¡Cómo corre mamá Pryce!

La jamaicana se impone con claridad en los 100 metros dos años después de tener a su hijo Zyon. Su marca, 10.71, es la sexta más rápida de la historia

Shelly-Ann Fraser-Pryce celebra el título con su hijo Zyon
Shelly-Ann Fraser-Pryce celebra el título con su hijo Zyon

El 6 de agosto de 2017, Tori Bowie se proclamaba campeona del mundo de los 100 metros lisos en Londres. El 7 de agosto de 2017 nacía Zyon, el hijo de Shelly-Ann Fraser-Pryce, que ayer fue testigo de que su mamá más que correr, vuela. La fantástica velocista jamaicana se perdió un Mundial para dar a luz y poder prepararse para los Juegos Olímpicos de Tokio. Pero antes de los Juegos estaba Doha, el reencuentro de Pryce con la gran competición. El reencuentro con el oro. Es el cuarto que consigue en un Mundial en el hectómetro, tras los logrados en 2009, 2013 (donde hizo doblete imponiéndose también en el 200) y 2015. A todo ello suma otros cinco metales en relevos, tres de los más brillantes y dos platas. Tiene 32 años y el impulso de ser madre le hizo parar el reloj en 10.71, rozando los 10.70 que suponen su mejor marca.

Pryce es pequeña, pero matona. Apenas levanta un metro y medio del suelo (1,52), pero por momentos mueve los pies como si fuera de dibujos animados, a una velocidad endiablada. Llamaba la atención en el estadio Khalifa por su pelo, una peluca multicolor, roja, amarilla, azul... Siempre sorprende con su imagen: una corona, unas trenzas... No tardó en ponerse en cabeza en la prueba, apenas en la fase de aceleración estuvo igualada, y ya tomó una ventaja que le sirvió para tocar la gloria. Shelly-Ann Fraser-Pryce venció con el mismo registro que en 2013, en la que supone la sexta mejor marca de la historia. Después de la celebración, de los saltos y de la felicitación de las compañeras, de la foto con la bandera de Jamaica, se fue a buscar a su pequeño, también protagonista en la noche de ayer. En mujeres, la isla caribeña sigue mandando, no como en hombres, porque después de la despedida de Bolt Estados Unidos ha vuelto a ocupar el trono. Detrás de Pryce estuvieron la británica Asher-Smith, doble campeona de Europa, que batió el récord nacional con 10.83 y logró la plata, y Ta Lou, segunda hace dos años y que esta vez se tuvo que conformar con el bronce.

La prueba había empezado con una mala noticia, porque la holandesa Dafne Schippers no pudo participar por un problema en los aductores. Pero la actuación de la pequeña jamaicana le dio brillo. Ya ha reconquistado el título Mundial. Ahora le queda volver a ser campeona olímpica: lo fue en 2008 y 2012, pero sucumbió en 2016 (aunque logró el bronce) ante su compatriota Thompson, que ayer fue cuarta.