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Entrevista

Esther González: «En Estados Unidos he aprendido a pensar más rápido»

La delantera de la selección española tiene una cuenta pendiente con la Liga de Naciones. Se quedó fuera de la última final después de ganar el Mundial. «Era algo que me merecía»

Esther González, futbolista de la Selección Española de Fútbol Femenino @ Gonzalo Gonzalo Pérez PHOTOGRAPHERS

Cuando tenía 14 años, Esther González (Huéscar, Granada, 1992) recorría 250 kilómetros de ida y otros tantos de vuelta para ir a entrenar. Ahora, casi recién llegada de Estados Unidos y todavía con las huellas del jet lag, atiende a LA RAZÓN después de ganar la liga estadounidense con el Gotham.

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¿Está viviendo su mejor momento deportivo ahora mismo?

Espero que no, espero que todavía queden momentos muy buenos, que siga mejorando mi forma física y espero estar todavía muchísimo mejor.

¿En qué le ha mejorado jugar en Estados Unidos?

He tenido que cambiar muchas cosas. Seguramente abrir un poco la mentalidad, el juego es un poco más directo, con más transiciones, juego más lejos de portería. Me ha hecho pensar mucho más rápido porque la presión es fuerte, llegan muy rápido a querer robarte la bola. Así que me ha hecho también pensar rápido. A veces echo de menos tener un poco más de calma con balón, tocar más, jugar en espacios reducidos. Pero digo que he tenido mucha suerte seguramente. Es mi primera experiencia fuera de España, no sabes cómo va a ir, no sabes si es buena, mala o si se puede mejorar. Y desde que llegué el primer momento fue como ¿qué necesitas Esther para rendir? Tanto dentro como fuera del campo. Y vamos a ayudarte a que te aclimates a todo, a la cultura, para que tengamos la capacidad de que puedas hacer aquí tu mejor fútbol.

¿Fue muy complicada la decisión de irse?

La verdad es que no. Yo en diciembre hablo con mi agente, ya sabemos que queríamos salir, y fue como tenemos que salir fuera, ¿no? Y luego lo único que costó era ir a Inglaterra o a Estados Unidos y tomar la decisión. También digo que estudiamos dónde ir. Mi agente con su equipo hizo un trabajo de dónde podía encajar. Y ahora con este título lo hablamos, hicimos un buen trabajo antes de escoger al sitio. Así que bien, bien, muy contenta.

«En Estados Unidos echo de menos tener un poco más de calma con el balón, jugar en espacios reducidos»

¿La adaptación fue sencilla también, cómo llevaba el inglés?

No, fatal. Llegué con un nivel muy básico. Yo creo que cuando aprendes otro idioma nunca es suficiente. Así que puedo decir que he mejorado, pero tengo que mejorar mucho más. Al principio para mí a nivel mental era difícil porque era todo el rato inglés, inglés, inglés. No estaba acostumbrada. Acababa agotadísima. Llegaba a casa, tenía clase de inglés y acababa supercansada mentalmente. Nunca en mi vida había vivido esa situación. Ahora, por ejemplo, eso no me pasa. Ahora para mí es la normalidad. Yo también soy una persona muy exigente, entonces te das cuenta de que hay cosas en las que vas un poco más despacio de lo normal, pero bueno, ya hemos hablado con mi entrenador, con Juan Carlos [Amorós] y me decía «pues yo te veo superbien». Y le decía, «pues Juan Carlos, yo creo que finjo genial en todo. Porque yo no lo veo así». Las jugadoras somos súper exigentes, queremos un poco intentar hacer nuestro fútbol y cuando ves que falta un poco para dar ese nivel... Pero bueno, fue increíble. Ganamos ese año un título, además hice el gol de la victoria en la final. Ahora creo que fueron increíbles todos esos meses del principio.

¿Ha tenido que hacer mucho trabajo físico adicional para adaptarse al estilo de juego en Estados Unidos?

Creo que por mucho que hagas, nunca vas a llegar a lo que hacen ellas, porque hay cosas que ellas hacen desde que tienen cinco años. Hay cosas que por mucho que tú te pongas a trabajar, necesitarías otra vida. Pero claro que intentas estar lo mejor físicamente para aguantar esos box to box. Ahora ya llevo mucho más tiempo y también entiendes que hay cosas que no son tu naturaleza y que al final tú tienes que exponer y fortalecer lo que son las cosas que mejor haces. Al principio era como que quería hacer cosas que tampoco tocaban. También he aprendido que las cosas que haces tú muy bien son las que tienes que repetir más veces, aunque te tengas que adaptar y hacer otras cosas que no son tus fortalezas.

¿Cómo es su vida allí? ¿Echa mucho de menos España?

No, la verdad que no. Echo de menos a mi familia, echo de menos a mis padres, a mi hermana, a mi sobrina, sí. Pero me he adaptado genial a la ciudad, me he adaptado genial también a estar allí, hago lo mismo que hago en España, me levanto, voy a entrenar, hago mi día a día por la mañana con el club y luego llegas por la tarde, haces tus tratamientos, tus labores personales. Hago un día a día igual que hacía en España. Estoy lejos, no veo a mi familia, yo diría que es lo que más echo de menos.

¿Cómo vivió estar casi un año sin jugar con la selección?

Cuando me quedo fuera de la final de la anterior Nations League no me lo esperaba. De repente llega, no estás, cuando hace muchos años que estás y nadie te llama para decirte, «pues pasa esto y esto». Con el tiempo se volvió a producir una llamada con Montse [Tomé] y me alegro de tenerla. Seguramente si la hubiésemos tenido antes hubiese vuelto antes a la selección. Al final todo venía por un malentendido, pero me alegro de que con el tiempo tuve la oportunidad de volver a estar aquí, de seguir defendiendo la camiseta de España y disfrutando del fútbol español. Cuando sales fuera también te das cuenta del talento que tenemos: técnico, táctico, cómo pensamos, cómo movemos la bola. Yo creo que en eso de verdad que somos de las mejores del mundo.

¿Quedarse fuera de esa final fue lo que más le dolió?

Bueno. Claro que quieres ganar, llevas tanto tiempo, vienes de ganar un Mundial, has participado. Pero con el tiempo también entiendes que hay otras cosas. Siempre digo que me cuido y vivo por y para el fútbol, pero, también puedo vivir un poco, ¿no? Si no vas a la selección tienes otras cosas. Mientras tu vida personal, tu vida con tu familia esté bien, entiendes que hay prioridades. Quieres estar, pero si no estás, hay otra vida en la que puedes hacer muchas más cosas. Tienes más tiempo, cuando estás lejos los viajes son durísimos. Y dices, bueno, tengo tiempo, tengo para disfrutar. Me molestó no ganar esa Nations, pero la vida al final siempre es justa y ahora tengo la oportunidad de volver a ganarla. Yo siempre digo que la vida te pone donde te mereces.

¿Es como una revancha esto?

No, qué va, qué va, para nada. Yo pienso que al final era algo que me merecía y que por eso hoy tengo la oportunidad de poder ganarla.

En la selección, ¿tienen la sensación de que se ha recuperado la normalidad ahora ya con la vuelta de Mapi y de Jenni?

Sí. Nosotras yo creo que siempre lo que hemos querido era venir a la selección y hablar de fútbol. Pero cuando tienes que venir, tienes que hacer atención a medios y todo es el runrún, es como que tienes que alejarte un poco. Y nosotras lo único que buscamos es venir a entrenar, dar lo mejor de nosotras, tanto dentro como fuera del campo, y hablar y disfrutar del fútbol.

«Estoy muy feliz de la vuelta a la normalidad, de que realmente nos lideren Irene, Alexia y Jenni»

¿Fueron muy difíciles esos momentos en que le tocó ser una de las capitanas, verse en esa situación que no había elegido?

Sí, desde luego que sí. Fue incomodísimo, era algo que tampoco buscaba. Te toca y tienes que asumirlo y afrontarlo, pero la verdad es que estoy muy feliz de la vuelta a la normalidad, de que realmente nos lideren Irene, Alexia y Jenni. Ahora esta Olga también, pero al final son las jugadoras que más tiempo llevan en la selección, las jugadoras que han vivido todas las etapas. Volver a la normalidad en todo es fácil y es bueno. En ese momento también, cuando tienes que salir a medios a hablar todo el rato de problemas externos, es algo que no quieres, que tú no decides y te toca por el momento. Pero estoy superfeliz de volver a la normalidad y de que nos lideren las capitanas.

Sólo le falta Tere Abelleira ¿no?

Sí, Tere es la persona seguramente que más… Tere e Ivana [Andrés], pero Tere en especial es la persona que más echo de menos aquí. Es una persona con la que he pasado mucho tiempo. Esperemos que Tere se recupere pronto también, porque por su visión de juego, como entiende el fútbol, es una jugadora muy, muy importante para nosotras.

España tiene dos mediocentros espectaculares y las dos están lesionadas ahora, Tere y Patri Guijarro.

Sí, forma parte del fútbol. Hay otras jugadoras también, en España tenemos muchísimo talento, muchísimas jugadoras que lo hacen increíble, gente joven como Serra [Clara Serrajordi], así que al final cada uno tiene su momento y aprovechar la oportunidad y disfrutarlo.

¿Qué les ha dado Sonia Bermúdez como seleccionadora?

Yo quizá no sea la persona ideal para hablar sobre esto, porque llevo pocos entrenamientos con ella, así que ahora mismo diría que espero que nos dé una Nations League. Esa es la presión que le pongo a ella, que seguramente ella la tiene porque yo sé que ella ha jugado en los mejores equipos, ha sido la mejor delantera o de las mejores delanteras. Ella ya en su personalidad lleva el exigirse, así que ya habrá sido ella misma dirá, quiero ganarlo como todas. Cuando era nuestra compañera ya veías que era una jugadora muy de campo, muy de táctico, de qué hacer, cuándo tienes que girar para ir hacia portería, ella siempre ha sido muy así y yo creo que ahora no nos sorprende por eso.

«Voy a ser mamá y estoy con el cerebro del niño, es el libro que estoy leyendo ahora»

¿Y qué queda de esa niña que tenía que recorrerse Andalucía para jugar al fútbol?

Sobre todo la ilusión. La ilusión y la motivación. Creo que es algo que todavía está intacto. Cuando juegas en la liga americana hay muchísimos viajes, no solamente que los partidos son muy físicos, es que tú haces vuelos de seis horas y tienes que competir, pasas cuatro días fuera de casa, las distancias son muy, muy largas, pero lo sigo disfrutando mucho. Sobre todo quedan la ilusión y la motivación.

Suele traerse algún libro para las concentraciones. ¿Cuál ha tocado esta vez?

Ahora voy a ser mamá, así que estoy un poco con el cerebro del niño. Es el libro con el que estoy ahora y los que he leído seguramente en estos últimos ocho meses. Es algo muy nuevo, no sé lo que es y seguramente cuando llegue diré, «madre mía, no me ha servido». O sí, espero que sí me haya servido lo que he leído, pero ahora estoy un poco en esas. me gusta mucho leer libros de motivación, de autoayuda y me he fulminado la saga de Rebecca Yarros. Me acompaña mucho porque en Estados Unidos, viajamos mucho y soy de las que no le gusta pasar mucho tiempo con el móvil, perder el tiempo. También pienso que cuando estás con un buen libro, que te sirva también para ti. Así que prefiero leer.