La próxima estrella del Sevilla a la que comparan con Gordillo

Bryan Gil es la última perla de la cantera de Nervión, aunque todos ven en su tobillo izquierdo el talento del mítico jugador del Betis

Bryan Gil, en un partido con el Eibar, donde está cedido por el Sevilla FC
Bryan Gil, en un partido con el Eibar, donde está cedido por el Sevilla FCAFP7 vía Europa Press AFP7 vía Europa Press

Julen Lopetegui tira de tópico en cada víspera de partido y siempre se enfrenta a un equipo con «un gran nivel y excelentes jugadores que nos obligará a dar nuestra mejor versión» esté delante el Bayern en la Supercopa europea o el Ciudad de Lucena en la primera ronda copera.

Este viernes, sin embargo, para referirse al Eibar añadió un argumento porque en el equipo armero hay cedidos dos canteranos sevillistas, Alejandro Pozo y Bryan Gil, a quienes dedicó encendidas loas. Sobre todo, al segundo. «Están jugando y creciendo mucho. Su temporada es muy buena. Bryan puede convertirse en una de las referencias del Sevilla en el futuro», dijo el técnico vasco.

Bryan Gil Salvatierra, un zurdo con pellizco, es un chico que aún no ha cumplido la veintena, que nació en Barbate (Cádiz) lo que lo convierte en paisano del torero Paquirri. ¡Un respeto! Chisposo y regateador, liviano y descarado, diríase que se trata de un producto típico de la escuela andaluza al que Natura ha dotado del mismo don que alumbró la carrera de Rafael Gordillo (¡Otro respeto!): un tobillo izquierdo que parece de goma y con el que imprime a sus centros, sin necesidad de armar la pierna, el efecto que los convierte en ofrendas para cualquier rematador que se precie. Como dirían los taurinos de su pueblo, tiene un cortijo en la zocata.

La de Bryan Gil no ha sido en absoluto una aparición inesperada, pues era uno de esos niños ungidos por Pablo Blanco, el «boss» de la cantera sevillista, en la que se forma desde los diez añitos. Hace dos eneros, sin haber alcanzado la mayoría de edad, Pablo Machín lo hizo debutar contra el Atlético para convertirlo en el primer jugador nacido en el siglo XXI que jugaba con el primer equipo del Sevilla. En abril, ya con Joaquín Caparrós en el banquillo, le marcó al Rayo un tanto para emparedarse entre Reyes y José Mari en el podio de los goleadores más precoces en la historia del club. Y, por supuesto, ha transitado por todos los escalafones inferiores de España, de cuya selección sub’21 es ahora un pilar.

Ya con Lopetegui, la temporada pasada, su progresión se estancó. No es amigo el preparador guipuzcoano de tirar de la cantera y apenas le daba minutillos en partidos de escaso compromiso. En enero, marchó cedido al Leganés y experimentó una gran progresión de la mano de Javier Aguirre, un técnico exigente de parecido perfil a José Luis Mendilibar, quien ahora lo moldea en el Eibar: «No nos explicamos cómo el Sevilla ha dejado salir, aunque sea cedido, a un jugador así», se filtró hace algunas semanas desde el club armero.

Su segundo partido con el Eibar, el 24 de octubre, fue en el Sánchez-Pizjuán, donde los vascos dieron la sorpresa al ganar 0-1. Durante toda la semana previa, Lopetegui había insistido a Monchi para que Bryan Gil no jugase... en vano.