Real Madrid

Cara a cara: ¿Merece Modric el Balón de Oro?

De Cibeles...A Canaletas

► Alfredo Duro: Sí, brilla más que nadie

Te voy a contar el problema que tienes este año con el Balón de Oro, Soria. Tiene que ver con que sólo dos jugadores por rendimiento están en condiciones de poder discutirle ese reconocimiento a Modric, pero, y aquí aparece el drama que no te deja respirar con este asunto, uno de ellos se llama Cristiano Ronaldo, al que no puedes ni ver, y el otro Mohamed Salah, que no sabes quien es. Debe ser triste ver como el genio croata gana todos los premios habidos y por haber y, sin embargo, preferir buscar argumentos tan cansinos y aburridos como los que traes aquí.

Unanimidad

Hace tiempo que el fútbol mundial dio su veredicto y decidió escribir con mayúsculas y sin discusión alguna el nombre de Modric. Así de claro quedó cuando el croata ganó «The Best».

Un galardón que, entre otros, votan capitanes y seleccionadores que no tienen presiones en su decisión. Gente que va mucho más allá del servilismo que proclamas aquí hacia el de siempre y que sabe que llevar a Croacia a una final de la Copa del Mundo tiene infinitamente mayor valor que el título de Francia o cualquier otra selección importante.

Superación y éxito

Luka Modric representa una trayectoria de superación y éxito que debería emocionarte, pero en lugar de eso prefieres seguir siendo capitán general de la sumisión al mundo de Messi, del que hace ya tiempo que no se tienen noticias en los partidos verdaderamente importantes. Justo lo que ni tan siquiera un antimadridista enfermizo como tú le puede reprochar a este «hijo de la guerra», acostumbrado desde la niñez a no permitirse el lujo de fallar cuando la responsabilidad le apunta a los ojos. Lukita ha brillado y ha jugado este año como nadie, aportando una lucidez que está al alcance de muy pocos elegidos. Por eso es más que un héroe nacional en su país. Por eso sigue ganando Copas de Europa con el Real Madrid.

► Cristóbal Soria: No, que le den la medalla al mérito

No me gustaría dar en este «Cara a cara» una impresión errónea sobre lo que pienso de Luka Modric, pues tengo que declararme fan del centrocampista croata y de su juego. Pero entiendo que estamos ante un Balón de Oro que debe ser propiedad del mejor jugador del mundo en el año 2018. No sólo vale con ser muy bueno y con que a todos nos guste mucho su fútbol. Ya que quieres, Alfredo Duro, meter en la ecuación a D10s y a Griezmann, déjame decirte que, mientras Su Santidad Leo Messi se siga vistiendo de corto, este galardón debería ser de su propiedad. Y si se lo tuvieran que dar a otro este año, sería Antoine el elegido. Al menos que se lo lleve un campeón del mundo y no un subcampeón.

Gran jugador, pero no el mejor

Como he dicho, Modric es un gran jugador y un chico extraodinario. Todos conocemos la infancia tan dura que ha sufrido en su país, azotado completamente por la guerra de los Balcanes. Su complexión física no le ayuda como a otros para competir al máximo nivel. Está lejos del perfil habitual de un futbolista al uso. Juega al fútbol sólo como profesión y no como forma de vida, alejado del glamour, de los tatuajes y de los focos fuera del campo. Más del perfil Iniesta que de Sergio Ramos o Cristiano. Es su exquisito toque de balón lo que le hace ser un jugador determinante para su equipo y diferente. Pero no merece un premio tan prestigioso.

No se lo ha ganado

En Liga y en Copa del Rey no se le vio. Y no hace falta que me recuerden que su equipo ganó la última Champions y que su Selección empató con Dinamarca, Rusia e Inglaterra para finalmente quedar subcampeón ante la poderosa Francia en el pasado Mundial de Rusia. Ni que su participación con Croacia fue muy meritoria, aunque no fuera el mejor de su equipo. Me parecería justo que le diesen la Medalla al Mérito. Pero no el Balón de Oro.