Nadal se confiesa: su opinión del público francés, el miedo a la retirada, el Roland Garros más difícil

El tenista balear ya está preparando la temporada de 2021, en la que puede quedarse solo como el tenista con más Grand Slams

Nadal, durante su entrevista en TVE
Nadal, durante su entrevista en TVELa Razón (Custom Credit)

Rafa Nadal concedió una entrevista a TVE en la que recordó, por ejemplo, el día que le pidió la camiseta a Federer y otros partidos con el suizo. Pero habló también de mucho más: sus trece Roland Garros, la retirada, su tío Toni... Estas fueron sus respuestas.

¿Ha vivido rápido?

“No, creo que las cosas han ido pasando. He ido disfrutando de cada momento, pero es verdad que en el deporte hay poco tiempo para dormirte, para descansar, para autocomplacerte y decir: “Qué bien me va”; porque cuando uno se despista, rápidamente cambia y te van mal.

¿Por qué al tenis?

“También jugué a fútbol. A tenis, porque mi tío era entrenador. Empecé a los tres años, una vez por semana o algo así. Seguí jugando más y hasta los 13 años también al fútbol. Después ya no, porque tenía que estudiar. Como a mucha gente, hay unas circunstancias que te ayudan a tomar un camino, y este fue el mío”.

Porcentaje de importancia de Toni Nadal en la carrera de Nadal

“No lo sé, al final no creo que se pueda valorar en un porcentaje. Desde que decimos que sin él posiblemente nunca hubiera jugado a tenis, ya es un porcentaje muy alto. Él ha sido la persona que ha estado conmigo desde el comienzo, entrenándome, es la persona que profesionalmente y tenísticamente me ayudó a conseguir los éxitos, pero no es menos cierto que también he tenido a mi padre, a mi madre a mi familia que estaban detrás”.

Hasta le cambió... Usted no era zurdo

“Eso es una leyenda. Yo jugaba a dos manos, dos reveses, porque empecé muy pequeñito y no tenía fuerza. Mi tío me dijo: “¿Por la televisión ves a muchos que jueguen todo a dos manos?”. Yo contesté: “No”. Y él me dijo: “Pues hay que hacerlo a una”. Y me salió natural pegar el “drive” con la izquierda. Tengo más sensibilidad con la derecha para casi todo, pero también juego al fútbol con la izquierda. Al golf, con la derecha, pero es normal porque es como un revés de tenis. El resto es verdad que son cosas extrañas”.

Sus manías

“Son cosas, bueno, lo del pantalón es desde pequeño, tienen poca solución... Pero lo demás, el tenis tiene un componente muy exigente mentalmente porque jugamos cada día, porque ganas un día y la satisfacción dura poco porque al día siguiente juegas otra vez. Partiendo de ahí, cada cual encuentra su camino para encontrar una concentración y que en el momento adecuado las cosas estén como tienen que estar. Porque yo entrenando no hago nada de eso”.

No es para desesperar al rival lo de apurar el saque...

“Nunca. Lo de apurar, ahora han cambiado la norma, hay un reloj y me parece perfecto, yo me adapto”.

Copa Davis de 2000, abanderado

“Yo era un niño que jugaba a tenis. No conocía personalmente ni a Ferrero ni a Costa ni a Balcells ni a Corretja. Yo era muy tímido, para mí era más un agobio que una gran satisfacción en aquel momento. Era más un momento de apuro”.

Cuatro años después, gana la Davis

“Yo hago mi punto, el otro lo hizo Carlos [Moyá], perdimos el dobles y Carlos remató. Se me atribuye a mí, quizá porque era joven, por la novedad, pero el artífice fue Carlos. Yo asumí una responsabilidad que en teoría no me tocaba, las circunstancias llevaron a que lo hiciera, y es uno de esos partidos, y mira que he jugado muchos, que recuerdo”.

Primer Roland Garros

“En 2005 empiezo a destacar definitivamente. Ya había ganado en Brasil, Acapulco, final de Miami, Barcelona, Roma... por tanto cuando llego a Roland Garros es verdad que era joven, pero también uno de los favoritos. Yo llego ahí ganando los últimos torneos más importantes sobre tierra, era un candidato y se dan las situaciones para que gane. Lo que ves de pequeño es Roland Garros, portanto eso es cumplir un sueño”.

Luego llegan doce más. ¿Cuál es el más complicado?

“El primero tienes el desparpajo de la juventud, de la inconsciencia. Tenía energía para compensar de sobra los nervios. El de 2011 fue muy difícil después de venir de un año complicado. Y después yo diría que el que las condiciones eran más adversas ha sido el de este año 2020. Yo sólo había jugado un torneo previo en tierra. Las condiciones en París no eran positivas, las cosas salieron bien, pero jugar con frío para mi cuerpo es difícil, después para mi estilo de juego, al jugar con tanto frío hace que mis golpes sean menos efectivos. En Roland Garros juego bien porque es una pista muy grande, en la que controlo muy bien los ángulos, pero para controlar bien los ángulos tienes que tener una bola que te responda a la raqueta. Este año la bola cambió y eso unido al frío hizo que fuera un bola que cogiera menos efecto”.

Final con Djokovic, una paliza

“La final salió mejor imposible, esta es la realidad. No te imaginas que un partido tan importante y contra el rival quizá más difícil del momento te salga un partido así. Antes de empezar a jugar, en el calentamiento, la sensación fue muy buena, mejor que los días previos, y salí con una concentración y la tranquilidad que me dio saber que había recuperado mi nivel. Aunque el resultado es abultado, dentro de los sets hay momentos clave que hacen una diferencia decisiva, y ese día, todos los momentos clave cayeron de mi lado”.

Público de París

“Siendo muy sincero, es verdad que al comienzo en algún partido en la Philippe Chatrier se puso complicado, pero yo nunca lo tomé como algo personal. La verdad es que yo en Francia es de los países donde me siento más querido, y no ahora, que es evidente en los partidos, antes, cuando aquí la gente pensaba que en París no me trataban bien, siempre decía que no es verdad. Si juegas con franceses o cuando era Federer y no había ganando nunca Roland Garros, la balance se inclinaba del otro lado. Pero no lo tomé como algo personal.

Límite, dónde está

“No lo sé. Mientras estás en el camino no lo sabes, yo intento estar preparado para no terminar. Cuando llegue la retirada, llegará, yo creo que no estoy ahí, sigo con ilusión y ganas, pero tampoco tengo miedo de ese día. Tengo muchas cosas fuera del tenis”.

Lesiones

“Es verdad que he tenido muchos problemillas durante mi carrera, pero es verdad también que siempre se ha salido adelante. Algunas veces ha costado más, otras menos, pero siempre se ha encontrado la solución médica, la tenística y la mental”.

Juegos Olímpicos

“Fernando González, rival en la final de Pekín 2008, era muy buen jugador. Yo jugué las semifinales contra Djokovic y Federer perdió creo contra Berdych. Lo que se ha vivido estos últimos años que llegaban los mismos a las finales es difícil. No se dio en el pasado ni creo que se dé en el futuro. En los Juegos, lo he disfrutado al máximo, es un evento completamente diferente a todo. Y la responsabilidad es que no estás sólo peleando por ti, también por tu país”.

Phelps se le acercó en Pekín 2008

“Es verdad, coincidimos en el comedor y vino a saludarme y pude hablar con él algunos minutos. Y creo que nos hicimos alguna foto. En la Villa todos somos lo mismo, si es Phelps o si es otro. Allí no hay estrellas por encima de otras”.

Río 2016

“Fue muy especial, con Marc [López], mi mejor amigo, ganar el oro en dobles. Me rompí la muñeca en Roland Garros. No sabía si sólo competir en dobles, al final lo hice en individual y dobles y me quedé a las puertas de la medalla también en individual”.