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¿Compensaría un doblete del Barça el fracaso en Europa?

El equipo azulgrana busca unir la Copa al título de Liga para aliviar el dolor por la eliminación en la Champions, que sigue latente. «Yo todavía me estoy reponiendo», admite Messi. El Valencia, al alza, persigue ganar un trofeo en su centenario

  • El último entrenamiento del Barcelona antes de la final de Copa
    El último entrenamiento del Barcelona antes de la final de Copa /

    Manu Fernandez / AP

Madrid.

Tiempo de lectura 4 min.

24 de mayo de 2019. 21:53h

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Francisco Martínez.  Madrid. 24/5/2019

Lo de Liverpool le dolió mucho al Barcelona. Y le sigue doliendo. «Todavía nos estamos reponiendo, al menos yo», admitió Messi. «Fue lamentable el partido que hicimos y la imagen que dimos, lo peor no fueron los fallos o los errores, fue que no competimos, cuando nos estábamos jugando entrar en una final», añadió el «10», que intentó explicar lo inexplicable: «No podía pasar lo mismo del año pasado, y pasó. Fue parecido a lo de Roma, nos metieron un gol pronto, empieza a trabajar la cabeza...». Messi decidió hablar en conferencia de prensa antes de la final de Copa. Hacía justo cuatro años que eso no sucedía. La última vez fue antes de la ida de semifinales de la Champions de 2015, contra el Bayern Múnich de Guardiola, al que los azulgrana superaron para conquistar después la Orejona ante la Juve en Berlín. «¡Qué tiempos aquellos!», pensarán los aficionados del Barça, porque no lo han vuelto a conseguir desde aquella vez, aunque sí que han seguido ganando títulos importantes. Ligas y Copas, competición esta última de la que son los reyes de siempre y también los recientes, pues han ganado las cuatro últimas ediciones y hoy pueden ampliar la renta a cinco y seguir haciendo historia. «Teníamos tanta ilusión en la Champions que se nos va a quedar una sensación rara», continuó Leo. «Conseguir el doblete es muy importante para el club. No ganar esta final sería estar peor de lo que estamos ahora», dijo también. Pese a todo, pese a cierta melancolía, intentó levantar el ánimo a los suyos el capitán barcelonista, al que se veía dolido por mucho que le sacaran alguna sonrisa. Falta por ver si lo consigue y si se ponen manos a la obra para hacer todo lo posible por sumar otro trofeo, aunque el Valencia también tiene mucho que decir. Aparte de la autocrítica, Leo intentó mandar mensajes a sus compañeros para terminar el curso con un nuevo título. El argentino le quitó protagonismo a Piqué, que estaba sentado a su lado pero apenas tuvo que responder a un par de cuestiones. «El Valencia ya nos lo ha puesto complicado este año, no le ganamos ninguno de los dos partidos», advirtió el delantero. «A ganas no nos puede ganar nadie», insistió como recado para sí mismo y para el resto del equipo. Ya lo dijo Rakitic: Leo va delante y nosotros detrás. Y ya ha sucedido este curso también en la Copa: el Barcelona perdió 2-0 en la ida de cuartos de final contra el Sevilla y Messi fue el primero en arengar a los suyos para buscar la remontada, que consiguieron. Pero ganas le sobran también al Valencia, que disputa una final después de once años y justamente en su centenario.

La final de Copa es para muchos el partido más bonito del año y la forma de prepararlo de ambos conjuntos ha sido diferente, reflejo quizá de sus estados de ánimo, aunque eso no vaya a ser lo más decisivo para el resultado. Si el Barça tuvo la mitad de la semana libre, se empezó a entrenar el miércoles y viaja a Sevilla hoy, el mismo día del partido; el Valencia lleva desde el lunes con el foco puesto en el duelo y se concentró el jueves en Jerez de Frontera. En el aeropuerto de Manises los jugadores fueron despedidos como héroes y el ambiente entre la afición es de entusiasmo. Lo que había empezado como una temporada complicada, en la que el equipo no ganaba y le costaba hacer goles, se ha ido enderezando poco a poco. De menos a más, el conjunto del Turia está terminando la campaña como un tiro, clasificado para la Champions por segundo año consecutivo. «Es un año de sobresaliente y el colofón sería lograr la Copa», opinó Marcelino. Entre unas cosas y otras nadie se atreve a apostar ciegamente por el ganador, pero el entrenador valencianista no se fía: «No entiendo que futbolistas del gran equipo que es el Barcelona vayan a jugar una final como si fuera un amistoso. Nos enfrentamos al campeón de Liga, además lo ha hecho con solvencia».

Valverde también intentó subir la moral de su equipo. «Es una oportunidad increíble desde el punto de vista personal, pero lo que más me motiva es lo que puede significar para todos después de tener un desencanto importante hace poco. Podemos marcharnos de vacaciones con la sensación de haber repetido lo que hicimos el año pasado, algo que nos motiva», aseguró el técnico. Messi, Piqué y Busquets pueden hacer historia individual con su séptimo título, con lo que igualarían al mítico Gaínza como los que más. La herida de Liverpool puede empezar a cicatrizar o seguir sangrando.

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