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Euro 2020. España es un temblor

Marcó Morata, empató Lewandowski y Gerard Moreno falló un penalti. Otro partido en el que la Roja primero no pudo y después no supo. Sigue dependiendo de sí misma entre dudas

Álvaro Morata y Wojciech Szczesny después de una ocasión de España en el partido contra Polonia
Álvaro Morata y Wojciech Szczesny después de una ocasión de España en el partido contra PoloniaKiko HuescaEFE

Szczesny, el portero polaco, se dio la vuelta hacia el fondo que tenía a su espalda para celebrar el final del partido. Le siguieron todos sus compañeros, que festejaban como si hubieran ganado algo. Una alegría que sólo se explica por la diferencia de nivel entre Polonia y España. Al otro lado, los españoles, con las manos en las rodillas muchos de ellos, rumiaban su frustración.

La Roja se complica la vida en la Eurocopa a pesar de que esta vez encontró el gol y no demasiado tarde. Morata explicó en un abrazo lo que ha sido la selección española en una semana. Marcó el «7» de España y se fue a celebrarlo con Luis Enrique. Era su manera de dar las gracias al seleccionador, que confió en él a pesar de las críticas y de los pitos. Es su manera de actuar, construye el grupo de dentro hacia fuera, dando cariño a sus jugadores contra el enemigo exterior. Sea cual sea.

Fue una jugada perfecta para Morata, que convirtió en gol un mal remate de Gerard Moreno. La presencia del delantero del Villarreal mejora el ataque de España. Y por una vez el VAR, que tanto le ha castigado, salvó a Morata del fuera de juego. Por fin podía sonreír en el césped.

Era todo demasiado bonito. España había recuperado a su delantero y todo parecía jugar a favor. El guion era el mismo que contra Suecia, pero el rival parecía mucho más inofensivo. La pelota y el ataque insistente eran de España, que llegaba una y otra vez a la portería de Szczesny. Llorente alcanzaba la línea de fondo y Jordi Alba, aunque en menos ocasiones, también lo hacía por la izquierda. Koke se encargaba de tapar todos los huecos que dejaban sus compañeros en ataque y en defensa. Si Gerard Moreno se movía hacia el centro él ocupaba ese costado. Y lo mismo hacía con Marcos Llorente. De ese triángulo salía lo mejor del equipo español.

Pero enfrente estaba Lewandowski. En un remate de cabeza demostró lo que es un delantero y la debilidad de la defensa. Laporte no sabía si ir a por el delantero o a por el balón y se hizo un ovillo incapaz de defender ninguna de las dos cosas.

En esa jugada quedaba explicada la fragilidad de España en defensa. Se protege con el balón, pero le cuesta hacerlo cuando no lo tiene. El remate de Lewandowski era el tercer intento de los polacos. El delantero del Bayern Múnich ya había dispuesto de una oportunidad después de un remate al palo de Swiderski, pero Unai Simón estuvo acertado para detener su disparo tras el rechace. Klich lo había intentado con un disparo lejano.

Daba la sensación de que Polonia no tenía nada, pero con eso le bastaba para apretar España, que se convirtió en un temblor después del gol de los polacos.

La Roja pudo recuperarse rápidamente con un penalti a Gerard Moreno que el árbitro tuvo que revisar en el VAR porque en directo se le había escapado. Un pisotón después de soltar la pelota que las cámaras hicieron evidente. Fue el propio Gerard el que lanzó, pero la pelota se pegó con el poste. El rechace fue a parar a Morata, solo, pero no acertó con la portería.

El fútbol hace cosas extrañas. El Villarreal ganó la Liga Europa en los penaltis sin ensayarlos en toda la temporada. Marcó once de once y Gerard, el primero. La selección practica en los entrenamientos, pero en el primero que ha lanzado lo escupió el poste. En apenas cinco minutos a España se le había escapado el partido. A partir de entonces cada ocasión en la que los polacos se arrimaban al área de Unai Simón acercaba a España al drama. No había claridad en el juego y en el barullo ganaban los polacos, menos preparados técnicamente y con menos que perder. Hasta se escuchaba más a sus aficionados, la mayoría de ellos sin sed y apretujados en un fondo, que a los españoles. «Polska, Polska», se escuchaba como si el partido se hubiera trasladado a otro país de repente.

España ya no era capaz de conservar la pelota y en los minutos finales tampoco tenía un delantero de referencia al que trasladar los problemas de un pelotazo. Luis Enrique no tuvo con Gerard Moreno la misma paciencia que había demostrado con Morata, a pesar de que la mayoría de ocasiones del «7» habían nacido de los pies de Gerard. Aguantó más el seleccionador a Morata, que lo hizo casi todo bien, aunque tuvo ocasiones para haber marcado algún gol más.

Luis Enrique buscó en los cambios que la delantera estuviera más viva, pero Ferran Torres, Oyarzabal y Sarabia no mejoraron lo que habían hecho Morata y Gerard Moreno.

Polonia es poco más que un equipo ordenado, bien trabajado por Paulo Sousa, pero con pocas cualidades futbolísticas más allá de Lewandowski. Pero con eso fue suficiente para deprimir a España.