Nuevos tiempos en el Atlético

Joao Félix, los números, Luis Suárez... el relato rojiblanco del pasado ya no sirve

Luis Suárez y Joao Félix celebran un gol del AtléticoJuanJo MartínEFE

Pasando por la M-30 en la zona del Manzanares no queda rastro del Vicente Calderón. Un par de curvas traicioneras diseñadas como si fueran un regate de Futre y poco más. Algún conductor echará de menos los gritos de Luis en la banda, los goles de Torres o las avalanchas del fondo sur. Otros tirarán más por los conciertos de los Stones, U2 o AC/DC. Recuerdos. En la zona hay un cartel bien visible que anuncia la futura urbanización River Park. Gallinejas, entresijos y River Park. Tal cual, casticismo 5.0. Como si fuera el sexto distrito de Nueva York en el que los demócratas celebraban la derrota de Trump. Es uno de esos conjuntos de viviendas clónicas que en vez de venderte un techo te ofrecen una experiencia. Están ahí, pero podrían encontrarse en Burdeos, en Milán o en San Francisco y no habría diferencias. Ese sentirse distinto es una de las razones de ser de los atléticos de siempre.

Simeone ha obligado a sus hinchas a olvidarse de lo que antes les diferenciaba. Aquello del pupas, las maldiciones, el victimismo, el hermano pobre... aunque el discurso del entrenador se acerque con frecuencia al relato del pasado. Joao Félix son los nuevos tiempos de un equipo dispuesto a pelear por el título. Hay jugadores recuperados para la causa, los números recuerdan a los del título de 2014 y Luis Suárez parece que llevase toda la vida de rojo y blanco. Eso sí, como no es cuestión de pedir imposibles, el juego no es el colmo del entretenimiento. Quien quiera divertirse que pague Netflix. O quizá que el día 21 se conecte a la tele para ver la visita del Barça al Metropolitano.