El Atlético golea al Cádiz (4-0) y Joao Félix se divierte

Dos tantos del portugués más el de Llorente y el de Luis Suárez doblegan a un equipo que había ganado todos los partidos como visitante sin encajar un tanto

Los jugadores del Atlético celebran el gol de Joao Félix al CádizJesus G. FeriaLa Razon

Joao Félix acudió puntual al gol, como el que sabe que tiene un compromiso. Se habían jugado sólo ocho minutos y el portugués remató de cabeza el primero del Atlético. La resistencia del Cádiz no había tardado mucho en caer, derribada en parte por un error de su portero, Ledesma, en la salida. Demasiado valiente, se fue a buscar un balón a la esquina del área, se chocó con Fali y dejó que Llorente diera el pase a Joao Félix para el primer gol.

El Cádiz, un equipo que se define por su prudencia y su preocupación por hacer sólo lo que sabe hacer, caía víctima de un exceso de atrevimiento. Y con el marcador en contra, ya no se siente tan capaz.

Joao Félix cedió el terreno a Marcos Llorente y el centrocampista, recién llamado por Luis Enrique, exhibía sus cualidades físicas para marcar el segundo. No es especialmente bonito de ver el juego de Llorente, pero lo aguanta todo. Y es capaz de recibir un balón con la rodilla en el suelo, girarse y marcar, como hizo en el segundo tanto rojiblanco. Tampoco estuvo muy seguro el portero del Cádiz en esta ocasión.

El Atlético, firme como ningún otro equipo en Primera, pasaba por encima del Cádiz sin demasiados apuros. Y la cuenta podía haber subido más si Trippier no hubiera estado en fuera de juego cuando recibió el pase de Llorente antes del gol de Saúl.

Corrigió Luis Suárez en el segundo tiempo. Joao Félix recuperó el protagonismo, dio un pase en profundidad al uruguayo y liquidó el tercero. No le hace falta entrar mucho en contacto con la pelota a Suárez para ser decisivo. No participa en el juego, sólo finaliza.

El Atlético funciona y va acoplando futbolistas, formando pequeñas sociedades que crecen, como la que forman Koke y Herrera. El capitán está en uno de sus mejores momentos y el mexicano cada vez se siente más seguro. La marcha de Thomas le da la continuidad que no tenía y responde a pesar de alguna jugada desafortunada en los últimos encuentros. Con el duelo decidido, Simeone se permitió cambiar a los dos futbolistas del eje, Koke y Herrera, para dar entrada a los dos últimos fichajes, Torreira y Kondogbia.

El Atlético tenía el partido controlado, pero eso no significa que no tuviera que aparecer Oblak. Al Cádiz le costaba llegar, pero tiene a Negredo arriba, un futbolista capaz de aguantar y mejorar cualquier pelota que le manden. No necesita disparar para ser peligroso. Conserva la pelota a la espera de que lleguen sus compañeros y se la entrega con precisión. El remate de Garrido pegado al palo se encontró con las manos de Oblak, siempre atento.

Simeone movió el banquillo, pero conservó a Joao Félix en el campo hasta el final y le permitió disfrutar de la compañía de Correa, uno de los jugadores con los que mejor se entiende. El argentino vio la llegada de Joao a su izquierda, el «7» la paró con el pecho y remató a gol.

Joao es el síntoma del cambio de personalidad del Atlético. Se le ve feliz en el campo, cada vez más. Juega y marca. Entre Luis Suárez y él ya suman diez goles en Liga, una cifra inalcanzable para los delanteros rojiblancos a estas alturas de la pasada temporada.

El Atlético es el equipo más seguro de la Liga y está aprendiendo a ser uno de los más contundentes. El camino es el correcto.