Fidel Alonso: «En España no es fácil vivir como snowboarder profesional»

Este rider madrileño no se inició en el deporte subiéndose a una tabla sino jugando al fútbol-sala, llegando incluso a alcanzar la élite con el FIAT Torrejón. Sin embargo, un viaje a los Alpes suizos con 18 años le marcó para siempre

Este rider madrileño no se inició en el deporte subiéndose a una tabla sino jugando al fútbol-sala, llegando incluso a alcanzar la élite con el FIAT Torrejón. Sin embargo, un viaje a los Alpes suizos con 18 años le marcó para siempre.

Dedicado a los deportes extremos desde hace más de 20 años, Fidel Alonso (Madrid, 1979) es uno de los snowboarders más reconocidos de nuestro país.

Sin embargo, este rider español no se inició en el deporte subiéndose a una tabla sino jugando al fútbol-sala, llegando incluso a alcanzar la élite con el FIAT Torrejón, hasta que un viaje a los Alpes suizos con 18 años le marcó para siempre.

Esta temporada, el polifacético deportista de 39 años ha decidido regresar a los terrenos de juego fichando en verano por el Málaga CF Futsal.

Año 1998. ¿Qué significa para Fidel?

El cambio de mi vida prácticamente. Yo era un chaval que pegaba patadas a un balón y me empezaban a pagar por ello. Pensaba que ése sería mi futuro, pero ese mismo año durante un viaje a Suiza me pusieron una tabla de snowboard en los pies y supe a lo que me quería dedicar.¡

¿Subirse a una tabla o meter goles? ¿Qué prefiere?

Difícil pregunta. Cada cosa te aporta cosas diferentes. En fútbol sala tengo la sensación de estar con un grupo sintiéndome una herramienta útil, pero en el snowboard estoy prácticamente yo solo, con mis miedos y mis virtudes, convirtiéndose en una sensación espectacular.

¿Por qué el snow y no el esquí? ¿Qué diferencias hay?

Yo elegí el snowboard principalmente porque vengo del mundo del monopatín y el surf. El esquí nunca me llamó la atención, dado que yo siempre me imaginé surfeando cualquier cosa sobre tierra, agua o nieve. El único elemento en común que tienen tanto el esquí como el snow es que te deslizas sobre nieve, mientras que las diferencias estarían en que esquiando vas de frente y sobre la tabla te mueves principalmente de lado.

¿Cómo ve actualmente el snow en España después de que Regino Hernández hiciera historia en los Juegos Olímpicos de PyeongChang?

Sin duda alguna tenemos buena materia prima. Gracias a Regino y todo el equipo español que trata de ganar medallas están consiguiendo consolidar el snowboard cross en nuestro país, pero por otro lado creo que desgraciadamente todavía tenemos una carencia en la cantera y en facilidades a diferencia de otros países que sí apuestan más por atletas en deportes de nieve. A veces incluso tengo la sensación de que se ha desinflado todo a raíz de la crisis económica, al no realizarse más eventos, no celebrándose más competiciones, no habiendo más premios en metálico, y con muchos sponsors echándose hacia atrás con sus respectivos presupuestos.

¿Se le dan bien todos los deportes?

Soy un tipo bastante odioso porque creo que soy una persona muy aplicada. Me das cualquier cosa y me fijo muy bien en cómo se hace. No soy el típico chulito que se le da bien todo, pero sí reconozco que tengo cierta virtud en hacerlo más o menos bien desde el principio, así que no es para apostarse conmigo una Coca-Cola o una cerveza (ríe).

¿Ha tenido o tiene aún miedo sobre la tabla?

El día que no tenga miedo sobre la tabla algo fallará. Creo que siempre tenemos un clic que te hace valorar mucho tu vida. Cuando uno está en lo alto de una montaña y tienes que lanzarte por un fuera de pista con varios metros de nieve polvo jugándote la vida, si no tienes ningún temor creo que algo no funciona. La sensación de miedo debe viajar siempre contigo, y ahí es donde sale la adrenalina.

¿Diría que la adrenalina es su modo de vida?

Es más un buen compañero de viaje más que un estilo de vida para mí, pues practico también otros deportes no extremos como el golf. Pero sí reconozco que la adrenalina es algo de lo uno se siente dependiente muchas veces y te aporta un chute de vida buenísimo.

¿Alguna rareza u obsesión antes de subirse a la tabla? ¿Tiene tics como Rafa Nadal?

(Ríe). No tic como tal, pero si tengo una manía básica, algo que nunca me puede faltar, y eso es la música. Me ha llegado a pasar de subir a una estación a 20 minutos de donde tenía la casa, aparcar, darme cuenta que no tenía mi reproductor MP3 y regresar solamente a por ello.

¿Un lugar del mundo para hacer snow?

(Suspira). Difícil pregunta también, pero me atrevería a decir Japón, concretamente Nagano.

¿Mejores y peores momentos como rider?

La sensación de afrontar un reto y superarlo, sabiendo que uno está haciendo algo que muy poca gente puede hacer, se encontraría en mis mejores recuerdos. Quizás entre los peores momentos estén los desengaños, esos desencuentros con algunos amigos, y posiblemente también las lesiones que me he ido encontrando por el camino.

¿Qué consejos le daría a aquellos que deseen convertirse en un snowboarder como usted?

Principalmente que les enseñe alguien profesional y titulado. Es lo básico porque he visto a mucha gente odiar el snowboard por no haber ido a una escuela a aprender con un buen monitor. Es súper importante porque gracias a eso el 100% de las personas lo va a seguir practicando, sino cuentan con un alto porcentaje de lesionarse y de que no les termine gustando.

¿Qué virtudes y manías tiene Fidel?

Aprovechar las oportunidades. Creo que esa visión que he intentado desarrollar poco a poco con el tiempo me permite hacer lo que más me apasiona y seguir viviendo de ello, que es estar en el mundo del deporte en mis tiempos libres. Entre las manías estaría el querer tener siempre todo demasiado controlado.

¿Vive bien un snowboarder?

Realmente sí, la verdad que no me puedo quejar. Me siento muy afortunado después de 20 años de carrera, sobretodo gracias al apoyo de mis patrocinadores que confían en mi, permitiéndome disfrutar de una remuneración, especialmente con todo lo que ha caído (en relación a la crisis económica), pues hemos recibido muchos recortes en todos los niveles de la sociedad. Además, a día de hoy en España no es fácil vivir y llegar a fin de mes como snowboarder profesional.

¿Se encuentra nostálgico regresando al fútbol sala este año?

Absolutamente. Este año ha comenzado para mí con una cantidad brutal de nostalgia jugando con el Málaga C.F. Futsal. Es una espina que tenía clavada desde que dejé este deporte con 21 años para dedicarme al snowboard y, a día de hoy, me siento disfrutando como un niño pequeño.

¿Cómo está siendo el debut del Málaga C.F. en fútbol sala? ¿Le han prohibido hacer snow?

La verdad es que no me han puesto impedimentos. Por el momento me dejan compaginar el snowboard con el fútbol y lo llevamos bien. La apuesta este año del dueño del Málaga C.F. (el jeque Al-Thani) ha sido debutar en fútbol sala, al igual que ya lo hicieron en su día otros equipos de fútbol como el Barcelona, Betis o Levante, contando con un pedazo de entrenador y exjugador profesional como Ettore Stecchini y empezando desde abajo por derecho con un equipo sólido, mezclando veteranía y juventud, con la mira puesta en ascender a la élite lo antes posible cumpliendo los objetivos cada año.

¿Por último, cree que Ricardinho, con su imaginación, sería un buen snowboarder?

(Ríe). Me atrevería a decir que sí. Es un tío que tiene un talento nato y seguramente nos daría muchas vueltas a todos si se subiera a una tabla. Sin embargo, esto es como todo en la vida, habría que ver cómo se desenvolvería mirando de lado porque el ser humano está hecho para moverse hacia delante. Por eso tal vez el esquí resulte más fácil de aprender para cualquier persona antes que el snowboard.