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Griezmann comete una injusticia

Un gol del francés da la victoria al Atlético en Vallecas ante el Rayo. Gran partido de Raúl de Tomás, al que sólo le faltó marcar

  • Griezmann comete una injusticia
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    Jesús G. Feria

Tiempo de lectura 4 min.

16 de febrero de 2019. 19:59h

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Domingo García Madrid. 16/2/2019

El campo de Vallecas obliga a extremar las precauciones. Las distancias son reducidas y cualquier error puede ser castigado de manera inmediata. Apenas hay espacio entre el centro del campo y la portería, pero eso no es excusa para el partido del Atlético, feliz de pegar pelotazos que no iban a ninguna parte y que hacían que permanecieran escondidos todos sus argumentos ofensivos.

Así se lo hemos contado en directo

Vitolo y Morata estaban desaparecidos y Griezmann sólo se hacía visible en la estrategia. A Correa le quedaba la pelea con Alex Moreno en la banda, aunque no quedaba muy claro quién era el defensa y quién el delantero. Un remate de cabeza de Saúl a pase de Griezmann que pegó en la parte superior de la red fue el único acercamiento ofensivo del equipo de Simeone en la primera mitad.

El campo era el mismo para el Rayo, pero la intención era diferente. Apretaban arriba para forzar errores en la entrega, como el de Saúl que permitió a De Tomás dejar a Embarba solo en un mano a mano que ganó Oblak. Siempre gana Oblak, que durante algunos minutos pareció jugar un uno contra uno con el capitán del Rayo en el que siempre ganaba el portero.

Embarba remataba, pero el juego lo ponía De Tomás. El “9” del Rayo no necesitó rematar para dar una clase de lo que debe ser un delantera. Se tiene que buscar la vida arriba en solitario, por eso no es extraño verle bajar a recibir para jugar desde atrás. Pero RDT no es egoísta. Al contrario, sabe que uno de sus valores es despejar los espacios para que aparezcan sus compañeros. Embarba por la derecha y Álex Moreno o Trejo por la izquierda. De cara o de espaldas siempre encuentra la mejor solución para que sus compañeros lleguen con ventaja al área. Lo peor para el Rayo es que luego no está él para rematar. Y así a la “franja” se le fueron escapando los goles.

Porque cuando De Tomás tuvo la oportunidad de rematar también estaba Oblak enfrente. Siempre Oblak. El esloveno es lo más fiable del Atlético aunque ya no juegue tan protegido como antes. Las ocasiones de RDT llegaron en despistes de la defensa. Un despeje que llovió del cielo al delantero del Rayo no supo resolverlo con tranquilidad. Se precipitó en el remate sin dejarla caer y la pelota fue suave hacia el portero rojiblanco. Después un balón largo de Gálvez superó a toda la defensa del Atlético hasta encontrar el pie del “9”, que la controló contra el suelo para echar a correr hacia la portería. A medida que avanzaba se iba a escorando hacia la izquierda. Le faltaba espacio para rematar y le sobraba Oblak, que alargó sus brazos para arruinar la intención de De Tomás de meterla junto al poste. La entrada de Bebé y de Pozo había liberado al “9” franjirrojo del trabajo lejos del área. La pelota tenía más maneras de llegar arriba. Pero se le escapó el gol.

El Atlético buscó más profundidad con Diego Costa, ovacionado por la que fue su afición, y Lemar. Desaparecieron Vitolo y Correa y Griezmann se alejó del medio para ocupar una de las bandas que intercambiaba con Lemar. Pero el “7” siempre encuentra la manera de llegar a gol. Sin que el Atlético lo mereciera, aprovechó un mal despeje de Ba, unos rebotes y un remate mordido para marcar. Quedaba un cuarto de hora, pero el partido ya se había acabado.

Simeone no escondió sus intenciones. Después del gol Savic sustituyó a Rodri y fue Giménez el que ocupó el centro del campo. La única ambición del Cholo era que no le empataran. Bebé estuvo a punto, su disparo superó a Oblak, pero se desvió del objetivo en el último momento. El Atlético supo entonces que lo peor había pasado, aunque todavía tuvo Ba una oportunidad para igualar. Pero al fondo esta Oblak. Como siempre.

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