Fútbol

Levy se toma su tiempo

El Real Madrid no espera a Bale hasta entrada la semana que viene. Los «Spurs» quieren fichar antes

Gareth Bale, en un partido con el Tottenham, equipo con el que no juega desde mediados de julio debido a diversas lesiones
Gareth Bale, en un partido con el Tottenham, equipo con el que no juega desde mediados de julio debido a diversas lesiones

Paciencia, paciencia, se dicen en el Madrid, que también es un modo de negociar. Bale no llegó ayer, no lo va a hacer hoy, ni sucederá mañana. Será el martes cuando la negociación más larga del verano, entre el Tottenham y el Real Madrid, llegue a su recta final. Será, pues, en la última semana antes de que se cierre el mercado de fichajes porque Daniel Levy, máximo dirigente del Tottenham, así lo ha querido.

El presidente madridista, Florentino Pérez, está haciendo lo imposible para que el futbolista galés juegue en la Liga española y culmine una plantilla aún más competitiva que la de la temporada anterior. Pero ahora necesita paciencia hasta que Levy decida por fin que ya es hora de abrir la puerta de la salida a su estrella. Poco más puede hacer el Real Madrid. Ya ha mostrado, con su insistencia y con su dinero, que está interesado en ficharle. La última oferta del club madrileño, que se ha plantado en 91 millones de euros, no le ha debido parecer suficientemente atractiva a Levy. O por lo menos no le ha hecho tener más prisa.

El futbolista depende del club al que pertenece, depende de lo que decida Levy. Bale no juega desde mediados de julio debido a diversas molestias. Es una forma de presionar. También de palabra ha dejado claro que no está dispuesto a seguir en su club y que pretende marcharse al Real Madrid. Además de suponer un salto cualitativo en su carrera deportiva, no quiere desaprovechar la ocasión de compartir equipo con Cristiano Ronaldo, su ídolo.

Bale no jugó la primera jornada de la «Premier» ni tampoco el partido europeo que el conjunto inglés disputó el jueves. En realidad, el Tottenham está planteando una temporada sin su estrella y con el dinero que va a ingresar está reforzando su plantilla. «El objetivo es ser más fuertes que la temporada pasada y creo que estamos en el camino correcto para conseguirlo», ha asegurado su técnico, el portugués Villas Boas. Pero como no quiere que, si se confirma que acepta el dinero del Madrid, los otros clubes le suban el precio durante las negociaciones, el club inglés juega con la posibilidad de que no va a vender a su estrella. Y en ese tiempo de espera estamos.

En las últimas horas al Tottenham se le ha escapado el brasileño William, que ya había pasado el reconocimiento médico, pero que al final parece que se ha decidido por el Chelsea de Mourinho. William se suponía que iba a ser el recambio del galés esta nueva temporada, parecía un paso casi definitivo para cerrar la negociación con el Madrid, pero ahora ha retrasado el viaje de Bale a la capital de España.

El Real Madrid cuenta con él para redondear el equipo y algunos aficionados ya están comprando camisetas del equipo y le ponen el 11 y el nombre del futbolista, aunque eso no sucede en las tiendas oficiales del Real Madrid, ni tampoco en la página web. Ésta, el jueves, por un error surgido en Adidas, en Londres, puso a la venta la camiseta de Bale.

Todo está a la espera que Levy en el otro lado, aunque nunca se sabe. Igual se adelanta o igual decide que al final no vende al futbolista y desaprovecha una ocasión única de hacer dinero. El Real Madrid ya sabía, tras la experiencia de Modric de la temporada pasada, que fichar a Gareth Bale iba a ser largo. Por eso, hasta que no se haga oficial y Bale sea presentado en el Santiago Bernabéu como el nuevo madridista, en el club blanco no van a dejar de trabajar.