Fútbol

Eurocopa 2021 | Italia brilla juegue quien juegue y supera a Gales (1-0)

Derrota a Gales (1-0) en un partido en el que Mancini hizo rotaciones y cambió a todo el equipo. Pese a la derrota, el conjunto de Bale también está clasificado para los octavos de final

Leonardo Bonucci pelea por un balón con Bale en el Italia - Gales de la Eurocopa
Leonardo Bonucci pelea por un balón con Bale en el Italia - Gales de la EurocopaRiccardo Antimiani / POOLEFE

Avanza la Eurocopa y las sensaciones que deja Italia no paran de crecer. Después de dejar el trabajo resuelto en los dos primeros partidos, con las goleadas a Turquía y Suiza para asegurar la clasificación para octavos, Roberto Mancini recurrió a las rotaciones ante Gales para dar descanso a unos y permitir que se expresen en el campo los otros. Y no le pudo salir mejor, porque el seleccionador transalpino comprobó que tiene opciones por si su plan inicial no funciona cuando toque jugársela de verdad. Claro que esos futbolistas no titulares no son unos cualquiera. Hablamos, por ejemplo, de Verratti, el fantástico centrocampista del PSG que esta vez se tendrá que ganar y pelear los minutos. La copia italiana de Xavi e Iniesta dirigió el encuentro desde el pase y el control de la situación, siempre con la cabeza levantada y anticipándose a lo que va a suceder para encontrar al compañero mejor situado. También fue el asistente, el que sacó la falta en el gol de Pessina cuando quedaba poco para el descanso. Ya había merecido antes ponerse por delante.

Era Gales quien más apuros clasificatorios tenía, pero su entrenador, Rob Page, entendió que la mejor manera de llegar al triunfo o al menos al empate era refugiándose. Cambió el sistema y puso a tres centrales. Se protegió bien, pero apurada también por la gran presión que ejercía su rival, desconectó a sus mejores hombres. No tenía la pelota, no daba dos pases y Ramsey y Bale, que tan bien estaban funcionando, no aparecían en ataque y se dedicaban fundamentalmente a la labor defensiva. En el primer tiempo un cabezazo de Gunter tras el saque de un córner fue el único peligro que llevaron. Era cuando amagaban con estirarse, pero no. Italia mandaba en el encuentro con su centro del campo y hacía daño con las llegadas por las bandas de Bernardeschi y, sobre todo, Chiesa, que fue una tortura. Llegaba y centraba como quería, aunque todo quedaba en un casi. Muy cerca estuvo el remate cruzado de Belotti, el delantero centro referente, cuando los jugadores se banda se asociaron por el centro para pasarle en profundidad, y finalmente llegó el tanto de Pessina en una acción a balón parado.

Tan controlada tenía la situación la «Azzurra» que Mancini no tardó en dar descanso a uno de los habituales que sí había jugado: Bonucci. Salió a la segunda parte Italia como a la primera, mandona, incluso con algo más de velocidad en el movimiento de la pelota. Recibió el susto de Ramsey en una contra, pero el atacante galés no supo muy bien qué hacer. Su primera idea parece que era pasar, pero nadie le acompañó, y cuando decidió que lo que debía hacer era rematar él ya se había hecho un lío y se había quedado sin espacios. La respuesta de su oponente fue un tiro al poste de Bernardeschi. Las llegadas por las bandas eran constantes, con protagonismo también del lateral Emerson.

Los males para Gales no hicieron más que multiplicarse cuando se quedó con un jugador menos. Ampadu no midió bien al entrar a Bernardeschi y le pisó el tobillo. Estaba muy cerca Hategan, el árbitro rumano, y mostró la cartulina roja sin pensarlo.

Quedaba el equipo de Gareth Bale pendiente de un hilo. Con su derrota y el triunfo de Suiza en el otro partido del Grupo A ante Turquía, la clasificación directa para octavos de final se iba a decidir por el «gol average» entre galeses y helvéticos. Finalmente terminó segunda de grupo el conjunto británico, aunque Suiza también tiene opciones de ser uno de los mejores terceros con esos cuatro puntos que figuran en su casillero.

Italia siguió insistiendo, pero también se relajó un poco y en una acción a balón parado Bale tuvo el empate en una volea que se le marchó fuera. Estaba solo y el remate era claro, pero engancharla bien tampoco era fácil.

Así lo vivimos en directo.