Fútbol

Esperando a Busquets

El capitán puede reincorporarse hoy a la selección después de su cuarentena

Sergio Busquets, en un entrenamiento con la selección
Sergio Busquets, en un entrenamiento con la selecciónJUAN MEDINAREUTERS

Sergio Busquets ha cumplido ya diez días de cuarentena, diez días en los que se ha entrenado en solitario en su casa, aislado, después de abandonar en ambulancia la Ciudad del Fútbol el pasado 6 de junio. Ha pasado ya el tiempo que marca el protocolo para que pueda reincorporarse a la concentración y en la selección esperan que hoy pueda confirmarse su regreso. La duda es si llegará a tiempo para jugar el sábado contra Polonia.

Su preparación no ha sido muy diferente de la del resto de sus compañeros, que sólo retomaron el trabajo en grupo desde el pasado sábado, apenas dos días antes del debut contra Suecia. Ese mismo día fue cuando se incorporó Diego Llorente después de su falso positivo.

Cuando Busquets se marchó de la concentración, España se quedó sin capitán. El segundo que perdía en el plazo de apenas dos semanas, después de que Sergio Ramos se quedara fuera de la lista de Luis Enrique para jugar la Eurocopa.

El seleccionador tomó precauciones para no quedarse sin jugadores ante la posible aparición de un brote –llegó a convocar a 17 más–, pero nunca ha dudado de que Busquets iba a estar entre los 24 inscritos para la Eurocopa. «Se encuentra muy bien. Está asintomático, perfecto y está entrenando de maravilla, siempre en contacto con el staff y la plantilla», reconocía Luis Enrique el jueves pasado en su comparecencia ante los medios. «No le quiero esperar, le voy a esperar. Le vamos a esperar. Busquets va a estar en la lista», aseguraba ese mismo día Luis Enrique.

El hueco del capitán no se ha cubierto. Fue Jordi Alba el que lució el brazalete ante Suecia, pero el lateral no quiere ocupar un lugar que no le corresponde. «Creo que todos sabemos que el capitán es Busquets y estamos deseando que vuelva lo antes posible, tanto en lo futbolístico como en lo humano», reconocía Alba antes del estreno.

El liderazgo está cubierto con Luis Enrique –«si un entrenador es líder, mal vamos», dice–, pero al seleccionador le preocupa más la posición de mediocentro en el campo. Rodri y él se han repartido los minutos prácticamente al cincuenta por ciento desde que Luis Enrique volvió al cargo. Un partido para cada uno era lo normal, para preparar la transición que llegará más pronto que tarde como sucedió con el caso de Casillas y De Gea.

Pero ante Suecia, Rodri no aguantó todo el partido en el campo. A Thiago no le gusta hablar sobre lo que le pide Luis Enrique en el césped, pero el jugador del Liverpool ya ha jugado varias veces en esa posición por delante de la defensa y el seleccionador lo vio como una opción para dirigir el juego en los últimos minutos del partido.

Con Suecia más pendiente de la defensa que del ataque no parecía hacer falta la presencia de un mediocentro posicional que guardara el sitio. Y con Thiago el equipo tenía más manejo y más creatividad cerca del área.

«Al final es diferente cuando yo lo tuve de entrenador con 18 años [en el Barcelona B]. Sin embargo, hay dos cosas que no han cambiado: intentar jugar un muy buen fútbol de posesión, de presión tras pérdida y de generar ocasiones. Al mismo tiempo, en el fútbol se genera siempre una presión que hace que debamos tomar buenas decisiones y él siempre tendrá el punto de vista ganador», aseguraba Thiago hace unos días a los medios oficiales de la Federación.

«En todo momento, aunque vayamos ganando, perdiendo o empatando, hay que saber que el partido dura noventa minutos, que no se levanta el pie del acelerador hasta el final. El buen fútbol y esa mentalidad ganadora es lo que a lo largo del tiempo he aprendido del seleccionador. Cuando tenía 18 años y ahora», añadía.

Busquets es el único que queda de los futbolistas que ganaron el Mundial con España hace once años. Y es también el único que queda de lo que Luis Enrique reconoció como su «pasillo de seguridad», esa columna vertebral del equipo de la que hablaba Luis Aragonés cuando era seleccionador. De Gea y Ramos eran los otros dos. El portero es suplente y Ramos no está convocado para el torneo. Una pieza fundamental para el seleccionador a la que pronto tendrá de vuelta. Luis Enrique lo espera.