Ciclismo

Irene Usabiaga: «Quizá por lo duro que es el ciclismo es tan gratificante»

Continuó con la tradición ciclista de su familia, pero no dejó de lado los estudios y ya es graduada en fisioterapia. En Río no estará, pero es joven y sigue tras el sueño olímpico

Irene Usabiaga
Irene Usabiaga

Los recuerdos de Irene Usabiaga están ligados a una bicicleta. No podía ser de otra manera. «Mis hermanos compiten desde categorías inferiores y mi padre también hizo sus pinitos de joven», asegura ella, aunque la bici que iba a heredar se la robaron, por lo que la primera que tuvo fue ya una de competición, cuando tenía 10 años. Llegó a practicar multitud de deportes: natación, atletismo, fútbol, triatlón, pelota vasca... «Con 15 años, al pasar a categoría cadete, los dejé todos para centrarme en el ciclismo. Ya logré resultados a nivel nacional, pero no fue hasta juvenil cuando empezó la cosa a ponerse más en serio y a tener una dedicación más intensiva», narra la ciclista nacida en Ordizia, Guipúzcoa, hace 22 años. La saga de corredores en su familia se amplía con su hermana mayor, Ana, con la que comparte equipo y con la que tiene sus «más y sus menos, como todos los hermanos». «Aunque somos parecidas físicamente, tenemos personalidades diferentes y en ocasiones chocamos, pero todo lo olvidamos cuando nos subimos a la bicicleta», afirma Irene. Fue Ana quien le dio un gran consejo, basado en su experiencia: «Siempre he tenido claro que iba a ser muy difícil vivir del ciclismo y he querido aprender un oficio para asegurarme un futuro. Mi hermana empezó a acudir a las Copas del Mundo desde los 18 años y no le permitía ir a clase con regularidad. Me recomendó que me centrase en sacarme la carrera cuanto antes». Terminó fisioterapia con 21 años, pasándolo mal porque los resultados deportivos «escaseaban» –admite–, pero su regreso fue triunfal, con un bronce en el Europeo, en la prueba de eliminación. «Pisar podio es muy difícil; hice una apuesta y tuve suerte de poder lograrlo. Ahora trabajo para intentar repetirlo y si se puede, mejorarlo», reconoce. Combina las carreras en asfalto con el ciclismo en pista, por el que se ha decantado más últimamente, y trabaja para intentar ir a unos Juegos Olímpicos. A Río 2016 ya no llegará, pero es joven y le quedan oportunidades. Uno de sus lemas es que «puedes pedir un deseo o trabajar para hacerlo realidad». No le frenan tampoco los dolores de espalda que la acompañan desde niña. «Muchos días me pregunto si merece la pena este sufrimiento. Hemos dado mil vueltas y nadie sabe decirme a qué se debe. Ojalá encuentren el problema porque cada vez va a más y se está volviendo insoportable», desvela. Un extra de épica en un deporte ya de por sí muy duro. «Requiere mucha constancia, sacrificio y esfuerzo. Quizás lo duro que es lo convierte en tan gratificante», opina Irene, que se entrena seis días a la semana y que se define como una «chica muy tranquila». Ella y Pablo Rodríguez son los becados de Podium en el deporte de la bicicleta. «Es una iniciativa realmente buena que te anima a seguir trabajando. El ciclismo es caro en cuanto a material y porque necesitamos ir a competiciones internacionales. La beca ayuda a que el camino hacia mi sueño tenga menos obstáculos», dice Irene.

Ciclismo

- 70.800 licencias en España, incluyendo todas las disciplinas.

- 14 medallas de España en los Juegos. 3 en ruta (2 oros y 1 plata), 9 en pista (3 oros, 3 platas y 3 bronces) y 2 en montaña (1 plata y 1 bronce).

- 18 pruebas se disputarán en Río.

- ¿Sabías que?

El ciclismo es deporte olímpico desde 1896.