Los mensajes encriptados del móvil de la psiquiatra de Maradona podrían tener la clave de su muerte

Agustina Cosachov borró y protegió con contraseña información relevante sobre el tratamiento del astro argentino tras su muerte.

Maradona junto a Agustina Cosachov
Maradona junto a Agustina CosachovArchivoLa Razon

La investigación sobre el fallecimiento de Diego Armando Maradona continúa y ahora los focos se centran sobre Agustina Cosachov, psiquiatra personal del argentino y una de las últimas personas que le vio con vida.

La Fiscalía de San Isidro prosigue con la investigación para determinar si existió algún tipo de neglicencia en los cuidados de Diego Armando Maradona tras ser operado de un hematoma en la cabeza dos semanas antes de su fallecimiento. Una muerte cuya autopsia determinó que se había producido a consecuencia de “edema agudo de pulmón secundario a una insuficiencia cardíaca crónica reagudizada”, descubriéndose también que padecía “una miocardiopatía dilatada”.

Los medios argentinos prosiguen desgranando todos los pasos que están dando los investigadores, y después de poner el foco en Leopoldo Luque, el médico personal del astro del fútbol y que fue acusado de un presunto “homicidio culposo”, ahora la investigación se fija en la psiquiatra Agustina Cosachov, una de las últimas personas que vio con vida a Maradona.

Copia de seguridad encriptada

La profesional fue una de las últimas personas que visitó al exfutbolista y, cuando comenzó la investigación de la Fiscalía, se le requisaron dos teléfonos móviles que contenían información sobre el tratamiento que estaba recibiendo Maradona. El problema es acceder a esos datos puesto que, tras la muerte del deportista, la psiquiatra hizo una copia de seguridad y la encriptó, de tal manera que ahora los investigadores están tratando de descifrar esa información para ver si ahí está la clave de cómo fueron los últimos días de vida de su paciente.

Según los medios argentinos se trata de dos teléfonos marca Iphone (un 6 Plus y un SE), los cuales habían sido requisados en la casa de Cosachov el 1 de diciembre pasado, en el barrio porteño de Palermo.

Los expertos en informática desvelaron que el 30 de noviembre –cinco días después de la muerte de Maradona-, la psiquiatra realizó una copia de seguridad de ambos teléfonos y colocó una clave, distinta a la de apertura de los teléfonos.

Todos los datos guardados en el Icloud del móvil tenían una contraseña que no fue aportada por la psiquiatra. “Tenía información encriptada y la encriptación no permite visualizar el contenido de la información extraída del celular con UFED” apuntan desde la investigación.

La investigación se centra ahora en esclarecer cómo fue el tratamiento y los cuidados que recibió Maradona en sus últimos días y esos mensajes encriptados podrían tener la clave.