Fútbol

El Real Madrid de Zidane y su Tourmalet en la Champions... otra vez

Como el curso pasado, los blancos empiezan la Liga de Campeones perdiendo y obligados a no volver a fallar en un grupo complicado

Zinedine Zidane, durante el partido de Liga de Campeones entre el Real Madrid y el Shakhtar Donetsk
Zinedine Zidane, durante el partido de Liga de Campeones entre el Real Madrid y el Shakhtar DonetskAlberto R. RoldánLa Razón

Otra vez, y van dos consecutivas, el Real Madrid empieza perdiendo la Liga de Campeones y, otra vez, y van dos, se empeña en poner cuesta arriba el camino hacia los octavos de final del torneo. Nunca había arrancado una fase de grupos con una derrota en casa el conjunto blanco, pero le sucedió ante el Shakhtar, en un partido en el que, según Vinicius, ningún madridista hizo lo que Zidane les había dicho. «Nadie ha conseguido jugar bien ni hacer las cosas que Zizou nos había pedido. Nos toca entrenar mucho y pensar en el Clásico, que es un partido muy bonito», aseguraba el brasileño, que revolucionó a los suyos en la última media hora sin que fuera suficiente.

Con su gol a los 14 segundos de entrar al terreno de juego firmó el tanto más rápido de un suplente en toda la historia de la Champions, superando los 15 segundos que necesitó Lars Ricken para marcar con el Borussia Dortmund en 1997. Toda la intensidad y las ganas que no puso Jovic durante una hora, la aportó «Vini» en un parpadeo. Es verdad que para entonces el Madrid ya no parecía un fantasma, pero no hay duda de que el brasileño siempre pone un extra de oxígeno al juego.

Ahora aparece el Barcelona en el horizonte y muy poco más allá, el próximo martes, vuelve la Champions con una visita al Borussia Mönchengladbach con muy poco margen de error. El año pasado la cosa empezó con una goleada clara en el Parque de los Príncipes (3-0) y en la segunda jornada, el Brujas ganaba 0-2 al descanso en el Santiago Bernabéu. Courtois temblaba tanto que fue sustituido por Areola y los cabezazos de Casemiro y Sergio Ramos salvaron un empate que aliviaba bastante la situación en aquel momento.

El VAR validó el segundo tanto, que había sido anulado en principio por fuera de juego. Ayer, el vídeo se decantó en el sentido contrario en lo que parecía el 3-3, pero el Real Madrid debe trabajar ahora para que lo de Alemania de la semana que viene no sea otro puerto de montaña que escalar. En el grupo B de esta Liga de Campeones no hay ninguna Cenicienta y otro tropezón puede hacer que los blancos no dependan de sí mismos.

Zidane estaba serio y se puso el primero en el reparto de responsabilidades. «Como la primera parte ha sido negativa para mi equipo, algo no he hecho bien. Nos faltó, sobre todo, confianza. Soy el entrenador y no encontré la solución».