Escándalo

Estallan contra un equipo femenino que ganó una copa con cinco futbolistas trans: "¡Rompieron la pierna a una rival por dos partes!"

Los padres de las jugadoras ha denunciado que algunos de estos "hombres biológicos" tienen 30 años frente a niñas de 15

The Flying Bats
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Las “graves consecuencias” que la ley trans tiene sobre las mujeres y, en concreto, el mazazo que supone la participación de atletas trans para el deporte femenino se ha convertido en una de las grandes batallas del feminismo durante los últimos años. Desde que la participación de atletas autodeterminados como mujeres comenzaran a competir en las categorías femeninas, las denuncias han sido constantes. Ahora, un nuevo caso en una final de fútbol ha vuelto a calentar el debate.

Una competición de fútbol femenino australiana ha sido tachada de misógina después de que la ganara un equipo formado por cinco jugadoras transgénero, en medio de acusaciones de que una de ellas había roto la pierna de una oponente por dos partes.

El Flying Bats FC ganó todos los partidos que jugó durante las cuatro semanas de la Copa Beryl Ackroyd, incluida una victoria por 10-0 en la que uno de sus jugadores trans anotó un doble hat-trick.

Desde que ganaron la final del pasado domingo en Sydney por 4-0 y se embolsaron 1.000 dólares, la polémicano ha cesado. Los organizadores habían celebrado previamente una reunión de crisis, durante la cual se advirtió a los equipos rivales que negarse a jugar contra los Bats daría lugar a medidas disciplinarias e incluso podría verse como "acto de discriminación”.

Un directivo de uno de los clubes implicados declaró al periódico australiano Daily Telegraph que “nuestras chicas están aquí para jugar por diversión y esperan jugar en la competición femenina. No se inscribieron en una competición mixta". Además denuncian que algunos de estos jugadores tiene 30 años y juegan frente a niñas de 15.

Algunos padres estaban tan preocupados que no dejaban jugar a sus hijas. "Fue muy desalentador para ellas ver la enorme diferencia en la capacidad: las estaban matando" denunciaron.

John Ruddick, diputado en el parlamento australiano, dijo: “No es sólo una cuestión de espíritu deportivo justo. También es una cuestión de seguridad física para las jugadoras nacidas mujeres”.

Ruddick también publicó en su cuenta X lo que, según dijo, era un audio filtrado de las conversaciones de crisis convocadas el miércoles pasado por North West Sydney Football, en las que se podía escuchar al presidente de un club decir: “Hace un par de años, uno de los jugadores de Flying Bats rompió un de las piernas de nuestros jugadores en un partido. Ella ya no juega al fútbol".

“Esto se pudo haber evitado porque mi jugadora que no pesaba ni 60 kilos tuvo que enfrentarse contra una jugadora de 90 kilos", añadió.

Asimismo, denunció que había “perdido a 24 jugadores” que le habían dicho que no “querían jugar contra los jugadores de los Bats”.

Kirralie Smith de Binary Australia, que hace campaña sobre cuestiones trans, acusó de cobardía a los líderes deportivos del país, incluido el organismo regional Football NSW. “Su política misógina que protege a los hombres en los deportes femeninos está obligando a las niñas a autoexcluirse. Es injusto e inseguro. Sois unos cobardes que se esconden detrás de malas leyes que perjudican a las mujeres”, escribió en su perfil de Twitter.

La presidenta de los Flying Bats, que se jacta de ser “el club de fútbol femenino y no binario LGBTQIA+ más grande del mundo”, dijo al Daily Mail Australia que las mujeres trans habían estado jugando para ellos durante al menos dos décadas.

“Como club, el Flying Bats FC defiende firmemente la inclusión y nos enorgullecemos del juego seguro, respetuoso y limpio, la promoción de una comunidad de apoyo para los jugadores, funcionarios y seguidores LGBTQIA+, y los importantes beneficios físicos, sociales y Beneficios para la salud mental que aporta la participación en el deporte, especialmente para los miembros marginados de la comunidad LGBTQIA+. Somos un club que valora por igual a nuestros jugadores cisgénero y transgénero" añadió.

Polémica. también en España

En España tampoco ha pasado desapercibido este debate. "Un equipo de fútbol femenino con cinco hombres acaba de ganar una competición femenina de fútbol. El resto de participantes fueron amenazadas con multas por la “comisión de discriminación” si se quejaban o renunciaban. Cinco mujeres perdieron su oportunidad de jugar al fútbol. Todas las demás, la de hacerlo en igualdad de condiciones. Ha sido en Sidney, pero podría ser aquí", denuncia la abogada Irene Aguiar.

"Jugando con 5 varones transfemeninos, su victoria sobre un equipo de mujeres es tongo, trampa y dopaje" denuncian desde la plataforma feminista "Contra el borrado de las Mujeres", La polémica está servida.