Rusia resiste, pero gana Modric

Los penaltis dieron el pase a Croacia en un partido muy físico y con alternativas. El madridista cuajó una gran actuación.

Los jugadores croatas celebran la victoria ante Rusia. Reuters
Los jugadores croatas celebran la victoria ante Rusia. Reuters

El equipo croata ha ganado a Rusia en la tanda de penaltis tras empatar el partido (1-1) y la prórroga (2-2)

La nostalgia, la envidia y la rabia se apodera de uno cuando ve calentar sobre el césped de Sochi a los rusos. Allí está Cherchesov dando instrucciones antes de que la Croacia de Modric y Rakitic comparezca, con su papel de favorita. Florentino, Rubiales y Lopetegui en el recuerdo y también los mil pases que no nos llevaron a ninguna parte hace siete días en Moscú.

Pasamos página, miramos al frente y vemos como Dalic repite el once de gala. Su colega Cherchesov da un paso adelante, juega Cheryshev, el equipo tiene otra pinta y no es tan defensivo como el que se atrincheró ante España. Y ahora... a jugar en busca de las semifinales.

Rusia no es Rusia. O si es Rusia. Un equipo aguerrido, que presiona, que defiende con garra, que casi siempre busca a Dzyuba, que tiene velocidad con Cheryshev y pausa con Golovin. Y ante el sencillo planteamiento de Cherchesov Crocia está incómoda. Le cuesta tomar el mando, aunque avisa con Lovren, Rebic y los buenos centros de Vrsaljko. Rakitic lanza una falta a la granda y Subasic atrapa en dos tiempos, despistado por el sol.

Ha pasado media hora y llega la locura. Dzyuba le ha dejado un balón perfecto a Cheryshev que no perdona. Golazo. David puede con Goliat, que no encuentra la mejor versión de Modric. Sin embargo, el que aparece es Mandzukic, que corre unos metros y pone un centro que cabecea Krameric, entre una maraña de defensores, a la red. Volvemos a la normalidad. Los guerreros se van al vestuario convencidos de que la batalla no ha concluido. Hay partido, no hay dueño.

La segunda parte nos ofreció a un mejorado Modric, a Crocia con más llegada y más ocasiones ante una Rusia que respondía. Se fueron Cherishev y Dzyuba porque lo físico sí importa. Dalic refrescó al equipo con Kovacic y Brozovic. Se juntaron cuatro medios centros. Trabajo y esfuerzo, llegas, pero sin resultado. El meta Subasic da el susto y se recupera. No así Vrsaljko, que se va en la prórroga.

Un tiempo extra en el que Vida, de un córner de Modric, siempre él, adelanta a Croacia. Parece que todo está hecho, pero los rusos tienen siete vidas y después de tres paradas de Subasic llega el gol de Fernandes. Una mano, una falta que lanza Dzagoev y el brasileño ve la gloria. Luego mandaría su penalti fuera porque el partido se decidió desde los once metros y los croatas tuvieron el tino que no tuvo España.