Corruptebas III

Tebas se autoconcedió un préstamo en 2018 de 1,8 millones de la Liga para saldar una deuda con Hacienda

El presidente de la Liga Nacional de Fútbol Profesional, Javier TebasEFE

Tebas y sus corruptelas son el cuento de nunca acabar. La historia interminable. No hay semana que transcurra sin que las gentes del fútbol contemplemos, entre alucinados e indignados, cómo el presidente de la Liga protagoniza una nueva golfada. La última, desvelada cómo no por Okdiario, llegó el viernes: el organismo que preside el oscense de Costa Rica ha autorizado al Fuenlabrada de su hijo la segunda mayor subida del límite salarial de los 22 clubes que conforman nuestra Segunda División. Su 40 por ciento de aumento del techo de gasto sólo es superado por el 52 por ciento del Almería. Pero estos datos tienen truco si tenemos en cuenta que el equipo andaluz es propiedad de un jeque saudí y que este verano vendieron a Darwin Núñez al Benfica por 24 millones. En resumidas cuentas, que tienen pasta para aburrir. A prácticamente la mitad de la Segunda les ha subido el tope salarial y a la otra se lo ha recortado sin miramiento alguno. El tercero en la lista, el Zaragoza, podrá destinar a sueldos un 17 por ciento más que el anterior ejercicio, pero la mayoría se tendrá que apretar el cinturón o como mucho incrementar los emolumentos de sus futbolistas un 7 por ciento, cantidad a años luz de la de un Fuenlabrada cuyo abogado y secretario no consejero es Javier Tebas Llanas, el hijísimo y compañero de despacho y business de su homónimo papá.

Un papichulo que está en copia de todos los mails que se cruzaba el presidente del club madrileño, el oscuro Jonathan Praena, con el hijísimo. Desde el más nimio lío legal hasta la contratación de jugadores, pasando por chanchullos varios. La comparación pasa de ser odiosa a convertirse en escandalosa cuando, repasando la lista publicada por la Liga hace cuatro días, observamos cómo el Barça de Leo Messi deberá meter un tijeretazo del 34 por ciento, que se dice pronto, a los estipendios de sus estrellas, no muy lejos del 27 ordenado a Real Madrid y Atleti.

Y, mientras, al Fuenlabrada, que el pasado mercado de verano registró un desfase de 3 millones en el apartado de ingresos por compra y venta de jugadores, se le permite hacer lo que se le pase por el forro de sus caprichos para ser más competitivo.

En los dos capítulos anteriores olvidé resaltar un hecho que lo dice todo acerca de la catadura moral del hombre que rige los designios de la Liga. Tebas se autoconcedió un préstamo en 2018 de 1,8 millones de la Liga para saldar una deuda con Hacienda. Todo muy edificante. ¿Acaso no se ha enterado Don Javier que en España hay bancos y cajas de ahorro? Sea como fuere, se presentó a la reelección en diciembre de 2019 teniendo 700.000 euros de esta pellita pendientes de devolución. Vamos, que repite mandato siendo juez y parte en un club de la competición, el Fuenla, y siendo moroso de la institución que preside.

Por si fuera poco, su careto continúa en la web de su despacho Tebas, Coiduras y Asociados. Conclusión: el presidente de la Liga, que cobra 3,4 kilazos anuales, compatibiliza su incompatible cargo con un bufete de su propiedad con cantosos intereses en el negocio global que gestiona. ¿Hasta cuándo los clubes de fútbol van a seguir mirando hacia otro lado? ¿Hasta cuándo van a consentir todos estos mejunjes que en un país medio normal desembocarían en su destitución, Asamblea extraordinaria mediante? Pongo punto y aparte, que no final, a mi serie CorrupTebas. Continuaremos ojo avizor. Me temo que el The End de esta historia tardará en llegar.