La noche de Villa y Neymar

El Atlético y el Barça empatan en la ida de la Supercopa con goles de sus dos nuevas estrellas

El delantero brasileño del FC Barcelona Neymar (i) celebra tras marcar ante el Atlético de Madrid
El delantero brasileño del FC Barcelona Neymar (i) celebra tras marcar ante el Atlético de Madrid

Messi, Villa, Simeone, Martino. Nombres propios para una Supercopa con ambiente, entre dos estilos diametralmente opuestos, en el que el Barcelona representa el buen gusto, los modales futbolísticos y el Atlético, el esfuerzo y el tesón. Hubo empate y goles de Villa y Neymar.

Simeone había tirado la tolla en la víspera. Le había dado al Barcelona el papel de favorito, que lo tiene por plantilla, presupuesto y estilo de juego. Y sin esconder las armas, con los argumentos que tienen unos y otros –en el Barcelona fueron novedad Jordi Alba e Iniesta, que sustituyó a Cesc, el mejor ante el Levante– se pusieron a jugar. Con una novedad en los rojiblancos. Simeone apostó por un 4-5-1 en donde Villa era el delantero centro; Diego Costa se pegaba a la banda derecha para impedir las subidas de Jordi Alba (tuvieron lo suyo); Koke se juntaba a Gabi y Mario para impedir que maniobraran Xavi, Busquets, Iniesta y Messi. Arda, escorado a la izquierda, completaba el quintento. Misión: ahogar al Barcelona, cerrarle todos los espacios y salir al contragolpe por los costados y por el centro con balones largos para Villa.

La pelota y la posesión era del conjunto azulgrana, pero la circulación era lenta y moría siempre en la tela de araña rojiblanca. Courtois no tenía trabajo y Valdés tampoco, ya que el juego trabado, con muchas faltas por parte del Atlético, se desarrollaba en el medio del campo, donde el plan de Simeone era más efectivo que el de su compatriota Martino.

Para que el morbo subiera de decibelios fue David Villa el que marcó. Un balón robado en defensa, que Arda le puso al asturiano para que éste, de media volea con la derecha, incendiara el Calderón. Villa lo celebró –así lo había dicho– y el Atlético se encontraba (min 12) con ventaja, con un gol que era premio al trabajo de otros, pero que ratificaba al «9» rojiblanco como goleador de postín. Al Barcelona no le sentó bien el revés y para el Atlético sirvió para reforzar la tesis de su técnico de que el tener la pelota no es imprescindible para ganar un partido. El juego se ensució, llegaron las tarjetas y ante la incapacidad azulgrana por buscar las vías de penetración –Pedro, Messi y Alexis nunca encontraron huecos– fue el conjunto de Simeone el que controló. Con intensidad, con esfuerzo, con la generosidad de Koke, Mario y Gabi. Con un planteamiento defensivo, quizá poco vistoso para el aficionado imparcial, pero efectivo y muy práctico al que Martino no encontró soluciones tácticas. Porque no hubo respuesta del Barcelona y la presión del día del Levante no apareció.

Y problema para el Barcelona en el descanso. Messi se quedó en la caseta –por culpa de unos problemas musculares– y Cesc asumió el papel de falso nueve. Con la nueva disposición llegaron dos ocasiones. Una acción con salida de Courtois a los pies de Alexis y posterior jugada en la que Arda pudo hacerle penalti a Cesc, y un disparo lejano de Iniesta, que el meta rojiblanco atrapó en el suelo. Respondió el Atlético con una falta lanzada por Koke a la que no llegó el brasileño Miranda por centímetros.

Salió Neymar, llegó el gol del brasileño de cabeza –error de Juanfran en el marcaje– , el Atlético comenzó a perder fuerza y el Barcelona se encontró más cómodo. Dominó, hizo trabajar a Courtois y tuvo más peso en el juego. Le reclamaron a Undiano la segunda tarjeta a Busquets; salieron Óliver Torres y Baptistao –luego lo hizo C. Rodríguez– porque Simeone quería refrescar el equipo. Era el Barça el que mandaba. La marcha de Messi había sido, a la postre, positiva. La entrada de Neymar le sirvió para empatar un partido que al Atlético se le hizo muy largo. Al final, todo queda pendiente para el choque que se disputará el próximo miércoles en el Camp Nou.

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La señera, en el Calderón

El Barcelona jugó con la segunda equipación en el Calderón, lo mismo que viene haciendo desde 2008. Pero esta vez esa camiseta tiene los colores de la «senyera», lo que levantó cierta polémica en su momento, aunque va muy bien de ventas. La camiseta del Atlético también tiene franjas rojas, pero el duelo se disputó sin confusiones.

- Ficha técnica:

1 - Atlético de Madrid: Courtois; Juanfran, Miranda, Godín, Filipe; Diego Costa (Cristian 'Cebolla' Rodríguez, m. 79), Mario, Gabi, Koke (Oliver Torres, m. 72), Arda (Leo Baptistao, m. 76); y Villa.

1 - Barcelona: Víctor Valdés; Alves, Piqué, Mascherano, Jordi Alba; Iniesta, Sergio Busquets, Xavi (Song, m. 89); Alexis, Messi (Cesc, m. 46) y Pedro (Neymar, m. 59).

Goles: 1-0, m. 12: Villa engancha un centro de Arda Turan. 1-1, m. 66: Neymar cabecea un centro de Dani Alves.

Árbitro: Alberto Undiano Mallenco (C. Navarro). Amonestó a los locales Juanfran (m. 35), Filipe Luis (m. 39) y Mario Suárez (m. 55) y a los visitantes Sergio Busquets (m. 43) y Jordi Alba (m. 65).

Incidencias: partido de ida de la Supercopa de España, disputado en el estadio Vicente Calderón ante unos 52.000 espectadores.