Atlético de Madrid

Opinión

Griezmann se puso la corbata de entrenador

Los cambios de sistema del Cholo perjudicaron al Atlético en la victoria en Gerona

Morata fue el autor del gol del Atlético en Gerona
Morata fue el autor del gol del Atlético en GeronaSiu WuAgencia EFE

Mientras el mundo del fútbol se debate entre la honestidad y la unión ante los chanchullos del Barça, buscando la limpieza de las competiciones, o mira estupefacto la diferencia de trato que tiene la Premier con Casemiro a diferencia de cómo se le permitía jugar en España, el Atlético vuelve al «unocerismo» como norma de vida. Los seis goles endosados al Sevilla fueron un oasis en el desierto y los jugadores homenajearon a su entrenador ganando por la mínima en Gerona.

Nueve días después de su último partido al no jugar competición europea, el Atlético saltó de inicio como si no tuviera el tanque de gasolina a rebosar. Especuló durante 20 minutos. Poco hizo falta para poner en apuros a los de Míchel, que se fueron al descanso con un valioso empate porque Memphis no tenía ni la mitad de acierto que en la jornada anterior.

En la segunda parte los cambios de sistema del Cholo, viendo que el tiempo corría y el gol no llegaba, perjudicaron al equipo. Fue hasta que su jugador fetiche, Antoine Griezmann, se acercó a la banda para convencer al argentino de que le sacara del extremo y le volviera a hacer partícipe del juego rojiblanco. Parecía tarde, pero sobre la bocina apareció un delantero con hambre y pillería, Morata, para llevarse los tres puntos a Madrid y ampliar aún más la distancia del Atlético con sus rivales por entrar en puestos Champions.

Con el nivel de la plantilla, la poca presión ante la cercanía del objetivo mínimo y jugando un partido por semana, si el Atlético no gana todo lo que le queda de aquí a final de temporada poco faltará. La actualidad desde hace tres semanas y hasta que se resuelva la tendrá que acapararla el «caso Negreira». No hay que desviar la atención del foco principal.