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El Madrid ya no echa de menos a nadie

El equipo de Lopetegui toma el mando de la Liga con una gran segunda parte, en la que pasó por encima del Girona. Empezó perdiendo, pero acabó feliz, lanzado, con Gareth Bale a la cabeza, Benzema goleador y Asensio decisivo

  • Bale celebra la consecución del tercer tanto del Madrid
    Bale celebra la consecución del tercer tanto del Madrid

Tiempo de lectura 4 min.

27 de agosto de 2018. 02:13h

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José Aguado.  26/8/2018
La Liga son partidos como el del Madrid en el campo del Girona. La temporada pasada fue allí donde empezó a tambalearse, demasiado pronto, el conjunto de Zidane, al que el campeonato de la regularidad se le hacía demasiado largo.

La Liga son partidos como el del Madrid en el campo del Girona. La temporada pasada fue allí donde empezó a tambalearse, demasiado pronto, el conjunto de Zidane, al que el campeonato de la regularidad se le hacía demasiado largo. No empezó bien el choque de ayer y volvieron algunos fantasmas. Pero tuvo el Madrid paciencia, tuvo a Asensio para llegar antes que los rivales en los dos penaltis y después voló, con Bale en plan jefe del ataque, bien acompañado por Asensio e Isco despertando. Fue una segunda mitad muy buena del Madrid, dominador y con gol, esa palabra que tanto se ha repetido este verano y que, ahora mismo, no parece ser un problema. Suma seis tantos en dos encuentros. Si acaso, por buscarle algún pero al equipo, habría que mirar a la zona de atrás, por el lado de Marcelo en defensa, por donde sufre mucho (y que fue sustituido) y por donde apareció el Girona en la primera mitad. Pero hacer goles no es una cuestión que deba preocupar.

La segunda parte del conjunto blanco fue una sucesión de buenas noticias para los aficionados, que no tienen claro qué esperar de este equipo y que encontraron motivos para confiar. Fue, también, un buen resultado para afrontar estos últimos días del mercado de verano sin la ansiedad que hubiese provocado una derrota o un empate. Ya no hay tanta necesidad o urgencia de buscar un refuerzo en esta ventana del mercado.

Está el equipo de Lopetegui haciéndose, pero ya tiene cosas muy claras tras los tres primeros encuentros oficiales: quiere la posesión porque tener la pelota es el mejor medio para ganar. Y no le hace ascos a correr cuando haga falta y cuando el equipo rival lo permita por agotamiento o por necesidad. Con espacios, Bale que ha empezado la temporada desatado, dejando algo todos los días, es imparable. Es más rápido que cualquier defensa y define como el mejor delantero. Su gol, el tercero, fue un ejemplo de sus mejores virtudes. El galés se mueve por la dos bandas y es al que buscan los compañeros cuando buscan alguien que rompa por los laterales. Hizo el tanto y dio el pase a Benzema del último tanto.

Era el momento en el que todos los hombres blancos disfrutaban. Isco veía huecos que antes eran imposibles de encontrar y podía jugar con decisión hacia delante, después de haber pasado gran parte de la primera mitad recibiendo de espaldas, sin posibilidad de volver. Fue él quien dio el pase a Bale para el tercero. También se sintieron liberados Benzema y Asensio. Éste había sido decisivo antes, cuando peor estaba su equipo, cuando mejor pinta tenía el Girona. Impulsivo, más rápido que nadie, dos veces en el área llegó al balón un segundo antes que el defensa rival. Dos penaltis le hicieron y al Madrid se le abrieron todas la puertas.

Antes del descanso lo habían intentado también los jugadores de Lopetegui, pero el Girona estuvo más ordenado, tuvo más oxígeno y pudo presionar arriba para entorpecer al Madrid. Kroos no conseguía dominar el partido e Isco estaba perdido entre el atasco de futbolistas. Los visitantes tenían la pelota, pero en sitios donde no dolía.

El Girona cumple su segundo año en la élite y si no se asustó la campaña pasada, no va a tener miedo ésta. Le plantó cara al Madrid durante cuarenta y cinco minutos y le buscó siempre por la banda derecha, donde defiende Marcelo y por donde encontró un pasillo que los de Lopetegui no supieron parar hasta que llegó el descanso: Portu y Porro, ayudados por la intensidad de Lozano, castigaban constantemente esa zona, surtidos por Borja García, que se marcó un comienzo de encuentro a todo ritmo, superando a todos los rivales. No le dio para llegar hasta el final. Suyo fue el tanto que abrió el marcador, después de un arranque de Lozano y una definición perfecta tras un rechace. Amagó para tirar al suelo a Casemiro y a Keylor Navas y después puso el balón en la escuadra, imposible para cualquier defensa.

El portero de Costa Rica fue titular, mientras Courtois miraba el encuentro desde el banquillo, lo mismo que Modric. Y Vinicius jugó por la mañana con el Castilla. Lopetegui empieza a tomar decisiones y la de Navas habrá que ver qué recorrido tiene. El portero tuvo una gran actuación en momentos claves, para evitar que el rival despertase. Arriba lo tiene claro Julen, atrás está por ver.

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