0-0. Homenaje a Caparrós

Betis y Sevilla juegan un derbi lamentable que termina sin goles, con una docena de amonestados y una infinidad de gestos antideportivos

El centrocampista del Betis Alfred N'Diaye (i) sujeta al centrocampista del Sevilla Vicente Iborra (2i) mientras discute con el centrocampista del Betis Petros Matheus (d) durante el partido
El centrocampista del Betis Alfred N'Diaye (i) sujeta al centrocampista del Sevilla Vicente Iborra (2i) mientras discute con el centrocampista del Betis Petros Matheus (d) durante el partido

Betis y Sevilla juegan un derbi lamentable que termina sin goles, con una docena de amonestados y una infinidad de gestos antideportivos

Dicen que los triunfos recientes han sacado al Sevilla del mediocre bucle de la rivalidad vecinal; aseguran sus partidarios que Pepe Mel es un entrenador con gusto por el fútbol ofensivo... he aquí dos mentiras como castillos, a tenor de lo visto anoche en el Benito Villamarín, donde béticos y sevillistas protagonizaron una durísima pelea en el barro. Si en el debate a dos de la concluida campaña electoral ganaron los que no intervinieron, también un ausente salió vencedor del partido espantoso que perpetraron los eternos rivales: Joaquín Caparrós Camino, último representante de una estirpe de técnicos que entendían el juego como una guerra sin cuartel en la que toda artimaña tiene cabida sin atender al mínimo sentido de la deportividad.

La primera acción del partido fue un patadón escalofriante de Molinero a Tremoulinas, saldada con dos milagros. Uno, el que mantuvo sin fracturar la pierna del francés; otro, el que salvó al lateral bético de ver la roja directa. A partir de ahí, los veintidós contendientes se embarcaron en una riña tabernaria, un navajeo vil del que sólo emergió la figura de Clos Gómez, que supo impartir justicia con equidad y no atender a las interpretaciones innobles de los futbolistas que buscaban la expulsión del rival. El solista distinguido de este festival de ruindades fue Dani Ceballos, un jugador con tanta proyección como necesidad de domar un carácter volcánico e insoportable. Si no lo logra, sufrirá problemas muy serios en un futuro no muy lejano.

Las dos únicas ocasiones, una al principio de cada parte, estuvieron en las botas de Kevin Gameiro, empeñado en demostrar que su rendimiento real está muy por debajo de sus números por su contumacia en el error en los momentos importantes. Dos veces se plantó solo ante Adán, bien habilitado por pases de Banega y Vitolo, y en ambas ocasiones le ganó el portero local el mano a mano. Daba la impresión, en esos arranques de periodos, que el Sevilla clavaría la estocada mortal en cuanto se sobrepusiese a la guerra de trincheras planteada por Mel, pero eso no ocurrió en toda la noche. Al contrario, gente como Krychowiak o Rami sacaron su faz más patibularia para terminar de enlodar la cosa.

De los acercamientos ofensivos del Betis, ¿qué decir? Alguna arrancada de Ceballos o el siempre peligroso merodeo de Rubén Castro... nada que hubiese cambiado el curso de la noche aunque Emery hubiese alineado a un espantapájaros en lugar de a Sergio Rico. En los veinte minutos finales, conscientes de que el físico no les daba para más, los verdiblancos buscaban las tablas con desesperación, pero ni así se animó el Sevilla a lanzarse a la yugular. Hay una eliminatoria de Copa a la vuelta de la esquina y no convenía comenzar la serie de derbis con un tropezón. A ver si rompen a jugar la próxima vez.

Los técnicos también se enzarzaron

Se acababa de superar la media hora cuando Ceballos se enredó con Konoplyanka antes de fingir una agresión. Pepe Mel salió disparado hacia el cuarto árbitro para reclamar la expulsión del sevillista; Emery también abandonó la zona técnica para sumarse a las protestas y del banquillo del Betis, surgió el segundo entrenador, Roberto Ríos, para dar una colleja a Unai... y ser expulsado.

- Ficha técnica:

0 - Real Betis: Adán; Molinero (Varela, m.84), Bruno, Westermann, Vargas; N'Diaye, Petros; Joaquín (Van Wolfswinkel, m.70), Dani Ceballos (Digard, m.76), Álvaro Cejudo; y Rubén Castro.

0 - Sevilla FC: Sergio Rico; Mariano, Rami, Kolodziejczak, Tremoulinas; Krychowiak, Krohn-Dehli (Iborra, m.60); Vitolo, Éver Banega, Konoplyanka (Reyes, m.71); y Gameiro (Llorente, m.82).

Árbitro: Carlos Clos Gómez (Comité Aragonés). Expulsó al segundo entrenador del Betis, Roberto Ríos, en el minuto 37, por zarandear al entrenador sevillista, Unai Emery. Además amonestó a los locales Molinero (m.04), Westermann (m.18), Dani Ceballos (m.50), Cejudo (m.61), Adán (m.79) y Digard (m.92) y a los visitantes Krychowiak (m.28), Vitolo (m.56), Tremoulinas (m.63), Rami (m.79) e Iborra (m.89).

Incidencias: Partido de la decimosexta jornada de la Liga BBVA disputado en el estadio Benito Villamarín, que se llenó con unos cincuenta mil espectadores, de ellos unos 1.300 seguidores sevillistas ubicados en una grada especial para la afición visitante. Se guardó un minuto de silencio en memoria de las víctimas de los atentados en Kabul del pasado 11 de diciembre y por el fallecimiento este jueves de Jesús Samper, presidente del Real Murcia y exsecretario general de la Liga. EFE