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Ultras, el monstruo que devora al PSG de Al-Khelaïfi

El Collectif Ultras Paris (CUP) agrupa a los aficionados más radicales del equipo

El Collectif Ultras Paris (CUP) apoya al PSG desde la grada Auteuil del Parque de los Príncipes.
El Collectif Ultras Paris (CUP) apoya al PSG desde la grada Auteuil del Parque de los Príncipes. FOTO: Twitter CUP

El París Saint-Germain tiene un lado oscuro y violento, una cara amarga que se aleja del brillo que desprenden las multimillonarias estrellas del equipo. Detrás de la imagen idílica y de éxito que quiere transmitir la institución parisina habita un monstruo peligroso que se escapa al control del club. Se trata del movimiento ultra, que agrupado en el Collectif Ultras Paris (CUP) amenaza con devorar todo lo que no le gusta. Y del actual PSG no les gustan ni sus dirigentes, ni lo que están haciendo con la entidad, ni muchos de los jugadores. Y ya se lo han avisado.

El movimiento ultra del PSG tiene su origen a finales de los años 70 del siglo XX, cuando un grupo de aficionados radicales, fascinados por The Kop, la grada más famosa del estadio del Liverpool, Anfield, y por el comportamiento violento de los hooligans ingleses, comenzaron a imitar los comportamientos de los ultras británicos en la tribuna de Boulogne, que ellos empezaron a denominar Kop of Boulogne. El siguiente paso llegó a mediados de los años 80, cuando estos seguidores radicales decidieron organizarse y crearon Boulogne Boys. La ultraderecha se hizo rápidamente con el control de este grupo compuesto por cabezas rapadas que abrazaban el fascismo, racistas y que se manejaban con extrema violencia.

En una maniobra tan irracional como irresponsable, el propio club decidió fomentar el crecimiento de este grupo ultra y les proporcionó las entradas más baratas. Se adueñaron de la tribuna de Boulogne y la misma violencia y odio que mostraban en sus acciones en el Parque de los Príncipes se convirtió en la seña de identidad de sus movimientos lejos de París, cuando acompañaban al equipo en sus desplazamientos. En 1991 y a partir de Boulogne Boys se fundó The Girls, considerado el primer grupo ultra femenino creado en Francia.

La llegada de Canal + al club en los años 90 provocó un movimiento decisivo para el desarrollo posterior del movimiento ultra que había en torno al PSG. La cadena de televisión se hizo con el control de la mayoría accionarial de la entidad y algunos directivos pensaron que para acabar con la violencia en Kop of Boulgne y difuminar el poder que ejercían los Boulogne Boys, lo mejor era provocar una división dentro del grupo. Así, ofrecieron a una parte de esos aficionados que se trasladaran al Auteuil, el otro fondo de estadio. El PSG pasó de tener un grupo ultra a tener dos y las consecuencias de esta decisión de Canal + y del club fueron catastróficas.

En estos años había ido creciendo la animadversión de los ultras del PSG hacia los del Olympique de Marsella, el otro gran club francés, pero el odio que existía entre Boulogne Boys y Auteuil superaba al que pudieran sentir por cualquier otro grupo radical, incluidos los marselleses. Mientras entre los Boulogne Boys predominaba la ideología de ultraderecha, entre los Auteuil había más diversidad racial, con predominio de seguidores de origen inmigrante y políticamente se situaban en la extrema izquierda.

Los enfrentamientos entre estos grupos fueron constantes y la violencia llegó a tal grado de intensidad que los Tigris Mystic, una de las facciones más importantes de los Auteuil, decidieron disolverse como consecuencia de los constantes ataques de los Boulogne. Los aficionados rivales tampoco se libraron de las agresiones, muchas cargadas de xenofobia. En 2006, Julien Queremer, ultra de los Boulogne, murió por el disparo de un policía durante un ataque a un seguidor judío del Hapoel Tel-Aviv israelí.

El Gobierno francés decidió intervenir para intentar atajar la violencia y en 2008 ordenó mediante un decreto la disolución de los Boulogne Boys. Pero esta medida no acabó con la raíz del problema y grupos como Gavroches, Rangers o Casual Paris se mantuvieron en la Kop. En los Auteuil, Supras se convirtió en la facción numerosa después de la disolución de Tigris, que se transformaron en Grinta. Estos dos grupos compartieron grada con Lutece Falco y Autenthinks y todos buscaron la ocasión de vengarse de Boulogne por la disolución de Tigris. Ese momento llegó en 2010, después de un partido contra el Marsella. El ataque a los miembros de la Kop acabó con la muerte de uno de sus miembros, Yann Lorence. El presidente del PSG, Robin Leproux, decidió retirar los abonos a los miembros de la Kop y de Auteuil, una medida que se mantuvo hasta 2016.

A comienzos de ese año, las distintas facciones ultras del PSG se reorganizaron en un solo grupo, el Collectif Ultras Paris (CUP), que en octubre logró regresar al Parque de los Príncipes después de una negociación con la prefectura de París. El club los ubicó en la tribuna Auteuil y en agosto de 2017, el PSG, presidido ya por Nasser Al-Khelaïfi, decidió devolver sus abonos a los ultras. El CUP ha ido creciendo en número y actualmente es el colectivo ultra más numeroso del PSG, que ha visto cómo en las últimas temporadas surgían intentos de varios grupos, como Block Parisii y The Resistance Parisienne, por ocupar en la tribuna de Boulogne el espacio que dejó la Kop.

Los incidentes protagonizados por unos y otros dentro y fuera del Parque de los Príncipes no han dejado de crecer. El CUP está enfrentado a los dirigentes de la entidad y sus manifestaciones públicas para expresar su malestar son cada vez más frecuentes y contundentes. Se declararon “hartos” por la situación que viven el club y el equipo y emitieron un duro comunicado en el que criticaron la gestión de los directivos y el comportamiento de los futbolistas, a los que califican de “mercenarios”. Su último paso público fue pedir la marcha del director deportivo, Leonardo.