El escándalo salta del ajedrez al póker: de las bolas anales al anillo vibratorio

Un casino de Los Ángeles investiga el caso de la que podría ser la trampa más sonada de la historia del popular juego de apuestas y anuncia que recurrirá al detector de mentiras

El escándalo de los objetos vibratorios salta del ajedrez al póker
El escándalo de los objetos vibratorios salta del ajedrez al póker FOTO: Twitter La Razón

Días después de que el mundo del ajedrez se viera sacudido por las acusaciones de la mayor trampa en años con inteligencia artificial y “bolas chinas anales” como sorprendentes protagonistas, las sospechas se trasladan ahora al póker casi con idéntico método. ¿Podría ser este el “mayor escándalo” de la historia del póker?, se preguntan los aficionados.

¿De las bolas anales al anillo?

El controvertido evento World Poker Tour en el que el experimentado jugador Garrett ‘Gman’ Adelstein, de 36 años, acusó a su oponente Robbi Jade Lew, de 35, de hacer trampa después de que ella ganara el bote completo de 269.000 dólares usando supuestamente un " dispositivo oculto que simplemente vibra para indicar que tienes la mejor mano”, ha conmocionado al mundo del juego de apuestas más seguido del mundo.

Garrett Adelstein, considerado uno de los mejores jugadores del mundo en juegos de apuestas de alto nivel, afirmó que fue “sin duda engañado” por su oponente Robbi Jade Lew después de que esta fuera con todo en una mano poco convincente.

Durante la partida televisada en el Casino Hustler, Adelstein tenía el siete y el ocho de tréboles, mientras que Lew jugaba con la jota de tréboles y el cuatro de corazones.

Después de que el flop (conjunto de tres cartas boca arriba que se colocan sobre la mesa) revelara el 10 de corazones, el 10 de tréboles y el nueve de tréboles, Adelstein apostó alto dadas sus posibilidades de conseguir una escalera, un color o incluso una escalera de color en el river (última carta que se reparte sobre la mesa). Pero Lew sorprendió a sus oponentes y a los comentaristas cuando igualó la apuesta, y aumentó el bote a 269.000 dólares (270.000 euros).

“¿Pide?”, preguntó el comentarista en la retransmisión en directo con total sorpresa. “¿Qué está pasando aquí? ¿Es posible que su mano sea malinterpretada en los gráficos de las cartas?” Acordaron jugar el river (última carta que se descubre en la mesa) dos veces, pero no aportó nada a ninguno de los dos bandos y Lew ganó el millonario bote. Esto provocó una conmoción en la mesa y Adelstein señaló: “No entiendo lo que está pasando ahora” y lanzó a Lew una mirada fulminante.

“Garrett, parece que quieres matarme”, dijo Lew. El comentarista de la retransmisión en directo afirmó que se había quedado “sin palabras” y lo calificó como “la mirada más perturbadora que he visto jamás a Garrett”.

El comunicado de Adelstein

Poco después, en un extenso comunicado, Adelstein aseguró que había sido “sin duda engañado”, sin aportar pruebas de ningún delito. Continuó especulando con la posibilidad de que Lew llevara un dispositivo vibratorio que sirviera para hacerle señales, pero dijo que era imposible saberlo. Sin embargo, un aficionado al póker que siguió muy de cerca el juego ya tenía una idea de lo que estaba sucediendo incluso antes de que las acusaciones se hicieran. Tuiteó el momento exacto en que Lew supuestamente usó un anillo vibrador para hacer trampa en el partido de alto riesgo. El fan analizó el video y lo desglosó hasta el punto exacto en que entendió que Lew no estaba siguiendo las reglas. «¿Por qué golpear la mesa de forma antinatural con la mano, carraspear con nerviosismo y luego quitarse el anillo rojo del dedo medio derecho y ponerlo en otro lado? 100% un dispositivo de señalización. Cantidades excesivas de otras joyas para mezclarlo», tuiteó el fan, MigTheTig.

“¿Qué pasa con quitarse el gran anillo tan a escondidas?” escribía otro aficionado generando aún más sospechas.

Lew niega haber hecho trampas y desafía a su oponente a una revancha cara a cara: “Vamos a un cara a cara para que el mundo entero pueda ver cómo te leo”.

Una investigación con detector de mentiras

Sin embargo, ante el revuelo provocado, los organizadores del partido investigan ahora lo que podría ser uno de los mayores escándalos de trampa en los torneos de póker. El Casino Hustler ha anunciado que los investigadores podrían realizar una prueba con el detector de mentiras después de haber señalado en un principio que no había “ninguna prueba de juego sucio aparte de las acusaciones de las partes implicadas”.

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