Fútbol

Dolberg, robos, covid y goles

Le han comparado con Ibrahimovic y Van Basten y se hizo famoso cuando un compañero le robó un reloj de 70.000 euros

Kasper Dolberg celebra uno de sus goles a Gales, en la Euro 2020.
Kasper Dolberg celebra uno de sus goles a Gales, en la Euro 2020. FOTO: Olaf Kraak / POOL EFE

Las expectativas sobre Kasper Dolberg siempre estuvieron por encima de su rendimiento. El optimismo de quienes le compararon con Zlatan Ibrahimovic o Marco van Basten pocas veces se vio correspondido por los goles del danés. En la Euro 2020 nadie esperaba nada de él y entonces emergió la imponente figura de este delantero con unas excelentes condiciones y que hasta los 12 años compaginó el fútbol con el balonmano, el deporte que practicaba su madre Kirsten. Su doblete contra Gales en octavos de final y el tanto que anotó frente a República Checa en cuartos pusieron de nuevo en el mapa a este jugador que se marchó del Ajax al Niza en busca de un futuro más lucrativo y brillante y lo que encontró fue todo tipo de calamidades.

Pocas semanas después de fichar por el Niza, un compañero de equipo, Lamine Diaby-Fadiga, que entonces tenía 18 años, le robó un reloj valorado en 70.000 euros. Las cámaras de seguridad descubrieron al ladrón, quien reconoció que actuó movido por los “celos” y el “odio”. Diaby-Fadiga devolvió el reloj, lo que no le libró de ser expulsado del club y enviado el París FC. La temporada la cerró Dolberg con unos discretos 11 goles en 26 partidos, unas cifras que empeoró esta campaña. El danés se marchó a la Eurocopa después de haber logrado seis tantos en 29 encuentros.

En su defensa se puede argumentar que la vida de Dolberg en Niza continuó siendo de todo menos sencilla. En septiembre de 2020 le robaron el coche mientras estaba concentrado con la selección de Dinamarca. Lo tenía estacionado en el aeropuerto de Niza y descubrió el robo cuando regresó a Francia. Dolberg comprobó que los ladrones habían hecho doblete y también le habían robado en casa, de donde se llevaron 2.000 euros en efectivo y diversas pertenencias. “Es humano dudar cuando pasamos por semejantes pruebas. Tiendes a pensar que el mundo entero está en tu contra”, aseguró. No sabía que todavía le esperaban más sorpresas.

Poco después dio positivo por covid-19 y nada más reaparecer sufrió un esguince de tobillo que le mantuvo un tiempo de baja. En febrero de este año, su mala fortuna se completó con una operación de apendicitis. Pese a todos estos obstáculos, Dolberg no se vino abajo. “Es muy fuerte mentalmente. Ha pasado por muchos problemas. Tiene esta capacidad de permanecer en el partido, incluso con pocos balones, siempre tranquilo y lúcido. Al final marca sus goles y se vuelve a su casa”, dijo de él el brasileño Dante, capitán del Niza.

La redención le llegó en la Eurocopa, donde empezó a justificar los 20 millones de euros que el Niza pagó por él, y en el estadio Johan Cruyff Arena de Ámsterdam, el lugar en el que su carrera comenzó a tomar impulso hace unos años. Allí le llevó su compatriota John Steen Olsen, el mismo que recomendó al Ajax a Ibrahimovic o Christian Erikssen. Aunque solo tiene 23 años, parece exagerado pensar que Dolberg pueda llegar a parecerse a Van Basten, como imaginó su padre: “Veo muchas similitudes entre mi hijo y Van Basten. Son del mismo tamaño, tienen la misma velocidad y buen disparo”.