Golpe a la Ley Trans de Irene Montero: la Federación de Natación veta a las transgéneros en las categorías femeninas

Solo podrán competir las nadadoras trans que hayan completado esa transición antes de los doce años, lo que excluye a Lia Thomas, y propone una categoría aparte para ellas

Lía Thomas e Ilustración de Laura Strego
Lía Thomas e Ilustración de Laura Strego FOTO: Twitter La Razon

Las “graves consecuencias” que la participación de atletas trans tiene para el deporte femenino se ha convertido en una de las grandes batallas del feminismo. Un debate que se vio amplificado por el caso “Lia Thomas”, una nadadora transgénero de 22 años, que ha generado un gran escándalo tras batir todos los récords de mujeres en la Universidad de Pensilvania (Penn). Antes de realizar su transición compitió durante tres años como hombre, con el nombre de Will Thomas.

La universidad informó a principios de diciembre que Lia había batido todos los récord en estilo libre 200 metros y estilo libre 500 metros y desde entonces no ha parado de acumular podios. La polémica no se hizo esperar y levantó un auténtico tsunami en Estados Unidos y en todo el mundo. La nadadora Nancy Hogshead-Makar, medalla de oro en los Juegos Olímpicos, escribió un artículo de opinión para el Daily Mail titulado “No fue justo competir contra alemanes dopados y tampoco es justo que las mujeres compitan contra la nadadora transgénero Lia Thomas; esta es la razón”.

Excluidas de las categorías femeninas

Tras meses de polémica, La Federación Internacional de Natación ha votado no admitir en las competiciones femeninas de élite a atletas transexuales que hayan pasado alguna de las fases de la pubertad masculina. Así, solo podrán competir las nadadoras trans que hayan completado esa transición antes de los doce años, mientras que las demás podrán competir en una nueva categoría abierta destinada a deportistas cuya identidad de género sea distinta a la de su sexo asignado al nacer.

Esta nueva política ha sido aprobada con un 71 por ciento de los 152 miembros de la Federación y es “solo el primer paso hacia la integración completa” de deportistas transexuales. La votación se ha realizado durante el congreso general extraordinario de la federación celebrado coincidiendo con los Mundiales de Natación de Budapest, Hungría, y es el del trabajo de una comisión compuesta por representantes del mundo de la medicina, del derecho y del deporte. “La postura de la federación es integral, basada en la ciencia e incluyente y, lo más importante, enfatiza la justicia competitiva”, ha explicado el director ejecutivo de la Federación Internacional de Natación, Brent Nowicki, citado por la cadena británica BBC.

Está decisión se toma en virtud de un informe científico que encontró que las mujeres trans conservaban una ventaja significativa sobre las nadadoras cisgénero incluso después de reducir sus niveles de testosterona a través de medicamentos.

Veto a Lia Thomas

Estos cambios son también en respuesta a la participación en categoría femenina de la nadadora estadounidense Lia Thomas, quien en marzo se convirtió en la primera mujer trans conocida en ganar una competición nacional estadounidense en categoría femenina.

Thomas compitió durante tres años con el equipo masculino de Pensilvania. En la primavera de 2019 comenzó un tratamiento hormonal como parte de su transición y desde entonces ha logrado marcas récord con su equipo universitario. Más de 300 universidades, nadadores olímpicos y también el equipo de natación de Estados Unidos han firmado una carta abierta en apoyo a Thomas y los nadadores no binarios, pero otros deportistas y organizaciones han cuestionado su participación en las competiciones. El pasado jueves la Federación Internacional de Ciclismo también anunció que duplicaba el tiempo de moratoria desde una transición de género para poder competir en carreras femeninas.

La decisión ha recibido el apoyo de atletas y asociaciones que no duraron en mostrar sus satisfacción en redes sociales. La ex nadadora británica Sharron Davies agradeció la noticia y dijo en Twitter: “No puedo expresar lo orgullosa que estoy de mi deporte, Fina y el presidente de Fina por hacer ciencia, preguntar a los atletas/entrenadores y defender el deporte justo para hembras. La natación siempre dará la bienvenida a todos, sin importar cómo te identifiques, pero la equidad es la piedra angular del deporte”.

En España, desde la plataforma contra el borrado de las Mujeres también han mostrado su satisfacción con una decisión de garantiza el juego limpio para las mujeres.

¿Cuándo entrará en vigor la Ley Trans en España?

Esta decisión supone un duro golpe para la ley puesta en marcha por la ministra de Igualdad Irene Montero, qué aún no ha llegado al Congreso. El pasado mes de mayo, Montero se comprometió a trabajar “con toda la urgencia” para que el proyecto de ley para la igualdad real y efectiva de las personas trans y para la garantía de los derechos de las personas Lgtbi sea una realidad y llegue al Congreso de los Diputados “antes de verano” pero de momento sigue en dique seco.

Tras entonar el ‘mea culpa’ por la “intensa y larga negociación” habida en el seno del Gobierno de coalición sobre el contenido de la ‘ley trans’, Montero reprochó al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) su demora de cuatro meses en la emisión de su informe sobre esta norma, un texto que debería haber redactado en tres semanas, y la dilación de “15 días más” en remitir al Ejecutivo el contenido de ese informe tras su publicación.

El Consejo de Ministros daba luz verde en junio de 2021 al Anteproyecto de Ley para la igualdad Real y efectiva de las personas trans y para la garantía de los derechos LGTBI y esperaba llevarlo al Congreso antes de finalizar el año pero no fue así, por lo que aún deberán pasar unos meses para su entrada en vigor.

A partir de ese momento, el texto iniciaba un trámite previo a su envío a la Cámara baja que puede durar varios meses. Los textos aprobados por el Gobierno debían pasar por un proceso de consulta pública en el que reciben aportaciones de la sociedad civil y de otras administraciones, y que suele durar alrededor de dos meses. Tras esta fase, el Ejecutivo modifica lo que crea conveniente con dichas propuestas. El anteproyecto ya ha pasado por el Consejo General del Poder Judicial que en su informe, aprobado por unanimidad, se muestra muy crítico con la ley Trans y exige cambios importantes como su rechazo a que se prohíban las terapias de conversión o su exigencia de que un juez avale el cambio de sexo de los menores de 18 años.

Una vez modificado el texto con las aportaciones de la consulta y de los organismos, este regresa al Consejo de Ministros, donde debe ser ratificado por el Gobierno como proyecto de ley. Es entonces cuando se envía al Congreso y la norma comienza su tramitación parlamentaria. Dados estos plazos, no es previsible que las medidas que contempla la futura norma, como la autodeterminación de género, entren en vigor como mínimo antes de las vacaciones.

¿Qué ha hecho el COI?

Numerosas investigaciones científicas e incluso estudios militares ha demostrado las ventajas biológicas de los atletas trans, lo que añade más leña al fuego a un debate que sigue abierto en el deporte y para el que las autoridades olímpicas no han encontrado una solución. En julio de 2021, tras los Juegos Olímpicos de Tokio, el propio COI admitía que “sus pautas actuales para los atletas transgénero no eran adecuadas” y anunciaba una nueva normativa en los próximos meses.

Sin embargo, el resultado no fue, desde luego, el esperado. Bajo el nombre de “Marco sobre equidad, inclusión y no discriminación sobre la base de la identidad de género y las variaciones de sexo del Comité Olímpico Internacional” de noviembre de 2021, el COI suprime los criterios que venía estableciendo y dispone que debe ser competencia de cada federación deportiva “determinar de qué manera un deportista puede tener una ventaja desproporcionada frente a sus compañeros”.

En definitiva, serán las federaciones las que decidan si optan por proteger el deporte femenino. De momento, la Federación de natación ya se ha pronunciado. El debate sigue abierto.