Insostenible

Alonso abandonó el Gran Premio de Rusia en la vuelta de calentamiento por una avería. Bottas ganó por delante de los Ferrari.

Valtteri Bottas celebra su victoria hoy en el Gran Premio de Sochi., en Rusia.

Alonso abandonó el Gran Premio de Rusia en la vuelta de calentamiento por una avería. Bottas ganó por delante de los Ferrari.

Cuatro carreras, cuatro abandonos. Este es el triste balance en lo que va de año para Fernando Alonso y McLaren, un dúo ganador que está sufriendo las consecuencias del pobre trabajo y desarrollo de Honda, aunque sólo ellos son los responsables de tomar la decisión de asociarse con los japoneses.

El asturiano vivió ayer el enésimo capítulo del desastre que está protagonizando en 2017. Ni siquiera pudo tomar parte en el Gran Premio. El coche empezó a dar problemas de motor en la vuelta de calentamiento y cuando el ovetense tomaba ya el camino de los boxes, el monoplaza se quedó clavado en mitad de la pista. Se bajó desesperado y regresó al garaje andando, seguramente, para tomarse un tiempo y respirar ante tanta incompetencia. Ya no es que cuente sus participaciones por abandonos, es que cuando el motor de Honda funciona lo hace para estar en los últimos puestos de la clasificación. El mismo problema tuvo su compañero Vandoorne en Bahréin, ya que retiraron el coche en la misma parrilla de salida.

Otro sonrojo

La situación de Alonso en la F-1 es insostenible en estas circunstancias. Es el talento más desaprovechado de la categoría y desgraciadamente tiene las puertas cerradas en los grandes equipos por considerarle «conflictivo». Todos los jefes de escuderías que actualmente ostentan el poder en este deporte coinciden en sus apreciaciones. Tanto Niki Lauda y Toto Wolf (Mercedes), Christian Horner (Red Bull) y el propio Ecclestone afirman que el ovetense tomó decisiones equivocadas y eso en la F-1 se paga caro. Alonso ha cometido demasiados errores fuera de la pista: marcharse precipitadamente de McLaren en 2007, abandonar Ferrari en 2014 y por supuesto, recalar en McLaren-Honda. La escasa fiabilidad y las pobres prestaciones del motor son su tumba. Y es que este fin de semana en Rusia, el coche de Vandoorne marcó 295 kilómetros por hora frente a los 331 del Mercedes de Bottas, una diferencia brutal por más que en este dato también intervengan la puesta a punto del coche y los rebufos. Los males son endémicos en el McLaren de este año, y lo más desesperante de todo es que el margen de mejora es muy pequeño. Alonso dio la cara después de su abandono y lo más curioso, y un claro síntoma de que está frustrado, es que bromeó con la posibilidad de encontrar un billete de avión que le permitiera viajar antes de lo previsto una vez que ya estaba fuera de carrera. También para eso tuvo mala suerte porque no lo encontró y vio la carrera desde el box del equipo. Está centrado en las 500 Millas de Indianápolis, algo que le ayuda a olvidar todos los problemas que tiene y que no quiere afrontar con una salida de McLaren (legalmente podría hacerlo en cualquier momento).

La primera de Bottas

Ganó Valtteri Bottas, que le robó la cartera a Vettel en la salida desde la tercera plaza y desde ahí se dirigió a la victoria. Raikkonen les acompañó en el podio y Hamilton, «desaparecido», acabó cuarto. Carlos Sainz volvió a marcarse otra gran carrera y fue décimo.