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Abramovich no es el único: estos son los oligarcas rusos que se esconden tras el fútbol europeo

El cerco se estrecha cada día más sobre el todavía dueño del Chelsea pero no es el único millonario ruso que ha invertido en las ligas más potentes del viejo continente. ¿A que clubes podrían afectar las sanciones?

Los oligarcas rusos del fútbol europeo
Los oligarcas rusos del fútbol europeo FOTO: Agencias/Twitter larazon

Mansiones, yates, modelos y un equipo de fútbol en el que esconder su fortuna a veces obtenida de forma no muy lícita es el sueño de todo millonario y por supuesto de los oligarcas rusos. Ahora, la invasión de Ucrania a Rusia los ha colocado en el centro de la diana y las sanciones europeas hacen temblar los cimientos de sus imperios. El pionero fue Roman Abramóvich, pero no es el único magnate que en los últimos años ha irrumpido a golpe de talonario en las ligas más potentes del planeta.

Abramovich, cercado por su estrecho vínculo con Vladimir Putin adquirió el Chelsea en 2003 por 170 millones de euros principalmente deudas de su anterior propietario, Ken Bates, quien lo había comprado por la suma simbólica de una libra.

Ahora el club inglés está en venta y su futuro en el aire, mientras el magnate ruso se ha visto cercado por la mano dura del Gobierno británico. La Premier League anunció hace unos días la destitución del magnate ruso como dueño del Chelsea e incluso algunas de sus propiedades fueron incautadas por el gobierno británico, que además congeló los activos del empresario ruso en el país por una suma que asciende a 15 mil millones de libras esterlinas (18.000 millones de euros).

Entre los bienes incautados al magnate están un ático tríplex de Abramovich en un edificio Chelsea Waterfront de 37 pisos, con un valor de 35 millones de euros, al igual que otra casa adosada de seis plantas en Eaton Square, que adquirió por 33 millones de euros. Unas propiedades que el Gobierno británico explora convertir en centro de refugiados ucranianos.

Turquía, su último refugio

Lo único que el magante, asfixiado por la dura política británica, ha logrado poner al salvo son su dos megayates. Como parte de la lista de personas en las nuevas sanciones de la Unión Europea, el magnate “escondió” sus barcos muy lejos para que no se los incauten. Concretamente en Turquía que, a día de hoy, se niega aplicar las sanciones.

Esta mima semana, el “Eclipse” (valorado en 700 millones de dólares, más de 600 millones de euros) lograba amarrar en el puerto suroeste de Marmaris, según un portavoz de seguimiento de tráfico marítimo. Y horas antes el “Solaris” (de 140 pies valorado en 600 millones de dólares) llegaba a la localidad vacacional de Bodrum.

Con sus yates a salvo, el magnate se prepara para mudarse a Turquía donde piensa realizar importantes inversiones, según los medios turcos e incluso adquirir un nuevo club de fútbol: el Goztepe FC, club de la ciudad de Esmirna.

No obstante, aunque todos los ojos están puestos en el todavía dueño del Chelsea, no es el único millonario ruso que campea por el fútbol europeo. Estos son otros de los compatriotas de Abramovich que encontraron el en balón un refugio para su fortuna y cuyos clubes en Francia o Iglaterra pueden verse ahora en peligro si se endurecen las sanciones europeas:

Maxim Demin

Maxim Victorovich Demin (nacido en octubre de 1969) se convirtió en copropietario del entonces equipo de la Football League A.F.C. Bournemouth con Eddie Mitchell, supuestamente pagando £850,000 (1.000 millones de euros) por su parte del club. Posteriormente, en 2015, el club ascendió a la Premier League y vendió una participación del 25% en el club a Peak6 Investments, aunque sigue siendo el accionista mayoritario. Demin ha estado involucrado en la industria petroquímica y en diversas transacciones comerciales.

Se estimó en 2020 que tenía un patrimonio neto de US$1.100 millones. El club juega actualmente en la EFL Championship, segunda categoría del fútbol de Inglaterra.

Dmitry Rybolovlev

Es propietario del A.S. Monaco, a través de un fideicomiso a nombre de su hija Ekaterina.

Rybolovlev, que en 2021 tenía un patrimonio neto de US$ 6.700 millones, compró su participación en el club en diciembre de 2011, cuando se hizo con el 66,67% del accionariado y se comprometió a invertir 220 millones de euros durante los próximos cuatro años. En la la década siguiente, el equipo se coronó campeón de Francia tras ascender desde la segunda división. También ha terminado segundo en la Ligue 1 en dos ocasiones, en 2014 y 2018, además de ser subcampeón de la Copa de Francia en 2021 y del Trofeo de Campeones en 2017 y 2018. Apodado el ‘rey de los fertilizantes” supuso un gran impulso para el club e hizo posible la compra de jugadores como Radamel Falcao o James Rodríguez.

En los últimos años, también ha protagonizado batallas judiciales como la que le llevó a estar detenido dos días tras ser acusado de corrupción y tráfico de influencias.

Valery Oif

El millonario ruso Valeriy Oif, es propietario desde 2018 del Vitesse Arnhem que juega en la Eredivisie, primera división de los Países Bajos y terminó cuarto en 2020/2021.

Antes de unirse a Vitesse, Ojf ocupó varios puestos ejecutivos en el mundo empresarial. Fue director de Highland Gold Mining Company y de las petroleras Rosneft y Gazprom. Posteriormente fue responsable de Millhouse Capital, firm que curiosamente administra los activos del multimillonario Roman Abramovich. Además, de 2004 a 2008, fue senador en representación de Siberian Omsk, la base original de Gazprom, en el Consejo de la Federación de Rusia.

Alexander Knaster

El magnate ruso-estadounidense con pasaporte británico es dueño del 75 por ciento de las acciones del Pisa, de la Serie B italiana desde enero tras desembolsar 12 millones de euros. Antes de comprar a los nerazzurri, Knaster no solo estaba interesado en la Sampdoria, sino también en el Parma, esta última empresa adquirida posteriormente por Kyle Krause.

Alisher Usmanov

Según los datos de la Revista Forbes, Usmanov es considerado el tercer hombre más rico de Rusia y la 73.° persona con la fortuna más grande en el mundo, con un total de 13 billones de dólares aproximadamente. El oligarca ruso, que también está en el centro del huracán tras la invasión de Ucrania por sus vínculos con Vladimir Putin encontró en la Premier un refugio para su fortuna. Fue el máximo inversor del Arsenal hasta 2018, cuando decidió vender sus acciones por 700 millones de dólares al estadounidense Stan Kroenke -que se transformó en el único propietario del club-, aunque eso no le desligó del fútbol inglés.

Al igual que Abramovich ya ha sufrido el coste de la invasión rusa. Pocos días después de estallar el conflicto, el Everton anunciaba que rompía los lazos con sus tres patrocinadores rusos con efecto inmediato. El club había recibió enormes presiones desde que se inició la campaña para sancionar a la Federación Rusa por la invasión iniciada por Vladimir Putin en Ucrania. El club de Goodison Park ha suspendido sus vínculos comerciales con las empresas rusas USM, Megafon y Yota, en las tras participa Alisher Usmanov, el magnate ruso de origen uzbeko cercano a Putin que ayuda a financiar al club de Liverpool.