El Bayern juega; Neymar y Mbappé corren y acorralan al campeón (2-3)

Las dos estrellas del PSG castigan las debilidades del conjunto alemán, que fue mucho mejor pero tiene difícil llegar hasta las semifinales

Mbappé se marcha de Süle en la ida de cuartos de final de la Champions entre el Bayern Múnich y el PSG
Mbappé se marcha de Süle en la ida de cuartos de final de la Champions entre el Bayern Múnich y el PSGLUKAS BARTH-TUTTASEFE

Sacó el bisturí Neymar para hacer un par de incisiones en el campeón de Europa. Una fue pronto, a los tres minutos de empezar: se escapó con espacios, amagó y asistió a Mbappé, que marcó con la ayuda de Neuer. Otra fue a la media hora, con un pase con la izquierda que superó a la defensa por alto para caer al otro lado, donde estaba Marquinhos en posición legal para lograr el segundo. Bajo la nieve alemana de abril, el PSG tomaba Múnich, pese a todo.

«Pese a todo» significa que el Bayern había sido superior, le dominó, entró por un lado con Coman y por el otro con Sané y Pavard, buscó centros directos, movió el balón rápido, pero se estrellaba contra Keylor. El conjunto de Flick transmite esa sensación de que siempre parece que hay más jugadores rojos en el césped. Pero el gol se resistía (faltaba Lewandowski, que quizá hubiera ayudado) y el marcador era el que era. Curiosamente, cuando más cómodo estaba el equipo francés, llegó el tanto de Choupo-Moting. Porque no le afectó al Bayern la primera diana del PSG y comenzó su ataque sin miramientos, pero sí la segunda. Tan atolondrado quedó que Flick movió rápido a su equipo. Metió a Davies y a Boateng y en media hora sus centrales habían cambiado. Süle, que sufrió mucho, se fue al banquillo, y Lucas abandonó su puesto de lateral.

Eran otros futbolistas, pero la empanada atrás de los alemanes siguió y Neymar perdonó el tercero en un mano a mano con Neuer ante la indecisión de Boateng y Pavard. El brasileño falló quizás lo más fácil, pero seguía siendo el futbolista más peligroso de su equipo. Recibía con cierta comodidad y el contragolpe letal estaba en los milímetros del fuera de juego, porque los espacios estaban ahí. También se mantenía el fútbol ofensivo del Bayern, liderado por el buen pie de Kimmich y por las llegadas por las bandas con los extremos y los laterales. Pero todo empieza en el mediocentro, que ha reconocido que su modelo como jugador siempre fue Xavi.

Faltaba que Müller se uniera a la fiesta y lo hizo con el tanto del empate, tras una falta sacada precisamente por Kimmich, que había dado las dos asistencias. Es un incordio el veterano e inclasificable jugador alemán, porque lo mismo es un delantero que un mediapunta que recupera muchos balones. Quedaba media hora y el campeón de Europa ya parecía que había hecho la parte difícil. Pero Mbappé no opinaba así y en una jugada rápida resolvió de maravilla ante Boateng y Neuer. Resistió después el PSG la nueva estampida.

La eliminatoria no está resuelta, pero los chicos de Pochettino obtuvieron una renta fantástica para la vuelta. El fútbol se puede ver de muchas maneras y aunque el Bayern ahora es el mejor equipo, también tiene sus debilidades, que Mbappé, Neymar y compañía supieron explotar. El campeón llevaba sin perder en la Champions desde 2019. Si quiere llegar a semis, necesita al menos dos goles en París.

2 - Bayern Múnich: Neuer; Pavard, Süle (Boateng, 42′), Alaba, Hernández; Kimmich, Goretzka (Davies, 32′); Sané, Müller, Coman; y Choupo-Moting.

3 - París SG: Navas; Dagba, Marquinhos (Herrera, 31′), Kimpembe, Diallo (Bakker, 46′); Gueye, Danilo,; Di Maria (Kean, 71′), Neymar (Rafinha, 90′), Draxler; y Mbappé.

Goles: 0-1 (3′): Mbappé. 0-2 (28′): Marquinhos. 1-2 (37′): Choupo Moting. 2-2 (60′): Müller. 2-3 (68′): Mbappé.

Árbitro: Mateu Lahoz (España). Amonestó a Hernández, Kimmich, Boateng y Choupo Moting.

Incidencias: partido de ida de cuartos de final de la Liga de Campeones disputado en la Allianz Arena de Múnich.