Vuelta a España

Ciclismo

Magnus Cort se presenta

El joven danés de 23 años se impone en el esprint de Gandía en una jornada «relajada» para los favoritos antes de la contrarreloj de hoy.

El ciclista danés del equipo Orica, Magnus Cort, vencedor de la décimooctava etapa
El ciclista danés del equipo Orica, Magnus Cort, vencedor de la décimooctava etapalarazon

El joven danés de 23 años se impone en el esprint de Gandía en una jornada «relajada» para los favoritos antes de la contrarreloj de hoy.

Las posibilidades de que ganara un danés en la Vuelta eran de apenas un 1,61 por ciento. Una probabilidad escasa que Magnus Cort Nielsen aprovechó en el esprint. «Es fantástico, es un verdadero gran sueño. Es fantástico», repetía el joven ciclista danés del Orica, que se había fijado la etapa final en Madrid como gran objetivo, pero ha adelantado sus previsiones.

«Ha sido un esprint largo, pero conseguí llegar en buena posición. Tenía miedo de quedar encerrado», explicaba después el corredor del Orica, que con 23 años consiguió su primera victoria en una grande en su primera participación. Con la misma naturalidad explica su progresión en el ciclismo, desde que empezó a los 12 años. «Vengo de Dinamarca, de un lugar en el que hay todo tipo de terreno para empezar a rodar», cuenta. Ese lugar es Bornholm, una isla en el Báltico más cercana a Suecia y a Polonia que a la parte continental de Dinamarca. Un lugar especial, según los daneses, empezando por el acento de sus habitantes. Magnus creció sin ídolos y comenzó a tomarse en serio el ciclismo a los 16 años. «Y aquí estoy», asume.

El ganador en Gandía no se ve aún en condiciones de convertirse en el primer velocista de su equipo, un lugar que pertenece a Caleb Ewan, el pequeño australiano que también ganó una etapa en la Vuelta el año pasado. Magnus Cort no se ve como un esprinter puro en el futuro. «Creo que tengo un abanico más amplio. Subo un poco mejor que los velocistas y las clásicas belgas son un objetivo que me puedo plantear ganar algún día», afirma.

Mientras el danés disfrutaba de su primera gran victoria, los favoritos se tomaban la etapa con tranquilidad. Los equipos de los esprinters se veían en la obligación de aprovechar una de las pocas oportunidades que se les presentan en esta Vuelta. Los primeros de la general pensaban ya en la etapa de hoy y en la de mañana con final en Aitana.

«Es una crono bastante larga, pero tampoco es una crono para especialistas. Tiene algunos repechos, sube y baja, hay bastantes curvas. No me favorece del todo, pero es un gran reto personal poder hacer un buen tiempo y defender el maillot con dignidad», explica Nairo Quintana cuando se le pregunta por la contrarreloj de hoy, 37 kilómetros entre Jávea y Calpe que, en la teoría, favorecen a Chris Froome. Pero las contrarrelojes en los últimos días de las grandes vueltas son más una cuestión de fuerzas y de forma que de especialistas. «Ahora estoy en buena condición y las cronos se me han dado bien en este tipo de recorridos que no son totalmente para especialistas», reconoce Quintana.

El objetivo de Nairo era llegar con tres minutos de ventaja a la jornada de hoy. La hazaña de Formigal le ha dado 37 segundos más, una distancia suficiente como para que se sienta confiado. «No me como mucho la cabeza. Soy un hombre tranquilo», asegura el colombiano. «[En la contrarreloj] me defenderé bastante bien y el sábado con la ayuda del equipo no tendré ningún problema. Eso creo», dice. En Aitana todos esperan a Contador. Es un buen contrarrelojista y lo previsible es que llegue a esa etapa más cerca de Quintana. «Saldré a la contrarreloj a tope», advierte. «Estoy motivado», añade. Y si las piernas le responden nada le va a impedir probar cuáles son los límites del líder antes de la fiesta del domingo en Cibeles. El podio nunca es suficiente para él.