Real Madrid: el mejor Marco Asensio aparece por Navidad

El mallorquín respondió a la confianza de Zidane, desatascó el partido con su calidad y su primera asistencia del curso puso al Madrid en el camino de la sexta victoria del conjunto blanco

Marco Asensio trata de controlar la pelota durante el partido entre el Real Madrid y el Granada
Marco Asensio trata de controlar la pelota durante el partido entre el Real Madrid y el GranadaAFP7 vía Europa Press AFP7 vía Europa Press

No se cansa Zidane de darle oportunidades a Asensio y, justo antes de Navidad, llegó el balear para poner luz en un partido que estaba oscuro. Hacía falta una chispa para encender el marcador y eso puso Marco en el arranque de la segunda mitad cuando fue decisivo. Se lesionó Rodrygo y Zizou no lo dudó. Ni Vinicius ni Hazard. Marco al campo, a pesar de que durante esta temporada no había conseguido todavía mostrarse de verdad, en su plenitud. Su regreso tras la rotura de ligamentos en la rodilla fue fulgurante, porque hizo un gol ante el Valencia nada más pisar el césped, pero después se le había notado algo gris. Como si no se atreviese a forzar esa articulación y ser desequilibrante. Todo lo hacía al trote y eso le había hecho quedarse fuera de ese once ideal que el técnico ha repetido casi al pie de la letra en los últimos seis encuentros.

Ayer le dio la razón a su entrenador con un taconazo magnífico que se estrelló en la madera y, después, con un pase perfecto para que Casemiro se elevase en el área y machacara el 1-0. Es la primera asistencia del mallorquín esta temporada, en la que todavía no ha marcado. Hizo tres goles en la remontada liguera después del confinamiento, pero ahora se había destemplado un poco.

Ante el Granada, que no dejaba espacios con su presión, la rendija la encontró Asensio y ejecutó Casemiro, cómo no, que desveló quién estaría más satisfecho por ese gol. «El míster será el más feliz, porque nos pide a los centrocampistas que pisemos área, que estemos ahí desde la segunda línea. Me pide equilibrio, pero también que esté ahí porque tengo buen remate de cabeza», explicaba el brasileño. Y no se equivocaba. «Sabemos que llega al área. Que defensivamente nos aporta mucho, pero también en ataque. La jugada fue bonita viniendo de segunda línea», confirmaba Zidane, que llega al mini parón navideño con seis victorias seguidas después de lo que parecía un desastre tras las derrotas con Alavés y Shakhtar.

«Es para estar contento y doy las gracias a los jugadores, de verdad, que son los que lo han conseguido. Aguantan las críticas en los malos momentos y ahora tienen que disfrutar de esto unos días junto a sus familias».

No fue un día del todo brillante y el rival era duro, el mejor panorama para que aparezca Casemiro y resuelva la situación. Si hay problemas ahí está él si no es Sergio Ramos el que levanta la voz. Su cabezazo al Granada fue el cuarto tanto del brasileño en lo que va de campaña, lo que le convierte en el segundo máximo anotador blanco sólo por detrás de Benzema, que aprovechó el tiempo de prolongación para aumentar su racha a once goles en once partidos. No fue su tarde más brillante, pero en su nueva versión no olvida ese lado depredador de los grandes delanteros de área.

Ahora el Madrid tiene siete días sin partidos, pero sólo tres de descanso. Su gran mes de diciembre no ha acabado todavía.