"Amarcord"

El Alcoyano, exportando moral al mundo desde 1928

Nadie sabe a ciencia cierta de dónde procede el dicho que le atribuye al club alicantino una fe inquebrantable

Los jugadores del Alcoyano celebran su pase a los octavos de la Copa del Rey tras derrotar por 2-1 al Real Madrid
Los jugadores del Alcoyano celebran su pase a los octavos de la Copa del Rey tras derrotar por 2-1 al Real MadridManuel LorenzoAgencia EFE

Hay dos expresiones españolas que definen el optimismo hiperbólico e injustificado, rayano en la falta de sensatez. Ése del que hace gala quien posee «más fe que Mahoma» o el que tiene «más moral que el Alcoyano». Sobre lo primero, mejor no profundizar en este infausto tiempo de ofendiditos, hipersensibles y demás yerbas venenosas. Para explicar el origen del segundo dicho, igual que el de algunos inventos luminosos como el tinto de verano, son numerosas las teorías y ninguna parece del todo cierta. La razón remota, eso sí, se halla en la villa alicantina de Alcoy –carta puebla concedida nada menos que por Jaime el Conquistador– un 13 de septiembre de 1928. En la casa de un periodista llamado Camilo Jordá, los representantes de varios equipos de la ciudad se fusionaron para fundar el Club Deportivo Alcoyano.

La expresión debió tener su origen en los gloriosos cuarenta del Alcoyano, cuando el club se convirtió en un gallito de Segunda, en primer lugar, y luego en uno de esos equipos ascensor que va y viene entre categorías: subió en 1945 y bajó para no volver más en 1951, viajes entre los cuales firmó otros dos ascensos y una sola permanencia, en la temporada 1947/48, en la que quedó décimo y estrenó autobús propio para los desplazamientos, muestra de poderío pionera en el fútbol español.

Si el mito de «la moral del Alcoyano» tuviese origen en un partido concreto, sería justo en los albores de aquella etapa. Como cuarto de la edición 43/44 de Segunda, el conjunto albiazul disputó una promoción con el antepenúltimo de Primera, el Español, a partido único en Les Corts. Jorge adelantó a los pericos, Carbonilla empató al cuarto de hora y, a partir de ahí, una tormenta se desató sobre la portería defendida por Quiles hasta el 7-1 marcado por Mendoza en el 80. Para no alargar la agonía de los perdedores, el mítico Pedro Escartín decretó el final un minuto antes de la hora y, cuentan las crónicas, los futbolistas alcoyanos protestaron porque pensaban que todavía podían remontar.

Existen mil versiones de esta historia, la mayoría sobre partidos apócrifos, y el club sostiene hoy que el dicho no responde a ningún hecho concreto sino, como resulta probable, a la lucha indesmayable con que jugaban en aquella época los jugadores del Alcoyano, guerreros de un equipo de pueblo que competía con fuerzas desiguales frente a los colosos del fútbol nacional: tras consumarse su primer descenso, en el verano de 1946, eliminó en los octavos coperos al Athletic de Venancio, Zarra, Panizo, Iriondo y Gaínza, que venía de ganar las tres últimas ediciones. Poca broma.

Lo cierto es que, a finales de los años cincuenta, se escuchaba a diario en toda España la célebre expresión, adobada encima con la sal del ingenio popular. «Tienes más moral que el Alcoyano, que saca los córneres con la cabeza». «Tienes más moral que el portero del Alcoyano, que pide a sus defensas que cometan penalti para poder lucirse». Rápidamente, además, la sola mención del club era sinónimo de decadencia por la certeza de que los viejos laureles de la élite jamás reverdecerían: en los 66 años transcurridos entre 1955 y 2021, los de Alcoy sólo han militado cuatro temporadas en Segunda División. El resto, las han penado entre la Tercera, la extinta Segunda B y, desde hace tres semanas, en la recién nacida Primera RFEF.

Este 2021 que ya atisba su cuarto final, sin embargo, pasará a la mejor historia del Alcoyano, que permanece invicto tras tres jornadas y es uno de los favoritos del Grupo II. El 20 de enero, el Real Madrid visitó El Collao en los diecieseisavos de Copa. Zidane, claro, alineó a los suplentes, pero acabaron jugando Benzema, Kroos, Hazard, Asensio, Casemiro, Fede Valverde, Marcelo... para nada. Militao adelantó a los blancos al filo del descanso, Solbes empató y Juanan, en la prórroga, le dio el pase a los chicos de Vicente Parras. Poca broma. Otra vez.