Fútbol

El Barça tiembla de nuevo en los minutos finales y el Granada empata (1-1)

Luuk de Jong adelantó a los azulgrana, Gavi fue expulsado a falta de diez minutos y Puertas logró la igualada en el saque de un córner en el minuto 89

Puertas fusila a Ter Stegen para marcar el gol del empate del Granada
Puertas fusila a Ter Stegen para marcar el gol del empate del Granada FOTO: JON NAZCA REUTERS

No consigue el Barcelona tener un final de partido tranquilo y lo volvió a pagar. Esta vez no hubo una mano salvadora de Ter Stegen, como sucedió la semana pasada en Mallorca, y el Granada logró el empate en el minuto 89, gracias al remate a la escuadra de Puertas después del saque de un córner. En esta ocasión tiene una pequeña excusa: estaba con un jugador menos por la roja a Gavi. El impetuoso canterano a veces arriesga demasiado en las entradas y si no calcula bien, ve amarillas con demasiada facilidad. Sólo tiene 17 años y eso se corrige, pero delante de la Alhambra hizo una faena a los suyos.

Aunque el problema ya venía de antes. No sucedió en el Nuevo Los Cármenes nada que no ocurriera en muchos otros partidos, incluso cuando Koeman estaba en el banquillo. A este Barcelona le falta madurez para jugar con el marcador apretado. En otras épocas era un especialista en dormir los encuentros a través de la posesión, pero ahora le puede más el instinto de echarse para atrás a defender, y eso lo hace peor. Antes de la roja a Gavi ya estaba el Granada buscando con insistencia el gol con las llegadas de Luis Suárez o la presencia de muchos jugadores ofensivos (Bacca, Jorge Molina, Collado, Puertas...). No lo supo frenar el Barça hartándose a pases y su rival encontró el premio y quitó el protagonismo a quien hasta ese momento había sido el hombre de la noche, que ya había sido sustituido.

Porque Luuk de Jong volvió a marcar. Ahora que se siente amenazado y que le han enseñado la puerta de salida, el neerlandés parece liberado. Se le fichó como delantero clásico: a recibir de espaldas y a rematar todo lo que llueva al área. Y esas dos facetas las hizo a la perfección en Granada, tanto la descarga con los rivales soplándole en la nunca para propiciar segundas acciones como buscar la portería cuando iba de cara. La encontró de cabeza, pero el gol fue anulado por un fuera de juego previo, no de él; e incluso sacó un recurso de espuela que se hubiera convertido en un golazo. Los dos fueron centros desde la izquierda, aunque el Barça estaba forzando el juego por el otro lado, esperando a que Dembélé se inventara algo. Pero no hubo demasiadas ideas. El Granada lograba equilibrar por momentos la posesión, presionaba muy arriba y apagaba los previsibles intentos de su rival, sólo alterados con alguna maniobra de Nico, más activo que Gavi, o por los desmarques de ruptura de Alves. Tampoco el conjunto local hizo demasiado daño, salvo en una acción clara y mal defendida por el Barça que terminó en un remate cruzado de Machís que Ter Stegen detuvo con firmeza abajo.

Se llegó en tablas en todos los sentidos al descanso y no es que en la segunda parte pasara mucho más, salvo que el centro de Alves esta vez sí lo mandó a la red De Jong con un cabezazo más difícil de lo que pudiera parecer. Parecía que tenía el trabajo más difícil hecho el Barcelona, pero el carrusel de cambios tampoco le sirvió. El partido estaba roto y los azulgrana sólo encontraron alguna acción a la contra con Abde.

Se había lanzado definitivamente el Granada en busca del empate y comenzó a someter a su oponente, donde Alves, Piqué o Lenglet se lanzaban a taponar disparos a la desesperada. También Ter Stegen tuvo una buena intervención a tiro de Milla. Nada pudo hacer ante el lanzamiento de Puertas, que volvió a poner de manifiesto las debilidades azulgranas.

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