Baloncesto

El Madrid, campeón de la Liga Endesa con un Tavares imperial

El pívot, MVP de la final, fue una pesadilla para el Barcelona y acabó con 25 puntos y 13 rebotes. El Real Madrid suma 36 Ligas y 22 títulos en la “era Laso”

Tavares fue imparable para el Barça
Tavares fue imparable para el Barça FOTO: SERGIO PEREZ EFE

En la temporada más complicada de la “era Laso”, el Real Madrid se proclamó campeón de la Liga ACB al imponerse en el cuarto partido al Barcelona por 81-74. Son 36 las Ligas del Madrid, 22 títulos en las once temporadas de Pablo Laso, 33 finales disputadas de 44 posibles, cinco Ligas Endesa, seis Copas del Rey, siete Supercopas, dos Euroligas, una Intercontinental... Laso, que estuvo en el WiZink Center presenciando el partido, acumula al frente del Madrid los mismos títulos que Lolo Sainz y está a cinco de Pedro Ferrándiz. Y todo en un curso que empezó con el título de la Supercopa y que allá por mediados de enero se torció hasta llegar a una situación casi insostenible, el Madrid se levantó, estuvo cerca de ganar la Euroliga y ha ganado la Liga Endesa.

Los síntomas con los que compareció el Barça ahondaron en las carencias que ha mostrado durante la final. La fragilidad en el rebote defensivo y las pérdidas de balón situaron pronto a los de Jasikevicius en una situación límite. Tavares se ha convertido en los playoffs en un arma devastadora. Como diría Neven Spahija, técnico del Baskonia, los hombres altos que tiene enfrente parecen bases. Jasikevicius no dio con la fórmula para rebajar la influencia del gigante de Cabo Verde. En un primer cuarto raquítico en anotación, casi sumó tantos puntos (8) como el Barça (10). La fragilidad en el rebote se traducía en sólo nueve lanzamientos a canasta en los primeros diez minutos y si el Madrid no era capaz de hacer más sangre se debía a que su puntería tampoco era para presumir. Hasta que aparecieron Llull y Rudy.

Los dos estandartes de la plantilla tienen todavía pendiente su renovación, aunque sea cuestión de días. Ambos impulsaron al equipo tomando el relevo de Tavares cuando Chus Mateo decidió que era el momento de darle una tregua. Llull falló sus tres primeros lanzamientos, pero dio igual. Anotó los dos siguientes: un triple y un 2+1 imposible. Rudy amplió el parcial con otro triple hasta el 11-0 (24-10). Fue como si ambos se confabularan para acabar cuanto antes con la final, pero... el Barça empezó a tapar los boquetes. El agujero en el rebote defensivo desapareció. Tavares siguió haciendo daño, pero cuando anotó no lo hizo en las segundas oportunidades. El mal era menor. Y los tiradores azulgrana comenzaron a conectarse. Llegaron los aciertos exteriores (6/10 en triples en dos cuartos) y lo que era un abismo comenzó a reducirse poco a poco hasta que el partido llegó al descanso equilibrado. “Estamos sobreviviendo con el triple, pero es que ellos han tirado quince veces más y eso es mucho. Hay que arreglar también los rebotes y las pérdidas”, clamaba Jasikevicius en Movistar + al descanso. Pero es que Chus Mateo también estaba lejos de estar satisfecho. “Estamos tirando mal”, resumía el segundo de Laso.

El Madrid se encomendó a Causeur y Tavares para dar un nuevo estirón. Los uno contra uno del francés y la búsqueda del pívot propiciaron un nuevo estirón (50-43), pero... después de parar un contraataque ante tres rivales, Tavares pidió el cambio por puro agotamiento. El Madrid mandaba, pero no lo hacía con rotundidad. El Barça era capaz de soportar el desgaste porque se puso en manos de Calathes, Mirotic y la energía contagiosa de Exum. Llegó incluso a ponerse por delante el equipo de Jasikevicius (55-56) amparado en un porcentaje de tres sobresaliente (10/16).

En un choque de exigencia máxima, la frescura física en el último cuarto jugó un papel fundamental. Regresó Hanga a pista y anotó un triple después de una secuencia de fallos exteriores interminable. Volvió Tavares y se hizo notar de nuevo en los dos lados de la pista. Retornó Deck y se convirtió en otra amenaza. Por eso el Madrid entró en los cuatro minutos finales con ventaja (69-61). Volvió Mirotic, pero el jugador determinante era Tavares. Una canasta más adicional pusieron el más difícil todavía para la remontada del Barça. Y Causeur provocó que fuera imposible. El francés, que termina su contrato el día 30, se marcó unos últimos minutos de escándalo. Ocho puntos sin fallo acabaron con el Barça y sellaron la liga número 36 del Madrid.

81. Real Madrid (13+21+23+24): Hanga (7), Causeur (17), Deck (7), Yabusele (4) y Tavares (25) -quinteto titular- Llull (9), Taylor (0), Rudy (5) y Poirier (7).

74. Barça (10+23+23+18): Calathes (12), Kuric (8), Higgins (4), Mirotic (14), Davies (4) -quinteto titular- Sanli (3), Jokubaitis (3), Laprovittola (2), Smits (9), Abrines (0) y Exum (13).

Árbitros: Hierrezuelo, Perea y Caballero. Sin eliminados.

Incidencias: 12.000 espectadores en el WiZink Center. Cuarto partido correspondiente a la final de la final de la Liga Endesa.

Final ACB: Barcelona, 1-Real Madrid, 3 (75-88, 71-69, 66-81 y 74-91).