La denuncia de la enfermera de Maradona: Tuvo una caída y un golpe en la cabeza que no se le trató

Asegura también que tampoco se le trataron las alteraciones cardiacas que sufrió

El neurólogo Leopoldo Luque, médico personal de Maradona
El neurólogo Leopoldo Luque, médico personal de MaradonaMarcos BrindicciAP

“Nadie tomó nota de los avisos que iba dando el corazón de Maradona”, dice Rodolfo Baqué, el abogado de Dahiana Gisela Madrid, la enfermera que trataba a Maradona en su casa. Además, aseguró que una semana antes de morir sufrió una caída que le provocó un golpe en la cabeza del que nadie se ocupó.

Maradona llegó a tener 115 pulsaciones por minuto. El día anterior al fallecimiento llegó a tener 109 pulsaciones y un paciente con problemas coronarios no puede superar las 80 pulsaciones por minuto”, aseguró Baqué en la cadena de televisión TN, que se basaba en los registros recogidos por el enfermero que se ocupaba de Maradona por la noche.

“Maradona se cayó el miércoles anterior a su fallecimiento. Se cayó y se golpeó. Tampoco lo llevaron a un hospital a hacerse una resonancia o una tomografía. Nadie lo llevó a ningún lado”, denuncia también Baqué. Al parecer se golpeó en el lado derecho de la cabeza, no en el izquierdo, que era el operado. Lo levantaron y continuó todo como si nada hubiera pasado.

La enfermera Madrid se ocupaba de darle la medicación pautada por los psiquiatras, pero apenas pudo atenderlo. “Ella solamente lo trató ese primer viernes. Solo lo trató ese día durante dos horas. Maradona le dijo que se fuera”, explica Baqué. La gente que rodeaba le pidió que se quedara, pero no pudo atenderlo más. Se limitaba a facilitar la medicación al asistente de Maradona, que era quien se la administraba.

Madrid intentó la misma mañana de su fallecimiento tomar las constantes vitales a Maradona, pero recibió una nueva negativa. “Lo que faltaba era un médico clínico o un comité interdisciplinario porque las contraindicaciones de la medicación psiquiátrica son la aceleración cardíaca y el efecto secundario es la taquicardia. Y eso no fue atendido”, asegura el abogado.

Baqué asegura que de haber estado internado en un hospital, Maradona seguiría vivo. “Con advertir que la frecuencia cardíaca iba aumentando y que no estaba teniendo un tratamiento respecto a su afección coronaria, se hubiese llegado a tiempo”, dice.