Final de la Champions: El ciclo de los capitanes

El Madrid volvió a las semifinales hace 8 años y desde entonces las ha jugado todas. Y va a por su cuarto título. Ramos, Marcelo y CR7 los únicos que aguantan desde entonces.

El Madrid volvió a las semifinales hace 8 años y desde entonces las ha jugado todas. Y va a por su cuarto título. Ramos, Marcelo y CR7 los únicos que aguantan desde entonces.

Aquella semifinal contra el Barcelona en 2011 dejó una pequeña frustración en el Real Madrid, por el modo de perder, con decisiones arbitrales polémicas, por el rival y porque hacía mucho tiempo que el conjunto blanco no llegaba tan lejos y no estaba claro si iba a tener más ocasiones para hacerlo. Sin embargo, vista con la perspectiva que da el tiempo, esa semifinal fue un paso adelante, la confirmación de que el equipo volvía a competir tras años sin llegar a las eliminatorias importantes. Era, aunque entonces no se podía ni siquiera imaginar, el comienzo de un ciclo exitoso del conjunto blanco en su competición preferida. El ciclo más cercano al Madrid de los cincuenta, el que creó el mito.

«Estamos encantados de tener este protagonismo en la Champions. Lo difícil que es llegar a finales lo hemos hecho fácil porque llevamos 3 consecutivas y 4 en los últimos 5 años. Eso es una locura. Que me lo cuenten en los primeros 7 u 8 años que ni las olía. En los octavos ya estaba de vacaciones», contaba Sergio Ramos en la Cope. En ese equipo de 2011 entrenado por Mourinho estaban Casillas o Pepe, Di María y Ozil, Arbeloa o Xabi Alonso, Carvalho, Lass Diarra, Kaká e Higuaín. Algunos aguantaron y consiguieron llegar a la final de Lisboa tres temporadas después, pero sólo Sergio Ramos, Marcelo y Cristiano Ronaldo jugaron alguno de los dos partidos de aquella semifinal y van a disputar el encuentro del sábado, en busca de su cuarta Champions con el Real Madrid, la tercera consecutiva.

El defensa central es la jerarquía del equipo y quien decide. Estuvo temporadas en el Real Madrid sin conseguir avanzar en Europa, cayendo antes de tiempo contra rivales menores. Era un Madrid, en muchas ocasiones, en combustión. «Hubo mucho cambio de entrenadores, incluso de presidentes y no había estabilidad, ahora todo está mucho más tranquilo», decía esta semana. Puede que eso le sirviese para aprender a superar esas situaciones y a saber cómo llevar al grupo. «Este equipo ha demostrado que no hay egos en el vestuario, que todos somos uno y que remamos todas en la misma dirección».

En su quinta temporada en el Real Madrid, Marcelo consiguió llegar a esa semifinal de 2011. Desde entonces, no se ha bajado de la élite y se ha convertido en el lateral izquierdo más influyente del mundo. Hace un año, en Cardiff, en el vestuario, con el título en el bolsillo, las lágrimas le inundaban los ojos: «El Madrid te lleva a cosas maravillosas», decía con su hijo al lado.

Cristiano Ronaldo es el tercer capitán porque llegó después de Ramos y Marcelo y quizá sea el máximo responsable del salto adelante del equipo. Su primera campaña, con Pellegrini en el banquillo, también cayó en octavos. Pero eso ya no volvió a suceder nunca más. El nuevo Madrid de Florentino Pérez no se ha permitido más errores. Al año siguiente fue el Barça, ya en semis, después el Bayern, después el Dortmund. Y más tarde, tras haberse instalado durante tres años en semifinales, entre la capacidad competitiva y la frustración, llegó el salto definitivo: el ciclo se convertiría en ganador.