Correr para prevenir, curar e investigar

La Asociación Española contra el Cáncer de Pulmón vuelve a organizar su carrera virtual solidaria, que puede llegar a los 1.000 participantes

La carrera de la Asociación Española contra el Cáncer de Pulmón también tiene versión virtual
La carrera de la Asociación Española contra el Cáncer de Pulmón también tiene versión virtual FOTO: La Razón

Pocas cosas tienen la misma fuerza que el deporte, no solo para generar grandes comunidades, sino también para dar visibilidad a enfermedades que afectan a un gran número de personas y, sin embargo, solamente parecen ser enfocadas cuando nos tocan de cerca o se aproxima su día conmemorativo.

El cáncer de pulmón es, por desgracia, uno de los más comunes del planeta. Y más de 30.000 personas solo en España son diagnosticadas de esta dolencia cada año, convirtiéndolo en un problema de salud de primera magnitud.

Es evidente que la primera red de seguridad es el personal sanitario, pero no podemos obviar que con la aparición de la pandemia ha habido que priorizar otros aspectos. Y no es ningún secreto la extenuación de las y los profesionales sanitarios tras casi dos años de lucha contra la COVID.

Y sin embargo, el colectivo investigador está consiguiendo no solamente mejorar la calidad de vida de las personas afectadas, sino también mejorar las tasas de supervivencia. Pero para eso hacen falta fondos. Y voluntad política. Y, en demasiadas ocasiones, ambas cosas escasean.

La prevención es fundamental y seguramente estaría más presente con campañas públicas pero, mientras estas llegan, desde 2008, AEACaP (la Asociación Española contra el Cáncer de Pulmón) promueve el acompañamiento y asesoramiento tanto a las personas afectadas como a sus familiares.

El deporte no solo agrupa sino genera salud. Y fue en ese contexto cuando en 2019 se puso en marcha la I Carrera de AEACaP, donde no sólo se congregaron más de 600 participantes sino que posibilitó la concesión de dos becas para incrementar las posibilidades de avanzar hacia una cura.

Por razones obvias ese colectivo no pudo unirse en 2020, pero el planteamiento de realizar un recorrido físico individual y convertir la competición en virtual incrementó las cifras hasta los 800 participantes, que con una aportación de cinco euros contribuyeron a continuar con la labor ejercida por la asociación.

Y es por esa razón por la que se ha mantenido el formato pese al retorno de las carreras populares al circuito. Porque de este modo se incluye a gente de toda España, porque se espera superar la cifra del millar y porque la dotación económica va a acercarse casi con toda seguridad a los 10.000 euros.

Porque, como suele ocurrir en España, es la iniciativa privada/ del colectivo asociativo y particulares la que en muchas ocasiones marca el camino a la pública. Pero, sobre todo, porque con el ejemplo es más sencillo llegar al corazón (y las piernas) de los españoles.