Cara a cara: ¿El VAR hundió al Madrid?

Sí: imposible superar este escándalo, por Alfredo Duro

Munuera Montero no puede pitar en Primera. Tampoco debería hacerlo en Segunda. En realidad, Munuera Montero, responsable de no señalar el penalti más clamoroso del siglo XXI, no debería hacerlo en el fútbol profesional ni en ninguna competición que pretenda tener un mínimo de prestigio. El penalti de Rulli a Vinicius marca un antes y un después en la credibilidad arbitral y del VAR que, después de lo ocurrido en el Bernabéu, no tiene ninguna razón de ser. Pretender justificar un escándalo como éste, que ya nunca podrán superar, es alimentar la sospecha. Alguien ha decidido que el Madrid no sea tratado de manera justa y debemos saber por qué. ¿Por qué, Carme?

Ninguneo al Madrid. Velasco Carballo y el resto de responsables arbitrales deberían haber dado a estas horas un curso de explicaciones para intentar aclarar la grosera arbitrariedad con la que se maneja el VAR. No hay una sola razón que permita entender un criterio tan sospechosamente dispar. Se han cargado las esperanzas del aficionado y han asestado en el corazón del madridismo una puñalada sin justificación. Mientras el Madrid es ninguneado con una jugada de manual, los tecnócratas del nuevo arbitraje se autoprotegen y evitan asumir errores y responsabilidades.

El VAR elige a sus víctimas. De lo ocurrido hay que hacer deducciones como que el árbitro y los fontaneros del VAR no le tienen respeto a Vinicius. Se han sumado a las chanzas contra el chico de la peor manera posible. Tampoco han demostrado tenérselo al Madrid. Hay sitios como el Camp Nou en los que nunca se expulsará a un jugador por lo que hizo Lucas Vázquez. En sitios como el Camp Nou, el penalti a Vinicius se habría señalado aunque el árbitro hubiera visto mil manos de Rulli sacando la pelota. El VAR elige sus victimas y su favorita viste de blanco.

No: han tirado ellos solitos la liga, por Carme Barceló

Hay que salir llorado de casa, querido Alfredo. Y asumir la realidad, que es una y tozuda: el Real Madrid es un auténtico desastre, no juega a nada, aburre a las ovejas, no tiene capacidad de reacción, no encuentra soluciones ante la adversidad y lleva meses sin ofrecer la más mínima garantía de seguridad y de éxito. Culpar al VAR de la derrota de ayer ante la Real Sociedad es de un victimismo y una frustración tan grandes que me parece la guinda de un pastel al que a los ingredientes, de marca blanca y poca calidad, se suma la mala dirección deportiva en el banquillo y en el palco. Los lamentos tras la jugada en la que, es cierto, debió intervenir el VAR, son como querer tapar el sol con un dedo. El Real Madrid se hunde solo, no hace falta que nadie colabore en ello. Parece que no sabe más. Y eso es muy grave, compañero.

Tarjeta roja del Bernabéu. Eso es lo que merece el Realísimo por parte de los suyos. Una cartulina que los ponga a todos colorados. Deja a los árbitros tranquilos, apreciado Duro, y buscad soluciones para el desastre que se avecina esta temporada. ¿O quizá todo forma parte de una estrategia? A lo peor resulta que tiran otra vez la Liga para jugárselo todo en nueve partidos de Liga de Campeones. Pero esta vez no está Cristiano para tapar los problemas con sus goles.

Mirar a otro lado. Benzema, Bale, Lopetegui, Solari, Marcelo, Kroos, Asensio, Florentino... Esto no es el VAR, apreciado Alfredo. Esto son nombres propios con responsabilidad en la situación actual del Real Madrid. Esto es indolencia, desmotivación, barriga llena, mala planificación, juego nulo, equipo irreconocible y un técnico de sonrisa terapéutica que se atreve a decir que no hay que subestimar los empates. Sois los números uno en mirar hacia otro lado y en poner en marcha el ventilador. El Real Madrid se está hundiendo solito. Esto es así.