de nuevo. “Estamos las dos sanas y he ganado yo”.