Van Gaal torpedea el traspaso de De Gea

Lo tasa en 40 millones, complica su salida y quizá le haga jugar la previa de la «Champions»

Situación insostenible y delicada. David de Gea está en Madrid, ha hablado con el Real Madrid y ninguna de las dos partes descarta la posibilidad de enfriar el traspaso un año. ¿Culpable? Louis van Gaal, que ha decidido poner todos los palos posibles en las ruedas de una operación que nunca fue sencilla y que ahora se ha complicado en exceso. El entrenador del Manchester United defiende los intereses del club que le paga y ha dicho a sus superiores que no traspasen al portero por menos de 40 millones de euros, después de haber establecido en 35 millones el punto de partida de la negociación.

¿Qué ha ocurrido? Que la aparición en escena de Sergio Ramos le ha vuelto intransigente. Si el Madrid pide 100 millones por el central, el United ha decidido sacar la mayor tajada posible por el cancerbero y no transige por menos de 40. Así las cosas, cuando parecía que al negocio sólo le faltaban algunos flecos por atar, se ha complicado hasta tal punto que el entorno de David empieza a dudar de la capacidad de Jorge Mendes para zanjar este asunto conforme al interés del futbolista, que no es otro que jugar a partir de esta temporada en el Santiago Bernabéu.

Las relaciones del meta y el técnico no han sido ni paternofiliales, como sucedía con Ferguson, ni siquiera amistosas. La antipatía por Van Gaal es manifiesta y hasta puede que recíproca. De Gea lo pasó mal cuando el entrenador holandés fichó a Valdés, se sintió amenazado; incluso temió por su puesto cuando «míster siempre negatifo» tomó posesión. Ahora teme una encerrona aún peor.

Sabe que el lunes se tiene que incorporar a los entrenamientos con el equipo, Van Gaal ya le ha avisado y, desde luego, no piensa declararse en rebeldía. Allí estará; de ahí que haya prorrogado un mes más el alquiler de la mansión donde ha vivido hasta junio, y que está en venta.

Se planteó la posibilidad de irse a un hotel y la descartó. Así que ha tirado por la calle de en medio: remedio de urgencia para una situación alarmante; pero hay mucho más. El Manchester tiene que disputar la fase previa de la Liga de Campeones y lo que se teme De Gea es que Van Gaal le ponga de titular, que sería lo más probable, con lo que, de producirse finalmente el tan ansiado traspaso, no podría competir en la «Champions» con el Madrid por haber sido alineado con otro equipo en la misma competición y en la misma temporada.

Al avistar esta posibilidad, en absoluto remota, De Gea ha pensado que quizá tenga que esperar un año su fichaje por el Real Madrid, salvo que Van Gaal se ablande, el club del Bernabéu acceda a pagar una millonada imprevista por él u ocurra un milagro: que Sergio Ramos entre en el convenio. Inicialmente, el Real Madrid pensó en Fabio Coentrao para rebajar el precio. No es la pieza que agrada a Van Gaal, menos ahora que Sergio Ramos se le ha puesto a tiro. También sabe el holandés que Sergio ha sido señalado por una parte de la afición madridista, como Iker Casillas, y que el central no está dispuesto a soportar lo que se le viene encima con todo lo que se ha hablado en las últimas semanas sobre su futuro.

Ramos no quiere escuchar pitos cada vez que cometa un error, por mínimo que sea, y ha pensado que lo mejor es poner tierra de por medio. Van Gaal le espera, el Manchester United le pagaría más que el Real Madrid y a De Gea, a la espera todavía de la decisión de Iker Casillas sobre su futuro, tendría más claro su porvenir.