Fútbol

La última misión de Cristiano

Lo único que le falta en su palmarés es un éxito con Portugal, a la que hoy liderará ante Polonia. «Se habla tanto de él porque es excepcional», admite su seleccionador.

Lo único que le falta en su palmarés es un éxito con Portugal, a la que hoy liderará ante Polonia. «Se habla tanto de él porque es excepcional», admite su seleccionador.

José Fonte lleva 20 años alucinando con Cristiano. El central portugués cuenta en «The Telegraph» cómo en la escuela de fútbol del Sporting, Ronaldo retaba a todos sus compañeros a hacer flexiones antes de comenzar el entrenamiento... y ninguno era capaz de hacer más que él. Entonces ambos eran dos chicos que soñaban con ser futbolistas. Ahora, defienden la camiseta de su país y hoy serán titulares en los cuartos de final frente a Polonia, pero las ganas de «CR7» por ser el mejor siguen intactas. «Siempre estuvo muy por encima del resto. Cuando los demás se iban del gimnasio él se quedaba para mejorar. Su ética de trabajo y sus ganas por ser el mejor son insuperables», insiste Fonte que, como todo Portugal, cree que no hay nadie mejor que el delantero del Real Madrid para llevar a su selección a su primer título grande.

Cristiano tiene tres Balones de Oro, tres Ligas de Campeones, ha ganado Liga y Copa en España e Inglaterra, ostenta el récord goleador en una edición de la Champions y está a un tanto de igualar a Michel Platini como mejor anotador de la Eurocopa. Ha superado todos los límites posibles –para eso hacía y hace flexiones–, pero le falta una cosa. Tiene una última misión: ganar también con el escudo de su país en el pecho. «Lo he ganado todo y ahora quiero hacerlo con Portugal», dijo antes de viajar a Francia, en el día en el que tanto el primer ministro como el presidente lusos, en nombre de los aficionados, le pusieron encima toda la responsabilidad. Sus goles son los de todo el país y la esperanza de alcanzar por fin el título que nunca ha llegado. Portugal es lo que España antes de 2008: una nación con mucha tradición, buenísimos jugadores y una colección de decepciones en los torneos internacionales. La Roja encontró el camino hacia los trofeos con un juego coral y apoyándose en el gusto por la pelota. Portugal ha probado muchas cosas, pero el único plan posible hoy en día es agarrarse a la dinamita de Cristiano. Lo saben sus compañeros, que le miman en cada declaración: «Con él podemos ganar esta Eurocopa», repiten como si fuera un mantra, y también es consciente de ello su entrenador, que le cuida pública y privadamente. «Todo el mundo habla de él porque es un jugador excepcional. Hay cientos de futbolistas en este torneo de los que no se habla todos los días. Esto sólo se hace con los especiales y él sabe muy bien cómo lidiar con esto», explicaba Fernando Santos respecto a las críticas que recibe su estrella.

«CR» sólo ha marcado hasta ahora dos goles, aunque en el momento adecuado para que la aventura no terminarse antes de tiempo y en drama. Un taconazo magnífico y un cabezazo que ya es marca de la casa sirvieron para empatar a tres con Hungría, lo que unido al triunfo de Islandia en la última jornada de la fase de grupos llevó a Portugal a la parte amable del cuadro. Aparecía Croacia como gran obstáculo y después se abría, teóricamente, un claro hasta las semifinales. Esta pequeña cuesta abajo es Polonia, un bloque que no es de los «top», pero presume de solidez atrás y de gol arriba con Lewandowski, por mucho que el del Bayern todavía no se haya estrenado.

A Portugal le ha costado más que a su rival llegar a estas alturas del campeonato. Todavía no ha ganado un partido antes del minuto 90 y con tres empates y el tanto de Quaresma en la prórroga en octavos se ha plantado en cuartos. Para el gran público, Cristiano sólo ha brillado realmente con el doblete con Hungría. Su entrenador se queda con buenos detalles del «7» para favorecer el juego colectivo y defiende el papel del madridista: «Nosotros queremos que remate 15 veces por partido y que marque diez goles, pero hay un rival que trata de evitarlo, algo que es parte del juego», ironizaba Santos. No ha disparado tanto a puerta Ronaldo como en la broma de su entrenador, aunque sí que es el futbolista que más ha chutado en lo que va de torneo: exactamente 33 veces en cuatro encuentros (9 a puerta, 13 fuera y 11 bloqueados por los defensas). Los dos únicos que se le acercan son Gareth Bale y Kevin de Bruyne, que han disparado 18 veces cada uno.

El Balón de Oro

Con las lágrimas de Messi todavía recientes tras perder la Copa América, Cristiano puede dar estos días el paso definitivo hacia la pelota dorada de 2016. Leo se llevó la Liga y la Copa con el Barcelona, pero el Real Madrid consiguió la Undécima con el penalti decisivo de Cristiano. Por eso, llevar lejos a su selección en Francia le convertiría en el favorito indiscutible para la entrega del próximo galardón. Un nuevo éxito personal al que «CR7» se acercaría consiguiendo su último reto, el único que le queda: ser el primer capitán portugués en levantar una Eurocopa.