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Mundial de Qatar: de los 6.500 trabajadores muertos a la amenaza a la comunidad LGTBI

El director del comité organizador, Nasser Al-Khater, asegura que se trata de un país tolerante, pero lanza una advertencia: “Las demostraciones públicas de afecto están mal vistas”

Nasser al-Khater, director del comité organizador de Qatar 2022
Nasser al-Khater, director del comité organizador de Qatar 2022 FOTO: Vadim Ghirda AP

El director del comité organizador del Mundial de fútbol Qatar 2022, Nasser Al-Khater, ha asegurado que Qatar es un “país tolerante” que dará la bienvenida a la comunidad LGTBI, pese a las denuncias de las organizaciones de Derechos Humanos, que han puesto el foco en los derechos de los trabajadores, las mujeres y las personas homosexuales. Al-Khater confirmó que “la homosexualidad no está permitida”, aunque los fans LGTBI tendrán derecho a viajar al país y asistir a los partidos, pero... “las demostraciones públicas de afecto están mal vistas y esto se aplica a todos”. El líder qatarí explicó su visión del país: “Qatar y los países vecinos son mucho más conservadores y pedimos a los aficionados que respeten. Estamos seguros de que lo harán, así como nosotros respetamos las diferentes culturas, esperamos que la nuestra también lo sea”.

A menos de un año para que arranque el Mundial, Al Khater ha dicho que desde que Qatar fue acusado de la compra de votos para la elección mundialista ha sido tratado “injustamente”, una situación que podría revertirse si los espectadores y asistentes a la competición comprueban que “la gente no se siente insegura en el país”, respondió a la CNN. “Sabemos que el Mundial tiene a Catar en el punto de mira y ya lo hemos visto en el pasado, pero si es algo que puede servir para llegar a un cambio, estamos en ello”, ha dicho para zanjar la polémica.

Las organizaciones de Derechos Humanos insisten en que Catar todavía mantiene “leyes anti-homosexuales”, ya que condena la homosexualidad con al menos cinco años de prisión.

Amnistía Internacional (AI) denunció en un comunicado en noviembre abusos contra los trabajadores migrantes y exigió medidas “urgentes” para agilizar el proceso de reforma del sistema kafala, legislación laboral basada en el patrocinio. De hecho, desde que comenzó la construcción de grandes infraestructuras para el Mundial han muerto cerca de 6.500 migrantes de países como India, con 2.711 fallecidos, Nepal (1.641) o Pakistán (824), entre otros. Esta cifra supone que al menos 12 migrantes mueren cada semana, muertes que no se consideran como accidentes laborales y que son catalogadas como muertes naturales, con causas tan diversas como fallos cardíacos y respiratorios, suicidios o accidentes de coche.