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El exitoso descenso de Mourinho

Ya no le quieren los equipos de la Champions, pero disputa con la Roma la primera final de la Conference League y puede convertirse en el único entrenador con todos los títulos europeos

Mourinho puede hacer historia en las competiciones europeas
Mourinho puede hacer historia en las competiciones europeas FOTO: AFP7 vía Europa Press AFP7 vía Europa Press

«Yo nunca entrenaré al Málaga», dijo Mourinho cuando era entrenador del Real Madrid para ofender a Manuel Pellegrini, su antecesor en el banquillo, al que consideraba un entrenador en decadencia. Hablaba con la soberbia de la juventud que es soberbia y que piensa que nunca se hará vieja.

Pellegrini llegó con aquel Málaga a los cuartos de final de la Liga de Campeones la temporada siguiente. Y este año acaba de ganar la Copa del Rey con el Betis, al que el año pasado ya llevó a disputar la Liga Europa, la competición superior a la Conference League, en la que la Roma de Mourinho va a disputar la primera final contra el Feyenoord.

Mourinho es un entrenador en descenso. Ya no encuentra sitio entre los equipos de la Liga de Campeones. La última vez que disputó esa competición fue en la temporada 19/20, cuando heredó el Tottenham de Pochettino, que lo había llevado a la final el año anterior. A Mourinho ya no lo quieren en la Champions, a pesar de que durante un tiempo se le consideró una garantía para ganar ese título. Lo consiguió con el Oporto y con el Inter de Milán y falló con el Chelsea y con el Real Madrid.

Pero Mourinho siempre ha conseguido vender como éxitos sus fracasos. En el Real Madrid presumía de disputar semifinales de la Copa de Europa y el equipo ganó cuatro de las cinco siguientes a su marcha. Ahora disputa la tercera competición continental, la última creación de la UEFA, y presume de la posibilidad de ganar las tres competiciones continentales además de ser el primer campeón de la Conference League. «Una cosa es lograr el éxito y ganar en un tiempo determinado y otra cosa es lograr el éxito y ganar continuamente a lo largo de tu carrera», dice en una entrevista con uefa.com.

Mourinho parece más tranquilo ahora que han pasado casi 20 años de su primer título europeo –ganó la Copa de la UEFA en 2003 con el Oporto–, pero sigue despertando la misma antipatía en algunos de sus rivales. «La historia del ‘’Special One’' remite al principio de mi carrera y una vez que maduras piensas más en los demás y menos en ti mismo. Será el equipo el que salga al campo, no es el momento de un individuo», explica en una entrevista en el diario italiano «Il Messagero».

«Mourinho es un narcisista, vive de actuar y de crear conflictos. Si gana la final a Feyenoord, diría que Slot, el entrenador del Feyenoord, es el clásico entrenador neerlandés, pero si la Roma pierde, atacará al árbitro, dirá que la UEFA se ha equivocado y que son corruptos», dice Peter Bosz, entrenador del Lyon, que perdió contra el Manchester United de Mou en la final de la Liga Europa en 2017 cuando dirigía al Ajax.

El Feyenoord trata de recuperar su lugar en los puestos de privilegio del continente. El equipo de Rotterdam ganó la Copa de Europa en 1970 y se convirtió en el primer club neerlandés en ganar un título europeo y es también el último equipo en ganar un trofeo continental para su país. El equipo de Rotterdam ganó la Copa de la UEFA en 2002, un año antes de que Mourinho la lograra con el Oporto.

Para la Roma sería su segundo título continental. Ganó la Copa de Ferias en 1961 y desde entonces sólo ha disputado dos finales más, la de la Copa de Europa contra el Liverpool en 1984 y la de la Copa de la UEFA en 1991 contra el Inter. «Esta final es historia y tenemos que hacer todo lo posible para ganarla», advierte Mourinho a sus jugadores.