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Empresarios del balón

Los negocios desconocidos de los jugadores del Real Madrid

Cobran imponentes salarios pero su fortuna va más allá del balón. Las estrellas blancas poseen curiosos negocios que van desde los bares a la inversión inmobiliaria, la moda o los e-sport.

Los negocios de las estrellas del Real Madrid
Los negocios de las estrellas del Real Madrid Archivo La Razon

El Real Madrid es uno de los clubes más potentes del mundo y con una masa salarial mareante para el resto de los mortales. Los mejores pagados de la plantilla son Gareth Bale, que pese a no jugar, se embolsa 32 millones de euros brutos al año, seguido de Eden Harzard con casi 23 millones de euros. Le siguen Alaba con 21,6 y Kroos, con 18,5 millones. El croata Luka MOdric, uno de los jugadores más queridos por los aficionados gana en la actualidad 16,5 millones de euros, la misma cantidad que otro de los emblemas del club, Karim Benzema. Courtois o Marcelo rondan los 15 millones de euros e Isco, que tampoco entra en los planes del club, ronda los 14 millones de euros.

Sin embargo a pesar de sus imponentes sueldos la mayoría de ellos cuentan con suculentos negocios que engrosan aún más sus cuentas bancarias. De la hostelería a los e-sport estos son los curiosos y desconocidos negocios de los futbolistas del Real Madrid:

Modric: de la inmobiliaria a la app

El centrocampista croata formó en 2020 una empresa inmobiliaria (Modric Family S.L) con la que se dedica al arrendamiento, venta y compra de inmuebles o edificaciones. Asimismo, acaba de convertirse en socio de Sportening, una red social para aficionados al deporte. Sportening reúne y conecta a aficionados al fútbol de todo el mundo para que interactúen y conversen sobre sus intereses comunes. Después de seis meses en fase beta, la aplicación ya cuenta con una comunidad de más de 250.000 amantes del fútbol y un crecimiento mensual del 60% en el número de usuarios, con unos 2.000 nuevos fans uniéndose cada día. La nueva app espera que su comunidad crezca hasta los 6 millones de aficionados en los próximos 16 meses.

Toni Kroos: venta de viviendas

El centrocampista alemán se adentró el pasado año en el mercado inmobiliario con la creación de una sociedad llamada Kroos Properties XXI con la que precisamente quiso edificar su próxima vivienda en Madrid. La firma se dedica a “la promoción, construcción, compra, venta, arrendamiento, transformación, desarrollo y comercialización en general de toda clase de edificaciones, terrenos, solares, fincas rústicas y urbanas”.

Isco Alarcón: Mercado Inmobiliario

Junto a su pareja Sara Sálamo creó una empresa llamada Isla Noviembre SL con domicilio fiscal en la casa que ambos comparten en La Moraleja y registrada para actividades inmobiliarias. En ella, Isco y Sara son administradores mancomunados, tienen que ponerse de acuerdo en la toma de decisiones y figura con un capital social inicial de 375.000 euros. Según adelantó hace unos meses Vanitatis, A través de esta empresa han llevado a cabo la compra de hasta cuatro pisos en el centro de Madrid, la primera de ellas tan solo 17 días después de haber dado de alta su sociedad: un piso e 92 metros cuadrados y tres habitaciones en el centro de la capital. Dos días después firmaron otro de dos habitaciones y 77 metros cuadrados y una semana más tarde adquirieron el inmueble de al lado. Ya a finales de noviembre se hicieron con el último piso comprado hasta la fecha: uno de 76 metros.

Casimiro y Courtois: Los e-sport

El portero belga es, junto a Borja Iglesias, uno de los propietarios del DUX Internacional de Madrid, un equipo que juega en Primera RFEF y en 2º División femenina con el Logroño. Es también un club de E-Sports que participa en ligas profesionales de videojuegos como FIFA 22 o NBA 2K22. Casemiro, por su parte, tiene su propio equipo e-sport. Case Esports es un club de deportes electrónicos y entretenimiento digital fundado el 29 de octubre de 2020 y que con menos de un año de vida ya ha conseguido posicionarse como una de las fuerzas más potentes del sector de los Esports en España. Actualmente la organización cuenta con una masa social de más de 16 millones de seguidores en las diferentes redes sociales. El brasileño quiere expandirse a otros deportes electrónicos, incluido League of Legends.

Bale y sus bares temáticos

El futbolista galés del Real Madrid, es todo un fanático del golf y ha trasladado esta pasión a los negocios. En 2020, el futbolista anunciaba la apertura de su segundo negocio en Cardiff: un bar temático dedicado al golf bajo el nombre de “Par 59″, cuyo como principal atractivo es que cuenta con varios campos de mini golf. El jugador es propietario desde 2017 de otro local deportivo conocido como Elevens Bar & Grill. El futbolista creó la empresa Primesure Limited para explotar su marca personal. Además, en 2014 firmó un contrato con Adidas de 23 millones de euros por 6 años y ha sido la imagen de Nissan para Champions League y de la marca de ropa deportiva Foot Locker.

Marcelo: el fútbol y los calzoncillos

El defensa del Real Madrid ya es propietario de dos clubes y prepara para 2022 el lanzamiento de su holding DOCE. Al final de temporada y aunque aún tiene fútbol en sus botas, el brasileño dejará el fútbol para emprender nuevas aventuras, entre ellas, tal y como se conoció hace unos días, la de ser modelo de ropa interior. Además el jugador cuenta con una agencia de representación de futbolistas y es dueño del Azuriz de Brasil y el Mafra de Portugal.

Vinicius JR: todo un imperio propio

Con las iniciales de su nombre VJR, el jugador tiene un auténtico imperio empresarial y un séquito de 39 personas, 12 de las cuales trabajan par él en exclusividad. Dos grupos de trabajo controlan desde su alimentación hasta sus finanzas y mantienen de pie el entramado empresarial que ha construido desde que pertenece al club blanco. En su estructura también hay un family office (para gestionar el patrimonio familiar) y han contratado una empresa para gestionar su carrera en Europa, con asistencia legal y financiera que cuenta con el apoyo de TFM, la agencia que le ha acompañado a lo largo de su carrera.

El Real Madrid es socio del jugador en los derechos de imagen. En vez del club pagar por el derecho a explotar la imagen del jugador, recibe un porcentaje de todos los contratos personales de Vinicius. Actualmente, además del patrocinio de Nike, el jugador tiene contratos con Gaga Milano y Dolce & Gabbana.

Alaba y el club de su vida

David Alaba compró por 500.000 euros el 2% de las acciones del Austria de Viena, club en el que debutó y del que ahora forma parte del accionariado y cuenta con varios proyectos inmobiliarios en la capital austríaca.

Nacho: el más dulce

Los famosos cruasanes de Manolo Bakes son una de las apuestas económicas de un puñado de jugadores que invirtieron su dinero en la idea y ganaron. Los dulces tienen decenas de tiendas en Madrid, ya han abierto en A Coruña, Zaragoza, Cáceres o Barcelona. Además, pretenden arrancar una expansión internacional que les lleve por Italia, Portugal y Sudamérica. Cada día fabrican alrededor de 1.000 kilos de producto. El minicroissant que hace las delicias de los más golosos es la segunda marca más distribuida por Glovo o Deliveroo, solo por detrás del gigante McDonalds, y tras la misma hay un auténtico equipo de fútbol del que forman parte Nacho y su hermano Alex.

Asensio: un proyecto no apto para gente tóxica

El futbolista mallorquín del Real Madrid, Marco Asensio, ha iniciado su primera aventura empresarial en el mundo de la restauración. El jugador ha adquirido a través de una sociedad participaciones de la Tremenda Grupo, gestionado por los hermanos Paco y Jaume Colombás. Además, junto a Marcos Llorente (Atlético de Madrid), Gerard Deulofeu (Udinese), Ibai Gómez (Athletic Club) y la mejor jugadora del baloncesto español de todos los tiempos, Amaya Valdemoro acaba de lanzarse a un negocio muy singular. Es uno de los inversores de “Bombastic”, una de la últimas ofertas gastronómicas que ha abierto su puertas en el madrileño barrio de Chueca y que tiene el siguiente lema: “No se admite gente tóxica”. El restaurante tiene un firme objetivo: alejarse del concepto del típico ‘restaurante de moda’ y convertirse en un restaurante donde comer ‘de lujo’ a un precio razonable.