Superbikes

Andrea Iannone revive tras cuatro años sancionado por dopaje

El ex piloto de MotoGP ha reaparecido en Superbikes y ha regresado al podio en Australia más de cinco años después de la última vez

Andrea Iannone, feliz tras ser tercero en Phillip Island
Andrea Iannone, feliz tras ser tercero en Phillip IslandWorldSBK

Andrea Iannone consiguió su única victoria en MotoGP con Ducati, en los tiempos en los que la marca italiana no ganaba nunca. Fue en el GP de Austria de 2016, aprovechando las largas rectas del Red Bull Ring y su éxito acababa con casi seis años de sequía de la marca de Borgo Panigale, que buscaba desesperadamente el camino correcto para dejar de echar de menos a Casey Stoner. Iannone estaba en el equipo oficial de Ducati y su futuro era prometedor en la categoría reina después de haber sido tercero del Mundial de Moto2 hasta tres veces (2010, 2011 y 2012). El italiano tenía tanto talento como falta de consistencia y muchos compañeros le recriminaban algunos excesos en la pista. Después de llegar a la categoría reina con el Pramac Racing, se ganó conducir la Ducati de fábrica y tras dos temporadas fue a Suzuki para sustituir a Maverick Viñales. Fichó por Aprilia en 2019 y ahí se le paró el reloj por culpa de un positivo en un control antidopaje rutinario en el Gran Premio de Malasia de ese mismo año. Fue acusado de violar las reglas antidopaje al detectarse la presencia de drostanolona, un esteroide anabolizante prohibido por la Agencia Mundial Antidopaje.

Iannone negó siempre la intención de hacer trampas ni aumentar su rendimiento y alegó que había sido víctima de una intoxicación alimentaria durante la gira asiática. Pidió clemencia, pero las autoridades deportivas fueron implacables. La Federación Internacional de Motociclismo le impuso una sanción de 18 meses, muy poco a juicio de la AMA, que apeló contra esa resolución y reclamaba cuatro años de suspensión. Iannone fue al TAS en busca de un perdón que no encontró porque el Tribunal de Arbitraje Deportivo ratificó el castigo de cuatro años que parecía ser el fin de su vida deportiva.

Iannone desapareció del universo de MotoGP hasta que a mediados del año pasado su nombre empezó a sonar como posible piloto de Superbikes para el curso 2024. Su sanción terminaba el 17 de diciembre de 2023 y empezó a entrar en las quinielas. Y ahí está Iannone en el Mundial de Superbikes (motos derivadas de serie) con el equipo Goeleven a los mandos de una Ducati Panigale V4R. El pasado fin de semana arrancó el campeonato en Australia y en la primera de las tres carreras que se disputaban logró un tercer puesto. Era su regreso a un podio 5 años, 3 meses y 27 días después de la última vez. En el mismo trazado de Phillip Island fue segundo en la penúltima carrera del Mundial de 2018 vestido con el color azul de Suzuki y desde entonces no había vuelto a subirse a un cajón hasta ahora.

Pudo volver a abrir la botella de champán de nuevo, porque además del tercer puesto en la carrera fue distinguido como el primer piloto de un equipo no oficial. «Esto es sólo el principio, necesito tiempo para recuperar las sensaciones», asegura.