El enfado de Zidane ante la pregunta de si tiene ilusión para seguir

Al técnico del Real Madrid le molestó la pregunta sobre cómo está de ilusión y no quiso hablar de si Isco saldrá en enero

Zinedine Zidane, en el encuentro ante el VillarrealDomenech CastellóEFE

El partido le dejó a Zidane la sensación de que el Madrid había dejado escapar dos puntos que podía haber conseguido. Y le dolía al francés por el esfuerzo de sus futbolistas. En una situación complicada por las bajas y la falta de ritmo de algunos titulares obligados, el vestuario volvió a responder al técnico, que mantiene el apoyo unánime de todos sus chicos. Están con él y van a dejarse hasta la última gota de sudor para superar el duro calendario que tienen ahora los blancos por delante, tanto en Liga como en Champions.

«Me sabe a poco el punto. Merecimos más, sobre todo por la primera parte. Me molestó el empate por el esfuerzo de los chicos. Mariano estaba agotado después de mucho tiempo sin jugar y tuve que cambiarlo», explicaba Zizou. «Perdimos dos puntos claramente. Controlamos el partido, pero en una jugada, que puede pasar en el fútbol, pues nos empatan. Había sitio para sumar los tres puntos», añadía el técnico, que también tuvo que contestar preguntas que no eran del choque que se acababa de disputar.

Ya está acostumbrado a eso Zidane, convertido desde su llegada en el portavoz más válido del club. Y nadie hace mejor que él este papel, siempre sereno y frío, sin dejar superar por la pasión. Pero aunque no lo parezca es humano y, en la sala de prensa de La Cerámica, Zizou enseñó el colmillo cuando se interesaron por si conserva la misma fuerza ahora que cuando tomó el cargo por segunda vez. «Tengo la misma ilusión y será así hasta el último día. Vosotros seguid con lo que estáis haciendo, y yo, con mi trabajo», lanzó en un claro mensaje a aquellos que se empeñan en relacionar su continuidad con el último resultado. Cada cierto tiempo llega un momento en el que parece que hay un partido del que depende que Zidane se mantenga al frente del equipo.

Pasó el curso pasado con la visita al Galatasaray, en el ecuador de la fase de grupos de la Champions y con un empate y una derrota previos. Ha sucedido también esta temporada con el viaje al Camp Nou y la visita del Inter a Valdebebas. De todos esos desafíos ha salido airoso el francés, con esas siete vidas que parece tener, pero en ocasiones hasta él se cansa.

Ahora le queda el test de San Siro sin Ramos y con Lukaku enfrente, y otra vez vendrá el ruido si el resultado no es positivo. No quiso comentar la posible salida de Isco en el mercado de enero. «Lo que está dentro se queda ahí. Es jugador del Real Madrid, está con nosotros y no hay que hablar de eso».