Una ascensión legendaria al K2... con un final dramático

Diez sherpas nepalíes culminan el último gran desafío del himalayismo: hollan el K2 en invierno. Sergi Mingote, una leyenda del alpinismo español, falleció en el descenso

Nirmal Purja y un equipo de escaladores nepalíes celebran después de llegar a la cima del K2
Nirmal Purja y un equipo de escaladores nepalíes celebran después de llegar a la cima del K2Nirmal PurjaFacebook

Invierno y K2 eran dos términos incompatibles. Hasta hoy. Un equipo formado por diez montañeros nepalíes de élite ha culminado el último gran desafío del himalayismo: hollar la cumbre de la montaña más peligrosa del mundo en plena temporada invernal. Lo nunca visto. Los diez héroes que alcanzaron los 8.611 metros del K2 fueron Nirmal Purja, Mingma David Sherpa, Mingma Tenzing Sherpa, Geljen Sherpa, Pem Chiri Sherpa, Dawa Tempba Sherpa, Mingma G, Dawa Tenjin Sherpa, Kili Pemba Sherpa y Sona Sherpa. De ese Dream Team sólo uno de ellos, Mingma David Sherpa, lo hizo sin ayuda de oxígeno artificial. «Escaladores nepalíes han hecho cima finalmente en el K2. La ’'montaña salvaje’' ha sido escalada en la temporada más peligrosa: invierno», comunicó Seven Summits, la empresa organizadora de una expedición legendaria en la que participaron un total de 55 alpinistas de trece nacionalidades.

El K2 es la montaña más peligrosa del mundo. De cada 100 montañeros que hacen cumbre no regresan 29 y en esta ocasión la histórica hazaña ha estado marcada por la muerte del español Sergi Mingote, que no pretendía hacer cumbre, durante el descenso. Una caída acabó con su vida. «Siento decir que ha muerto por una caída en la que se rompió las dos piernas. El veterano montañero cayó de repente cuando descendía hacia el campo base avanzado –a unos 5.600 metros– desde el campo 1 –6.075 metros–», aseguró uno de los miembros de la expedición.

Los alpinistas comenzaron el asalto final a la cumbre la noche del viernes. La zona más complicada una vez más fue el cuello de botella del espolón suroriental también denominado Espolón de los Abruzzos. Con unas pendientes de más del 60 por ciento y unos bloques de hielo que amenazan constantemente con desprenderse, los expedicionarios se reagruparon en los últimos metros para poder hacer cima todos juntos. Con una temperatura de 55 grados bajo cero hicieron cumbre y emprendieron un descenso muy complicado por la falta de luz y las bajísimas temperaturas.

Alcanzar el K2 en invierno ha sido una misión imposible durante años. La primera ascensión a la montaña más peligrosa del mundo fue obra del italiano Achille Compagnoni en julio de 1954 y las sucesivas intentonas invernales desde entonces fracasaron una tras otra. El K2 es el gran desafío del himalayismo. Con su imponente presencia de una perfecta pirámide hielo y situado en la cordillera del Karakórum sus 8.611 metros han sido alcanzados por 377 alpinistas y 86 de ellos fallecieron en el intento. Ninguna otra montaña ofrece ese porcentaje de víctimas.

El gran desafío de los ochomiles invernales ha vivido el que puede haber sido su último capítulo. Los alpinistas polacos fueron los primeros en empeñarse en un imposible. Wielicki y Cichy conquistaron el Everest el 17 de febrero de 1980. Casi 41 años después, un comando de sherpas nepalíes ha culminado la misión en el K2.

Adiós a Sergi Mingote

La histórica ascensión al K-2 no tuvo un final feliz. El alpinista español Sergi Mingote (1971, Parets del Vallés) falleció mientras descendía desde el campo 3 hasta el campo avanzado a poco más de 6.000 metros de altura. Sergi estaba al margen de los cánones del alpinismo actual, que se ha convertido poco menos que en pura competición. Rechazaba el oxígeno artificial y aborrecía la masificación de las montañas. Antes de emprender la última expedición de su vida aseguraba que «quería hacer las paces» con el K2 y «reencontrase con una montaña» con la que tenía «una relación de amor-odio». La coronó por primera vez el 23 de junio de 2018 y ya entonces vivió una situación dramática. «Creí que no bajaba», afirmó.

El K2 fue el segundo ochomil en su reto 14x1000 0 OXYGEN, con el que pretendía alcanzar la cima de los 14 ochomiles sin oxígeno artificial embotellado en un período de unos 1.000 días y así superar el récord del coreano Kim Chang-ho, quien en 2013 dejó la marca en 7 años, 10 meses y 6 días. Mingote ya había coronado el K2, el Broad Peak, el Manaslu, el Lhotse, el Nanga Parbat, el Gasherbrum y el Dhaulagiri. El Cho Oyu, el Shisha Pangma y el Everest ya los había coronado antes. La pandemia le frenó, pero se marcó un nuevo reto, la «Olympic Route». Fue una travesía por Europa de 7.068 kilómetros que combinó el montañismo y el ciclismo y que completó en 48 días.

Mingote compaginó su faceta aventurera con la alcaldía de Parets del Vallès en las filas del PSC entre 2011 y 2018. Su fallecimiento ha causado una gran conmoción en el alpinismo español, el deporte en general, el PSOE e incluso en el Gobierno. «Sergi Mingote quería seguir haciendo historia», tuiteó Pedro Sánchez.